Entrevistamos al argentino Cristian López

Cristian López es un músico que durante años estuvo en México tratando de abrirse camino en la llamada música independiente de la contaminada y hoy pandémica CDMX. Recientemente hizo un viaje a Argentina, lugar donde nació, para atender algunos pendientes y la pandemia que azota al planeta tierra no lo dejo regresar a México. En esta ocasión desde la llamada Ciudad de la Furia, Cristian nos concedió una charla para hablar de su nueva placa musical, llena de un laberinto de estilos, ritmos, armonías y “diabluras vocales”, cómo él lo llama. Cristian con su disco Motivos Equivocados, nos lleva por medio de ocho tracks a un torbellino de tango, rock, pop y música instrumental, de eso y otros temas apocalípticos fue esta entrevista.

“Yo creo que el rock tiene que mutar” 

¿Cómo te trata la ciudad que Gustavo Cerati bautizara como la Ciudad de la Furia en estos momentos que se están viviendo?

Todo bien, con esta situación del coronavirus, pero bien. Acá en Buenos Aires, muy bien definida por Gustavo.

¿Qué sucedió desde el último trabajo a este nuevo disco? Te fuiste de México a Argentina a culminarlo.

¿Ya lo escuchaste?

Desde que me lo enviaste, lo escuche un par de ocasiones y una antes de la entrevista. Me gustó la canción de “Me gustas”.

Claro, es una canción rockera y no tiene estribillo. Yo la hice cuando me estaba separando de una mujer con la que estuve 3 años. Yo le estaba diciendo que a pesar de todo lo que estaba sucediendo, de la separación y todo eso, me gustaba. A veces es complicado decirle a una mujer que te gusta, decir me gustas es difícil. Ahora en las redes sociales le pones un corazón, un “like” y ya quedó. Las redes sociales son el mal del siglo, se perdió el abrazo, se perdió el contacto. Ya no puedes ver a una persona a la cara, ¿Cómo vas a entender a una persona sin ver sus gestos? Está bueno el disco porque no aburre, hay algunas de mis vivencias allá en México y tiene esto ecléctico, escuchas un tema y no sabes que viene después. En la canción “El amor no tiene nombre” todo termina con un tango y no te lo esperas. Uno hace algo pensando en que te guste, pero también pensando en hacer algo diferente, algo que no se haya hecho.

Sigues teniendo este toque versátil en tus discos, cambios de estilos o ritmos.

Son influencias, sonidos diferentes, la verdad es que no me aburro, y más ahora que hay tiempo para estar en casa, bueno, yo regularmente estoy en casa y me la paso trabajando en mi propio arte. Trabajo con producciones, escribiendo, haciendo cosas “online”, más ahora que todo tienes que hacerlo online. Estoy componiendo mucho.

Ahora que hablas de componer. La entrevista anterior me mencionabas que tú escribías canciones para tu disco en turno y ya tenías material para el siguiente disco.

Yo desde que iba a salir este disco, yo ya estaba pensando en el próximo. Uno termina el disco, uno lo hace todo y termina preguntándose ¿Y ahora qué hago? Yo tengo todo pensado para el siguiente material, es la vocación de uno, de lo que hace uno toda su vida.

Mucho del material lo tenías armado en México. ¿Terminaste haciendo más cosas en Argentina?

Yo me vine a Argentina pensando que regresaba México, a veces las cosas no son como uno las piensa y la vida te va planteando las cosas. Se abrieron algunas puertas interesantes por acá, una fue volver al barrio de la infancia, y alguna mujer por ahí que me retuvo bastante, en el buen sentido. La mujer argentina es muy especial. Cuando uno se va de su país se vuelve muy crítico, de tu país te vuelves muy crítico estando fuera. En cada barrio tengo una historia. Cada calle que yo recorro en Argentina me acuerdo de algo, de mi infancia o no tan de mi infancia, cosas buenas, cosas malas, de todo, de las experiencias amorosas, de experiencias rockeras.

¿Cómo fue trabajar con tantas colaboraciones?

CRISTIAN: Muchas colaboraciones son con gente que admiro y respeto. Mencionarte uno, tendría que mencionar a todos, sería lo justo, pero ellos saben quiénes son, y cuando escuchen el disco dirán mira que bien que quedó o quizá no. Yo trabajé con colegas, gente con la que me llevo bien, regularmente trabajo con gente con la que me llevo muy bien y es de agradecer.

