Chucho – Tomavistas Extra (La Riviera) Madrid 02/10/2020

Este pasado viernes me disponía a presenciar mi segundo concierto dentro de esta “nueva normalidad”, tan lejos de ser algo normal como tan cerca de imbuirnos en una incertidumbre general que nos sitúa a una distancia equidistante de que las cosas vuelvan a ser un día como antes o que, definitivamente, vivamos inmersos en una película de Mad Max tarde o temprano.

Y, al igual que la primera vez asistiendo al impresionante estado de forma de Triángulo de Amor Bizarro, el escenario elegido por mí fue La Riviera. Tras la triste cancelación a última hora del festival Tomavistas, al menos hemos podido contar con una serie de shows dentro de la serie Tomavistas Extra en el recinto IFEMA que se cerraba con la presencia de Chucho en La Riviera.

Tras cumplir a rajatabla las medidas de seguridad y acceso, con una agradecida serenidad por parte de la organización mucho mayor que la sentida en el lejano mes de julio con TAB, nos disponíamos a disfrutar -en la medida que permite este nuevo contexto- de la velada de Fernando Alfaro y los suyos.

Lo primero que llamó la atención fue la ausencia de Juan Carlos Rodríguez, tal y como comentó Fernando porque “el puto Boris Johnson” no le dejó venir desde Reino Unido, lugar en el que vive el músico. En su lugar, un par de escuderos de lujo se repartieron respectivamente las tareas de bajo por un lado y de teclado y segunda guitarra por el otro mientras que un impertérrito Javier Fernández mostraba su solvencia habitual a la batería. No obstante, era difícil no echar de menos el tremendo carisma escénico del ex-República Gorila sobre el escenario.

Chucho presentaban y defendían su reciente Corazón roto y brillante (2020), una suerte de disco que nos relata una ruptura sentimental con ese regusto final de infatigable fe sentimental que siempre caracteriza la pluma del albaceteño, acompañado para la ocasión por un libro (Pere y María) publicado por esta misma casa que narra dicha historia.

Sorprendió observar como las canciones de su nuevo álbum ganan más enteros en directo, sobre todo en casos como en el del resplandor que irradiaron “Sombra lunar”, “La carretera de la costa” o “Corazón roto y brillante”, el filo tenso de mala hostia que supuró “Hoamm” o la profundidad oscura que adquirió “La feria animal”.

Chucho ofrecieron un recital sin muchas sorpresas en cuanto a repertorio: presentación de su nuevo cancionero y repaso a los principales hits perrunos, entre los que destacaron las todavía recientes “Flores sobre el estiércol” y “Un inmenso placer” pertenecientes a Los Años Luz (2016), ese trabajo que serviría para reactivar la carrera del trío, y cómo no, esas canciones pretéritas imperecederas de los dos primeros largos, 78 (1997) (emocionantísima “Un ángel turbio” y deliciosamente distorsionada “El detonador EMX-3”) y Tejido de felicidad (1999) (sobre todo un “Revolución” que seguirá siendo la proclamación más brutal de estar enamorándose que escucharán mis oídos hasta que me muera).

Eché de menos más presencia de mi siempre defendido Koniec (04) reducido a un automático “La mente del monstruo” y algún rescate más atrevido de los frondosos Diarios del petróleo (2001) (“De aire” nos pilló aún poco engrasados a los de arriba y a los de abajo). Eso sí, lo que no esperábamos tras el grueso de un show lastrado un pelín por esa previsibilidad siempre incómoda en los grupos que uno marca con la etiqueta de imprescindibles para su diario ventricular, era un bis absolutamente desatado como el que ofrecieron, iniciado por una rasposa “Perruzo” y culminado con el paroxismo sónico de una “Inés Groizard” que todavía no sé si anticipaba el definitivo fin del mundo o rescataba la esperanza de que la sangre vuelva a fluir por los ingentes desfiles de zombies que pueblan este planeta de paja.

 

2 comentarios sobre “Chucho – Tomavistas Extra (La Riviera) Madrid 02/10/2020

  • el 3 Octubre, 2020 a las 1:39 pm
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    VIENTRE BARRIGA Y MUNDO. Final que nos supo a gloria después de hora y media recordando sus grandes canciones

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  • el 3 Octubre, 2020 a las 7:53 pm
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    el mejor repertorio posible para alegrarnos estos tiempos de mierda. Y su final punk nos zarandeó el alma

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