Entrevistamos a Chaqueta de Chándal por ‘Futuro, Tú Antes Molabas’

Hace unos días os hablábamos en Muzikalia del nuevo trabajo, el segundo largo, de Chaqueta de Chándal, banda afincada en Barcelona, pero de diversa procedencia. Natalia Brovedanni (guitarra y voz) es argentina, Alfonso “Pocho” Méndez (batería) es asturiano y Gillem Caballero (voz, teclado), de Barna. Todos ellos eran miembros ya de otras bandas, pero se conocían y como por casualidad, un día jugando al ping-pong, surgió la idea de formar una entre los tres.

Sus letras son ácidas como caramelos de limón y dejan poco títere con cabeza. Su música tampoco queda corta, con un extraño ensamblaje entre el pop más melódico, el punk rabioso del arroyo y el rock progresivo alemán -ellos lo describen como una mezcla entre Neu!, La Polla Records y los Brincos– que es sorprendentemente efectiva. De todo ello es una muestra bien contundente Futuro, Tú Antes Molabas (Bankrobber, 2022), que confirma rotundamenter lo ya mostrado en su fantástico debut. Hablamos con ellxs de estas y muchas cosas más en esta jugosa entrevista, que ha sido un verdadero placer realizar.

“Quizás lo que hacemos se acerca a escupir hacia arriba y que el escupitajo te caiga en la cara”

Lamento empezar con una obviedad, pero lo primero que me llama la atención en vuestro disco es la portada, que ha ilustrado Mainés E. Vizcarra ¿Qué nos podéis contar de ella?

GUILLEM: No lo vemos para nada una obviedad, nos encanta que nos preguntes por la portada y no sucede muy a menudo! La verdad es que la idea de que nos la hiciera Mainés viene de bastante tiempo atrás, diría que de poco después de que saliera el disco anterior. Queríamos que la hiciera ella porque nos encantan las cosas que hace y porque tenemos mucha sintonía en el modo en que vemos las cosas. Además, la cosa nos quedaba cerca, porque convivo con ella, jajaja. Teníamos claro que queríamos una portada ilustrativa del contenido lírico del disco, figurativa, a la manera de las ilustraciones o collages de libros o de fanzines. Cuando tuvimos las pre mezclas del disco, Mainés se puso manos a la obra con varias ideas, y el embrión de la definitiva nos gustó mucho, así que tiró por ahí y hasta aquí. Es una jefa y punto final!

NATALIA: Podemos decir que fue un proceso entretenido y fluido. No costó nada que Mainés entendiera las ideas porque nos conocemos suficiente y ha vivido conversaciones, debates, reflexiones y risas con nosotres. Aunque sabíamos que había afinidad, no teníamos claro que el resultado sería el que fue. Y estamos más que satisfechas por la conexión.

 

Y siguiendo con la portada, ¿Por qué el blanco y negro? ¿Son los colores del futuro?

G: El blanco y negro tiene relación con lo que decía antes, la estética fanzinera, de fotocopia, pero con mucho detalle. El pretexto fanzine estaba bastante claro, sólo quedaba ver si mejor collage o dibujo, y ganó dibujo. El futuro es negro negrísimo, me parece. Supongo que en realidad siempre lo ha sido.

N: Es la combinación ganadora. Será por algo que visto de negro casi el 80% de los días…

ALFONSO: La gente de nuestra edad estamos acostumbrados al blanco y negro.

Con un disco estupendo como Gimnasia Menor (2019) en boca de muchxs, propuestas para festivales, el rock and roll way of life que os sonríe y ¡zas!, llega la bomba pandémica y todo a la mierda ¿Cómo se recupera una banda de algo así?