 

¿Cómo te sientes de siempre buscar un sonido diferente, de no hacer lo mismo, de no caer en lo fácil?

Se trata de romper con los estilos. Yo creo que el rock tiene que mutar, de hacer lo que quieras, hacer que la música suene sola. El último tema del disco rompe con todo el disco, es un tema totalmente rockero.

¿Cómo tendría que mutar el rock, a que te refieres?

El rock and roll no tiene que morir. En la medida en que los autores nos animemos a fusionar, no va a morir. No está todo inventado. Mi disco te puede gustar o quizá no, pero la verdad, creo no se parece a nada. Se parece a todo y no se parece a nada.

¿Podrías decir que este disco ya refleja lo que eres? ¿Qué ya es tu estilo propio?

Cuando uno adquiere cierta madurez se dice así mismo: “Es un estilo propio”. Tú agarras una canción mía y quieres que la canté otra persona no sé si vaya a poder. No sé si lo va a hacer igual, quizá haga su versión y sea diferente. Y eso está bueno.

¿Cómo es para un argentino hacer tangos en la actualidad?

Grabar tango me sorprendió a mí mismo, más a mi edad. Es una cosa que no se puede hacer ligeramente. El tango es muy rockero.

Siento que los tangos vienen siendo lo que en México vendrían siendo las rancheras, algo tipo José Alfredo Jiménez, letras de desamor, desgarradoras, de cortarse las venas.

El tanguero es ultrasensible, representa mucho al porteño. Viene de alguien muy fuerte, muy rudo, pero por dentro tiene ese ser muy sensible. Los grandes del tango eran muy sensibles y sus canciones son atemporales.

¿Cómo calificas este momento de tu vida profesional?

Yo creo que estoy en mi mejor momento. Tengo una carrera de 12 años y soy joven para ello.

¿Cómo fue sacar un disco completo y no sacar singles cómo hacen varios en la actualidad?

Este disco en realidad es un compilado de singles. Uno sigue un camino artístico, pero al mismo tiempo te tienes que adaptar. Es como un libro, fui sacando capítulos poco a poco, grabé un single, después otro single, después otro y después un concepto final para crear un disco. Entonces le pongo de título Motivos Equivocados. Yo Sigo creyendo en que hay que hacer discos conceptuales. El próximo disco quiero que sea un disco conceptual no quiero sacar un single cada mes. Obviamente, tienes que comer, tienes que hacer que la gente te preste atención. Hay cosas que hay que adaptarse, yo me adapto, pero los motivos están equivocados. Escucho el disco, escucho las letras, veo el nombre del disco y no es una frase sociable, cuesta entenderlo, y eso que yo lo hice.

¿Crees que te vas alejando de tus influencias o crees que te vas acercando a ellas?

Se trata de escribir tu propia obra, tu propia versión de la música, tu propia interpretación. Yo nunca he perseguido el dinero, el dinero va y viene. Sacar un disco para mí es algo muy importante, no es algo que se tome a la ligera, es algo que va a durar toda la vida, nos vamos a morir y los discos van a seguir ahí.

¿Cómo planeas darle vida, difundir, explotar y dar a conocer este material nuevo con toda la situación pandémica?

Yo trabajo mucho, es un disco anti cuarentena, es un acto de amor. Compartir mi arte es lo más sano, lo más hermoso. Me costó mucho trabajo hacerlo, ser independiente y ser solista no es nada fácil y sacar un disco nuevo y que sea bueno, es muy difícil. Lo que yo intento es hacer vanguardia, ayudar a marcar el camino para otras cosas nuevas. Apoyar de algún modo a los que también empiezan. Lo que yo puedo aportar es arte.

¿Va a cambiar mucho el mundo?

Hay que ver el mundo que queda después de todo esto. La gente va a tener miedo de salir a la calle, de abrazarse. Da a pensar muchas cosas, esto debe de tener un estrés postraumático. Políticamente van a cambiar muchas cosas en el mundo, el capitalismo puede mutar. Tenemos que generar y seguir creando en base a todo lo que está pasando. Todos los cambios sociales y políticos salen de la cultura.

¿Habrá que crear más música, más rock?

Claro. Qué no digan que, porque uno hace baladas o tangos, o porque cantas al amor eres blandito. Blandito es el que no se la juega por lo que ama. Qué no me vengan que, porque cantamos de amor, porque cantamos baladas no somos rockeros. Espero no venderme nunca, no me he vendido en 12 años, entonces creo que voy bien.

 

 

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