Ruston Kelly – Dying star (Universal)

Ruston Kelly lo tiene todo para llamar la atención ahora mismo. Está casado con Kacey Musgraves (la músico que se está jugando la cabeza para renovar el country), es el tipo que firmó una canción bastante deslumbrante titulada “Black magic” y ahora edita su primer álbum. Y hay más, se trata de un tipo con poso, demonios para dar y es fan de Slayer. ¿Quién da más? Él, él da más, porque Dying star es un gran disco, atrevido y con canciones muy hermosas. El camino que ha llevado a Ruston a la grabación de este Dying star es bastante llamativa aunque también terrorífica. Drogas, drogas y drogas, sobredosis, desintoxicación y una redención que esperemos le dure, porque hace falta un talento como el suyo y le deseamos lo mejor.

Que nadie espere un disco de pop country, muy al contrario, estamos hablando de un disco de raíces yanquis pero con los pies en la tierra y el dedo en un calendario de 2018. Es decir, que suena a hoy. De hecho, seguro que cualquier defensor del country puro se tira de los pelos escuchando “Son of a highway daughter”. Gloriosa la canción y glorioso su efecto. Al margen de ello, se aprecia que Dying star está parido con mucho cariño. El arranque de “Mockingbird” (y la canción en sí) quitan el aliento, hay canciones que arrastran una pesadumbre que acojona (por ejemplo “Blackout”) y otras en las que la luz se cuela a ratitos (“Mercury”), pero el poso del álbum es innegable, la lucha contra la aflicción lo marca y es muy posible que eso sea lo que hace de él algo muy tangible, real y útil. Bravo.

Escucha Ruston Kelly – Dying star

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