Retribution Gospel Choir – El Sol (Madrid)

La segunda visita a nuestras tierras de Retribution Gospel Choir en poco más de un año no contaba con el elemento sorpresa que me dejó en estado de éxtasis en Moby Dick el mayo del año pasado. Es la primera vez que uno experimenta el calambrazo eléctrico de estos tres forajidos espirituales cuando siente un ejercicio de catarsis interno que no olvidará jamás.

Esto no quiere decir que el concierto del pasado jueves fuera uno más, ni mucho menos, pero sí es verdad que el hecho de no contar con nuevo disco, una sala injustamente semivacía y una actitud pelín más contenida por parte de Alan Sparhawk impidió que fuera otra velada deslumbrante que te acompaña hasta el último de tus días.

Por desgracia, al menos así lo considero, mucha gente todavía se acerca a ellos por ser parte integrante de Low, banda obligatoria por decreto en todo amante de la música que se precie. Eso conlleva a que observen las canciones intensísimas delante de ellos como si nada y estuvieran pensando que en cualquier momento va a salir de detrás de las cortinas Mimi Parker y van a tocar el Trust (02) entero, en vez de dedicarse a volverse locos con esa forma de tocar la batería tan apabullante que tiene Eric Pollard, por ejemplo.

Para disfrutar adecuadamente de su exfoliante rito electrizante, uno debe primeramente haberse empapado de las virtudes terapéuticas de uno de los mejores discos de rock de los últimos tiempos, 2 (10), tan injustamente ninguneado por la mayoría de la prensa musical. Así, uno se elevará bien alto al escuchar delante de él “Hide it away”, “Your bird” o “White Wolf”; de igual forma se estremecerá en ese manto iónico pura tensión que es “Something’s going to break”, el latigazo de “’68 Comeback” o el taladro de “Electric guitar”.

Igualmente, conviene acudir a un debut homónimo que en esta ocasión gozó de mucha más presencia, logrando un concierto más equilibrado en cuanto a repertorio y que además de las canciones aparecidas en Drums and guns (07) como “Breaker” y “Take your time” –cima de la noche esta última- , permitió el rescate de preciosidades como “Kids” y el polvoriento “Easy prey” que sonó Crazy Horse total para cerrar la noche.

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