La Habitación Roja – Universal (Mushroom Pillow)

Quizá pueda parecer chocante, e incluso para algunos gracioso, pero para la gente de nuestra generación, La Habitación Roja es uno de esos grupos que siempre han estado ahí. Uno de los muchos grupos que cuando empezamos a coquetear con el indie ya tenían buenos discos, y uno de los pocos que ahora, quince años después, y tras pasar por los altos y bajos que toda banda necesita, es capaz de seguir unidos, y de sacar al mercado su séptimo largo, y contar en su haber con unos 16 títulos entre singles, ep´s, o mini cd´s, algunos de ellos con hasta nueve cortes.

Universal, como no podía ser de otra manera, es un paso más en la carrera de la banda, ni más grande, ni más arriesgado, y con el mismo rumbo que todos los pasos anteriores que les hicieron llegar hasta el punto donde la banda se encuentra. Y es que como todo el mundo podrá imaginar, quince años, son muchos años, y más para cambiar ahora o para hacer experimentos con gaseosa, si no se está muy seguro de ello.

Once temas que bien se podrían separar como 1+10, pues “voy a hacerte recordar”, canción con la que abren el disco, se clasifica por sí sólo como uno de esos himnos de la banda tipo “mi habitación” o “viaje alucinante” que cuentan  con el sonido más puro y característico del grupo, y que sin duda se hará un hueco entre los temas fijos de los conciertos, pues tiene hechuras para sonar de manera increíble en directo. 

A partir de ahí, el disco toma una línea algo más tranquila y continua, para empezar a deshojar temas que si en las primeras escuchas dan la impresión de algo mediocres y monótonos, (por supuesto con excepciones como la de “younger” escalofriante balada, melancólica y que te atrapa desde la primera escucha), a medida que lo vas escuchando te das cuenta de que para nada lo son, y que tienen mucho más trasfondo del que parece, además de sonidos encriptados y letras más trabajas que de costumbre, que te hacen disfrutar más del disco a medida que lo vas conociendo, alcanzando cotas altísimas en momentos como “no deberías”, una historia escalofriante, mezcla de tristeza e ira, que va mejorando a cada segundo, hasta completar los más de seis minutos de canción que en todo momento te ponen los pelos como escarpias.

Canciones deliciosas como “cajas tristes”, o “algo nos pasa”, que demuestran la madurez, el buen momento por el que pasa la banda y los recursos descubiertos a partir de dar una vuelta de tuerca más a un tornillo con un nombre claro, Pop Nacional Independiente. Curiosamente, el nuevo disco, es tan distinto al anterior (Cuando Ya no Quede Nada (Mushroom Pillow 07) mucho más oscuro, y natural) y sin embargo tan similar a lo primero que escuché de ellos, y algo así como una versión mejorada de lo mejor que saben hacer. Un álbum, que como el resto de los de la banda, difícilmente defraudará a sus seguidores, (pues está cargado de grandes canciones, y en mi opinión supera a sus últimos trabajos), y que pese a que cuente con más de una década de diferencia con el primero, seguro que también servirá para atraer a otra nueva generación de adeptos, desconocedores hasta ahora de este sonido tradicional y característico, y que les atrapará, y acercará a álbumes tan grandes como fueron 4, o Largometraje.

Nuevo disco, y sin demasiadas novedades, ¡QUE YA ES BUENA NOTICIA!

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