Los Planetas (Sala Joy Eslava) Madrid 13/06/18

Además de ser un notable creador de canciones, hay que reconocer que J es uno de los músicos más inteligentes de su generación. Tendrá sus incoherencias, pero siempre ha sabido llevar la carrera de Los Planetas por donde ha querido, y cuando parecía que la fórmula se agotaba, su acercamiento al flamenco concedió una segunda vida a la banda. Con el grueso de sus fans comenzando la segunda parte de sus vidas, ha decidido aprovechar el momento y hacer caja antes de que se retire buena parte del público que llena sus conciertos.

En este contexto, se puede entender la nueva gira que Los Planetas van a emprender para celebrar los primeros veinte años de su icónico tercer disco, Una Semana en el Motor de un Autobús (1998, RCA-BMG), junto a Cosmotrío, equipo de cuerda “oficial” del pop de Granada y un pianista, e incluso, cuando el recinto lo permita, junto a una orquesta completa y un coro.

Ayer en la sala Joy Eslava de Madrid se estrenó el nuevo formato de Los Planetas en su versión reducida, cinco cuerdas y un piano, J y Florent. La idea de orquestar sus canciones la llevan rumiando varios años, y la estrenaron en la Clausura de los Especiales de Alhambra hace dos años en Granada con “La Copa de Europa”. La idea gustó y la han extendido a todo el disco con motivo de su aniversario.

Sobre el escenario y tras el calentamiento de unos meritorios Pájaro Jack, interpretaron el disco en riguroso orden. Desde la primera canción, “Segundo Premio”, se puede comprobar que el trabajo de arreglar las canciones ha sido meticuloso e impecable, quizás demasiado. Los temas tienen una vida nueva en la que la melodía reluce como nunca. Sin embargo, el ritmo se diluye sin que un contrabajo tocado con arco pueda remediarlo. Así, la canciones más rítmicas pierden fuerza (“Segundo Premio”, “Parte de lo que me debes”, “Ciencia Ficción, “Cumpleaños Total”), mientras que las más melódicas crecen en matices y textura (“La Playa”, “Toxicosmos”, “Línea 1”).

El mejor momento llega al final con “La Copa de Europa”, donde la psicodelia deja al paso al clasicismo con absoluta generosidad. Como colofón, “Los Poetas”, de nuevo muy bien, y “De Viaje”, algo más dispersa, como J durante medio concierto, o parte del público, algo desconectado del invento, ya fuera por la música o por la barra libre. No obstante, la gran mayoría de los asistentes terminó encantado.

Foto: Sebas Muriel

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