G: Gracias por lo de estupendo! La verdad es que costó poco recuperarse de esto en concreto, antes de la pandemia nuestras expectativas eran muy modestas, nada “ambiciosas”, así que supongo que el hostión no lo fue tanto, al menos en mi caso. Hacemos música por hacerla, porque nos gusta, el motor es ése, y eso no hay pandemia que lo vaya a cambiar. Claro que dio rabia perder los bolos, pero sinceramente la razón de la rabia fue más bien económica. Las ganas de hacer temas nunca se fueron a la mierda, aunque durante el confinamiento echamos mucho de menos vernos y ensayar.

N: Coincido con Guille. No somos el tipo de grupo que compone y ensaya con el objetivo de tener una vida de rock stars, rodeadas de fans en un camerino cualquiera. Somos gente sencilla. Nos dio bajón porque había un equipo trabajando en cerrar bolos, un sello esperando que se vendan discos… una familia que te apoya y que veía venir que la tormenta atacaba sus ya humildes finanzas.

Todos pasáis de los treinta, imagino que tendréis otros trabajos ajenos a la música para subsistir y tocáis o tocabais en otros proyectos además de en Chaqueta de Chándal. Pandemias aparte ¿Cómo os lo montáis para compaginarlo todo y sacar esto a flote?

G: Ahora mismo la verdad es que la única que tiene trabajo estable es Natalia, los otros dos estamos ahí subsistiendo austera y precariamente. Yo personalmente toco en cuatro proyectos más, y parecía que podía llegar a plantearme vivir de esto entre pitos y flautas, pero creo que va a ser que no. Es demasiado inestable, pandemia aparte. Así que si queréis os mando currículum.

N: No es fácil pero sí posible si tienes un trabajo en el que te comprenden. Tengo la suerte de trabajar en el sector musical con gente de confianza que empatiza con viajes, pruebas de sonido, grabación de videoclips o jornadas de estudio. Soy muy afortunada aunque, claro, como no hay nada que nos venga bien, pediría tener más días de no hacer nada de nada. Y eso prácticamente no existe.

A: Pues en mi caso, con algunos trabajos puntuales, algún subsidio e intentando gastar lo mínimo posible haciendo de albañil, fontanero, deshollinador, leñador, campesino y lo que se tercie.

El disco tiene un mensaje apocalíptico raro. La crudeza y mala leche de las letras, con una especial incisión en la bajeza del ser humano, contrasta con la sonoridad mucho más pop, diría que hasta luminosa, con respecto a vuestro anterior trabajo, que tienen las nuevas canciones ¿Buscabais potenciar el efecto del mensaje a través de ese contraste?

G: No creo que sea un disco apocalíptico. Hay mucha queja explícita o implícita y tal, pero vaya… Es verdad que en este disco el contraste entre música y letras está más claro, pero yo diría que esto ya estaba bastante en el anterior. Lo que no había tanto en el anterior eran cambios de intensidades, estábamos arriba todo el rato. No buscábamos nada en concreto con todo esto, las letras nos suelen salir quejumbrosas y la música suele tener un corazón muy pop, muy de melodías.

N: Salió así. En realidad no solemos buscar mucho sino dejarnos llevar. No hay nada demasiado pensado… No somos el tipo de banda que dice: “tenemos que hacer un disco así o asá”, nos gusta no perder la espontaneidad.

A: Supongo que es un reflejo de cómo somos en la vida real. La queja y la crítica nos sale naturalmente porque vemos a diario montones de injusticias y cosas que no nos gustan, pero a la vez somos gente bastante feliz y amable y nos gusta poder reírnos de todo.

¿Qué ha cambiado en la banda en todo este tiempo transcurrido desde Gimnasia Menor? ¿Qué habéis aprendido? ¿Cuál ha sido el método de trabajo o el proceso de creación para llegar hasta Futuro, Tú Antes Molabas?

