What is this thing called SONG? Mes 1

Mes 1.

Voy a empezar por darme la bienvenida, a este espacio y al 2019. Han llegado juntos para mi gran suerte, como si Muzikalia fuera quien me hubiera regalado este año a estrenar. Durante 12 meses contaré qué hago con lo último de El Ser Humano. Qué compongo, cómo grabo, el porqué y el para qué.

Mi objetivo es transmitir y contagiar la sensación que me genera crear canciones. Y, aunque suene demasiado serio, pretendo abordar esta sección desde el respeto máximo que le tengo a la canción como vector universal de emoción. Estas líneas no serán un manual, ni tan siquiera una doctrina, llamémosle un testimonio entusiasta de un escritor de canciones.

También quiero aclarar en este primer fascículo que no solo hablaré de mis canciones nuevas. Será la plataforma desde la que las lance, sí, pero también hablaré de Mina (seguro), Kevin Ayers o David Rodríguez. Ojalá te quedes por esta sección de Muzikalia todo el año.

Para ser la primera entrega, la canción que presento más bien parece una despedida. Pero tiene sentido, lo he decidido así porque fue el fin de una era. Y aunque en la letra no hable directamente de mí, no puedo negar que son las sensaciones que tuve al madurar. Se llama “Mira ahora” y plantea el frustrante paso entre los anhelos y la vida real. Aunque suene extraño, para mí tiene un lado optimista. Es el reajuste vital.

Foto: Juan Terol

Crucé un umbral, uno subterráneo, en verano de 2017 en el chiringuito playero de L’Almardá. Y de ese punto, por suerte, ya no hubo marcha atrás. Se había activado el Defcon 1. Fui dando pasos a ciegas, aunque ahora veo que fueron en la dirección adecuada. Gracias a Dani Odisseu me mantuve a flote en una deriva scottwalkeriana. Traduje todo ello en canciones y me percaté de la colección que tenía ya compuestas. Un ejército de canciones que, en resumen, eran y son yo.

Esto lo iré desvelando conforme corresponda en siguientes entregas, pero el principio es este: Ahora.

“Mira ahora” la compuse con guitarra por esa época, aunque muy pronto la pasé a piano. Empecé a trastear repitiendo dos acordes, una y otra vez, un método que hasta ahora yo nunca había utilizado. Lo que quería expresar estaba contenido ahí, en esa reiteración. Con perspectiva, veo que entonces compuse dos o tres canciones con esta característica, muy distante de lo que acostumbraba a hacer en discos como Egresión (de 2014) o 3 (de 2016). Cambios, quiebros y sorpresas daban paso a algo más natural, ¿Son mantras?

Quería algo solemne, sombrío y con un sabor a música clásica. Paradójicamente, esta canción de Astrud, a capella, estuvo presente cuando decidí cambiar el sonido de piano por una gran sección de cuerdas.

Perseguía evocar la sensación circular que se tiene con la culpa. Esa persistente e incontrolable recurrencia a pensar en lo que no quieres y que te impide pasar página. Probé con un pizzicato de viola, empezaba a funcionar, fueron los primeros movimientos en la dirección deseada. Era machacón, descarado, casi un insulto. Posteriormente lo llevé a un sonido de sintetizador y di en el clavo. El tejido entre ese sonido frío y la calidez del contrabajo me sirvió para dar a los violines libertad absoluta y dejarlos volar en los agudos. Acababa de deshacer el nudo, la letra nacía prácticamente sin resistencia, repetir, repetir, repetir… Tanto en la melodía vocal como en los textos incido en ese martilleo de la recriminación, acabando cada frase de la estrofa con su correspondiente “mira ahora” o con esa misma tonada, que es bastante concluyente. No buscaba hacer una canción pop, huelga decirlo. Recuerdo que música y letra estaban finalizadas en menos de un mes, un récord para mí.

Efectivamente, todas las cuerdas que se escuchan en la canción son midi. Ay, creo que esto no se debe decir, porque parece un fraude o que sean mentira. Son cuerdas MIDI(1). El esfuerzo que hice para dotarles de naturalidad y tacto de madera, esté más o menos conseguido, fue un posgrado para mí. Puedo afirmar que estuve trabajando en ellas, a lo Guadiana, durante más de un año.

Parecerá un dato insignificante, pero no lo es. Juan Terol es la única persona que ha escuchado todas y cada una de mis canciones antes de ser publicadas. Él es el responsable de la mayoría de fotos de El Ser Humano, Trinidad y Ontario. Si no lo conoces, te puedes hacer una idea de su persona con su gran obra fotográfica(2).

En esta ocasión, no sólo la escuchó antes que nadie, directamente la voz la grabé en su baño, mientras él editaba fotos tan bonitas como la que acompaña estas líneas. Estuve cerca de una hora para grabar la toma definitiva de “Mira ahora” puesto que, premeditadamente, elegí un tono que me quedara un poco bajo. Si cantaba en agudo íbamos a perder cierta solemnidad, y por esta razón me fue tan complicado. Afinar en tonos graves es más delicado.

Foto: Juan Terol

Yo quería ser Carmen Santonja, Syd Barrett y Gainsbourg, pero mira ahora, grabando en casa, solo, con un equipo precario y en los huecos que mi vida familiar me permite. Pero, oye, me gusta. No solo me gusta, es que me hace muy feliz. Y gracias a la ayuda de Fede Trillo, cada vez lo hago mejor. Por esto hablaba anteriormente de optimismo. Yo solo me he traído aquí y por este medio iré confesando y completando esta línea discontinua en el camino.

El mes que viene más, espero que os guste la canción. Gracias por leer y escuchar esta colección de canciones. Se va a quedar un año muy bonito.

Gracias, Muzikalia.

(1) Concretamente estas cuerdas: https://sonivoxmi.com/products/details/orchestral-companion-strings
Como es normal en esto de los plugins para producción, los precios fluctúan bastante, si no recuerdo mal cuando Fede Trillo me recomendó su compra estaban a unos 25€. Las recomiendo mucho.

(2) http://juanterol.tumblr.com/

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