Keluar + Vadim Tudor + Moira – Club 33 ( Madrid)

Al entrar en el Club 33 lo primero que te llamaba la atención era la intensa nube de humo que lo envolvía todo en un ambiente espectral, presagiando lo que se avecinaba.
Abrió la velada Vadim Tudor, presentando su debut homónimo en Autoreverse y sirviéndose del acompañamiento de Aldo Linares a los teclados. Desde algunas partes de la sala había que intuirle, pues apenas era visible tras Vadim y con el humo. Sobrios visuales y luces que iban muy bien con el conjunto. Sonó muy bien, incluso hubo gente que comentó que había sido lo mejor de la noche. Desgranó temas de su MiniLp como “Cien años de perdón” y “Nos estamos muriendo” junto a clásicos de su repertorio maquetero, como la espléndida “Londres envejece y su homenaje (¿) a I. P. (No decir el nombre de la tonadillera completo, que es gafe), “Marinero de luces”. Los conciertos de Vadim son siempre sorprendentes, conviene seguirle la pista en directo. Estuvo muy bien, como de costumbre.
Moira tenía que haber sido la primera pero se cambió a última hora por un problema de horario. Curiosa su mezcla de sonidos analógicos y de electrónica espacial y planeadora con bases contundentes, logró encender al público con su versión del “Blade Runner” de Vangelis.
Keluar llegaban precedidos de sus estupendos ep´s Ennoea (Desire Records, 2013) y Vitreum (Desire Records, 2014), que venían a apaciguar a los muchos que lamentamos la separación de los magníficos Linea Aspera. Había pues gran expectación y se puede decir que estuvieron a la altura. Cero concesiones “simpáticas” a la audiencia, acorde a su propuesta sonora, fueron soltando temazos como “Ennoea”, “Eremus” o “Surface”, que hicieron bailar al respetable, compuesto en su mayoría por la parroquia gótica habitual en este tipo de saraos. Pasaron con nota, destacando sobremanera el tremendo sex-appeal de Zoe Zanias, que nos dejó locos con ese pedazo de voz y su rompedora, y frágil al mismo tiempo, imagen. Sid Lamar, por su parte, también atrajo la atención con sus bailes y una nada discreta camisa. Ambos estuvieron impecables en la defensa de su catálogo, que promete grandes cosas. En un género poco dado a las novedades, Keluar aportan un muy desarrollado sentido de la melodía que les hace facturar hits instantáneos sin aparente esfuerzo. Las canciones (y es lo único que importa, al final) son muy buenas, con los obvios e inevitables referentes ochenteros pero muy bien puestos al día, como Zoe había ejercitado ya en su anterior aventura, los mencionados y añorados Linea Aspera.
La sesión de DJs posterior y entre los conciertos fue a cargo de Tensión Ritual, organizadores que nos hicieron pasar una muy buena noche. Criterio y gusto les sobran, estaremos atentos a sus futuras citas.
 

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