G: Hombre, supongo que hemos aprendido a tocar mejor, siempre vas aprendiendo. Y en los ensayos se nota, con el primero los temas se gestaron durante mucho tiempo, ensayamos mucho. Aquí ha sido todo más rápido, yo iba haciendo maquetas de los temas durante el confinamiento, Natalia y Pocho probaban cosas en su casa, y así durante un tiempo, sin poder ponerlo en común. Nos pusimos a ensayar el disco juntas un par de meses antes de entrar en el estudio, en febrero del año pasado, así que la cosa fue bastante a contrarreloj y mira, ni tan mal.

N: Cada disco me fuerza a aprender a tocar cosas, acordes y rítmicas que no conocía. No soy guitarrista de estudios, tampoco le dedico el tiempo que merece a entender la teoría, así que… con la prueba y el error convivo. Lo importante creo que es no poner las expectativas muy altas y hacer lo que puedes hacer, que funcione en el conjunto.

A: Yo he aprendido a tocar con metrónomo para poder lanzar sonidos varios desde un aparatillo electrónico que hemos incorporado como 4º miembro robótico de la banda.

 

Recuerdo aquello que decíais al principio, que vuestra música era un cruce entre Neu!, La Polla Records y los Brincos. Me pareció acertado y brillante ¿Seguís manteniendo lo mismo?

G: Yo lo seguiré manteniendo siempre! Los tres grupos siguen estando ahí, y dudo que dejen de estarlo en algún momento. Al final son tres grupos que describen tres facetas claras que tenemos: los trozos largos, la queja y la ironía y los coros y las melodías. Todo esto no ha cambiado demasiado, las tres cosas siguen estando presentes, en mayor o menor medida.

N: Sí, sigue estando aunque quizás podamos estirar la lista un poco… Hay más referentes.

«Hoy te escupo en la cara, mañana te invito a marisco, hoy repartimos hostias, mañana chocamos los cinco». Imágenes poderosísimas, más claro imposible, me quito el sombrero ¿Quién se ocupa de las letras? ¿Las pensáis bien hasta llegar al resultado final o directamente salen y ahí se quedan?

G: Pues generalmente me ocupo yo, aunque siempre las revisamos y acabamos de arreglar entre las tres. La verdad es que hay de todo, letras que me salen así en plan rápido (las menos) y letras que voy pensando y pensando (las más). Hay alguna que quizás he tardado un año en acabarla. Soy muy poco metódico haciendo letras, un poco desastre, todo se basa en chispazos y ocurrencias que vas teniendo mientras cagas o friegas los platos, que como todo el mundo sabe son dos momentos en los que la actividad neuronal se incrementa notablemente.

N: jajajajjajaja nada más que añadir. Tengo la imagen de Guille cagando.

A: Yo voy a quedarme con la imagen de fregar platos mejor…

La verdad es que es destacable la que montáis los tres solos, tanto en el escenario, como hablando del sonido, en general, de la grabación, que es espacioso y potente, teniendo en cuenta la escasez de elementos. Supongo que la presencia del teclado llena bastante, pero ¿No os habéis sentido tentados a ampliar la formación para ser cada uno un poco más libre, por ejemplo, con un/una bajista? Dicho de otra forma, ¿Es imposible que Chaqueta de Chándal sea algo más que un monstruo de tres cabezas?

G: Mucha gente nos ha dicho lo del/la bajista… Hombre, yo podría bailar más, eso está claro, pero con lo desastre que soy en el escenario tocando, que nunca hago nada igual dos veces seguidas, imagínate bailando además, jajaja. No, en serio, la verdad es que estamos a gusto siendo nosotras tres, aunque conviene destacar que para algunos directos de este disco seremos un monstruo de tres cabezas con esbirro! Y nos hace mucha ilusión.

N: Ser tres es cómodo para muchas cosas como viajar con todo el backline en un coche. Además nos conocemos de sobras y eso hace que tomar decisiones sea muy fácil. En algunos bolos contaremos con las trompetas y algunas percusiones de Pope (STA / Barba Corsini). Esto nos motiva muchísimo.

A: Nos gusta el formato trío y como dice Natalia es muy práctico. Además es fantástico ver como Guille puede hacer tantas cosas a la vez. Es como estar en el circo du solei.

Volviendo al disco ¿Cómo fue la grabación? ¿Qué cosas son diferentes a nivel de producción con respecto al primero?

G: En este disco los arreglos estaban más pensados antes de entrar, muchos ya estaban en las maquetillas que hicimos. Además Sergio Pérez, que nos grabó, aportó muchas ideas también. En el primero fuimos más de cara a barraca, también porque tuvimos menos días para grabar. Aún con todo, bastantes cosas se quedaron en el tintero para este disco. Por suerte, porque no es plan, jajaja.

N: Si hubiéramos tenido un mes, nos hubiera salido un disco sinfónico con orquesta incluida. A veces mejor menos…

Llama la atención vuestro amor por los temas largos, con desarrollos instrumentales que, sin embargo, no aburren. Por ejemplo, el caso de “Tutorial para villanos”, en mi opinión, uno de los temas más pegadizos melódicamente hablando, pero que al final estalla en un desarrollo casi épico ¿Cómo surge esto? ¿Hay una labor, digamos, grupal, de jam session, que interviene en la composición?

G: Como este disco lo preparamos bastante desde nuestras casas no hubo mucho margen para ensayar y hacer el loco y alargar partes, que realmente es algo que nos encanta hacer, sí. Las canciones han acabado teniendo la estructura de las maquetas, básicamente. En esta canción que comentas ya había desarrollo desde un principio, totalmente premeditado para poder darnos el gustazo a la que pudiéramos tocarla, jajaja. Luego en el estudio le añadimos elementos, porque en la canción del disco no sé, pero en la maqueta aburría un poco.

N: En este tema justo hay algo de eso que dices en el puente. Venían las partes hechas pero el momento intermedio, ese lugar para descansar en la repetición, fue cosa del estudio. Ni siquiera del ensayo previo…

«Escupir es opinar», decís en “Tú a Boston y yo a California” ¿Vosotrxs opináis así en vuestras canciones?

G: Más que escupir hacemos bromitas un poco chuscas que en verdad esconden algo de tristeza. Hay algo bastante tragicómico, creo yo. Quizás lo que hacemos se acerca a escupir hacia arriba y que el escupitajo te caiga en la cara.

N: Nada más que añadir. ¿Hacemos una camiseta con esta frase? “Escupir hacia arriba y que el escupitajo te caiga en la cara”.

 

¿Habéis hecho ya alguna presentación en directo del disco? ¿Cuáles son vuestras expectativas y sensaciones de cara a presentarlo ante el público?

G: Aún no hemos tocado! Al menos mientras escribimos esto. Las sensaciones previas son de nervios, ganas e indiferencia a partes iguales, si es que esto puede ser.

N: Los bolos que teníamos se han pospuesto por este esperamos que último coletazo de restricciones. Presentamos este 19/02 en Barcelona, en una plaza de toros… Lugar qué lugar.

Siempre que entrevisto a alguien tengo por costumbre acabar con esta pregunta: ¿Podéis citar algunos de los discos que os han traído hasta donde estáis ahora? Ojo, no necesariamente vuestros favoritos, sino más bien los que han marcado un poco el camino hacia Futuro, Tú Antes Molabas.

G: Yo durante el confinamiento, que fue cuando nacieron los temas mayormente, escuché bastante los primeros discos del Brian Eno, los de antes de que le diera al ambient. Buenísimos

N: En mi caso fue Baxter Dury (Prince of Tears), Feelies, Scott Walker y Spacemen 3. No tengo ni idea si marcaron nada, solo los he escuchado… Ojalá que sí.

A: No sé si fruto de la situación actual, pero estoy bastante punk últimamente. En estos últimos meses he escuchado mucho a Viagra Boys y me ha dado por escuchar discos de hardcore antiguos, como el Against de Bad Brains, o Start today de Gorilla Biscuits.

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