Las 22 mejores canciones de Creedence Clearwater Revival

Hoy 28 de Mayo, para felicitarle su 75 cumpleaños al afamado cantante y guitarrista John Fogerty, en Muzikalia dedicamos este reportaje a una de las, quizás, 20 bandas más trascendentales e influyentes pertenecientes a cualquier época del rock: Creedence Clearwater Revival (también abreviada como “La Creedence” o “CCR”).

Después de sus reportajes, escritos a dúo, sobre Supertramp, Billy Joel, Elton John y Electric Light Orchestra (todos los cuales podéis encontrar aquí en la revista), nuestros colaboradores Fidel Oltra y Txus Iglesias abordan ahora 22 de las mejores canciones de la citada banda californiana con alma del Sur; la cual armó una desbordante amalgama de country, rock, folk, soul y blues entre 1967 y 1972 (también denomínalo “swamp rock”, si así lo deseas).

Entre otros de sus muchos reconocimientos, fueron incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll, en 1993.

22 – SWEET HITCH-HIKER

Cuando conduzcas por una recta y extensa carretera podría ser un idóneo momento para hacer sonar el meteórico single rockero “Sweet hitch-hiker” (“Dulce autoestopista”), de 1971. La picante y bromista letra quizás sea una alusión al propio John Fogerty viajando en su rauda motocicleta y a una prostituta rubia haciendo señales en el arcén, la cual buscaba que algún vehículo la transportase de región en región. Es entonces, cuando al verla el piloto se distrajo de modo cómico, sufrió un accidente y se vio obligado a hacer él mismo auto-stop luego; pudiendo ser, todo ello, una metáfora de los agitados encontronazos amorosos del propio Fogerty con su novia, a causa de otra mujer. Es conveniente esclarecer que la frase de la canción “podríamos hacer música en The Greasy King”,  hace referencia a un puesto de hamburguesas muy próximo al local donde la banda ensayaba; llamado éste último precisamente “Cosmo’s Factory”, en su  pequeña localidad natal de El Cerrito, cerca de San Francisco, en California.

Durante aquel 1971, la férrica disciplina que imponía el jerarca John Fogerty motivó una serie de tiranteces con sus otros compañeros de banda, incluido su propio familiar Tom Fogerty. En consecuencia y tras una serie de refriegas, las cuales siempre han tenido todos los ilustres hermanos de la historia del rock and roll, Tom abandonó la banda, aunque John hubiera concedido ya más libertad creativa al resto del combo. Así, ya como trío, se marcaron este fornido y campechano country-rock de autovía comarcal (nº6 en las listas de E.E.U.U y Alemania.), el cual ya comenzó ser el último pelotazo de una carrera jalonada de triunfos, ya que poco después la banda se disolvió, en 1972, tras el LP Mardi Gras.

Txus Iglesias

 

21 – HAVE YOU EVER SEEN THE RAIN

 

“Have you ever seen the rain” tenía que estar en esta lista. Podría haber estado más arriba, pero hay que escoger un orden y las que he puesto en posiciones superiores realmente me gustan más. Se trata de una canción con la que trabé contacto, al menos de manera consciente, cuando la escuché en la película Philadelphia, en versión de los Spin Doctors. No descarto haberla escuchado antes, pero fue en esa película, que me impactó profundamente, cuando llamó plenamente mi atención. Pronto averigüé que se trataba de una de las grandes composiciones de John Fogerty para su mítico grupo, Creedence Clearwater Revival. Una canción que, como las grandes canciones, puede ser interpretada de diferentes maneras. Cuentan que John la escribió como mensaje a su hermano, triste por su casi anunciada marcha del grupo, pero también el propio John ha reconocido que cuando la canta piensa en cosas más bonitas, como en su hija. Ese mensaje universal y a la vez interpretable por cada uno de manera personal, es algo que caracteriza a las grandes canciones, y esta lo es.

En la parte musical destaca el sonido de teclado, apreciable todo en algunos momentos del estribillo, que, por lo visto, le fue inspirado a la banda tras una gira conjunta con Booker T. y sus MGs. Además, claro de una letra que, como hemos comentado, según la persona, o incluso el estado de ánimo de cada momento, se puede interpretar de maneras casi opuestas. De la universalidad de la canción da fe el hecho de encontrar versiones no solo de grandes nombres anglosajones como los Ramones, Rod Stewart o Johnny Cash, sino también otros de nuestro entorno como Juan Gabriel, Karina o los Héroes del Silencio.

Fidel Oltra

 

 20 – BORN TO MOVE

 

Influidos por el sello Stax y la música negra, unas muy atinadas y abundantes capas de jazz y sobre todo, de soul son dadas a este aplaudible y abrumador rock pre-progresivo que es “Born to move” (“Nacidos para movernos”), de 1970; cuya letra parece una incitación al baile más desenfrenado. El propio John Fogerty, debido justamente a su kilométrica admiración hacia Booker T. Jones, se hizo cargo él mismo de los teclados de manera totalmente heroica y rutilante, aunque curiosamente, ni él mismo en solitario ni la propia Creedence tocaron nunca en directo este temazo. También se ha de mencionar lo conjuntada que se la nota aquí a la mítica formación oesteña, dónde el eficiente bajo de Stu Cook o la enojada batería de Doug Clifford benefician e impulsan notablemente esta misma canción.

Txus Iglesias

 

19 – SUZIE Q

 

A nadie se le escapa que Creedence Clearwater Revival escogían con gusto las versiones que hacían, y en general las bordaban. “Suzie Q”, la única canción de la banda que llegó a puestos importantes en las listas sin haber sido escrita por John Fogerty. En origen es un rockabilly a medio tiempo escrito por Dale Hawkins, quien además es citado como uno de los iniciadores del llamado swamp rock en el que se pueden encuadrar bastantes canciones de los CCR. La inspiración para el título y la letra le vino de una vieja canción de los años 30 “Doin’ the Suzie Q”, que a su vez fue escrita en honor a una celebrité de la época, Sussie Quealy, que por lo visto cerraba no solo garitos sino también hoteles de lujo en los que se pasaba la noche bailando sin parar.

El mérito de la Creedence, para nada menor, fue transformar una breve canción de apenas dos minutos, basada en un riff de guitarra repetitivo, en una pieza que se larga más allá de los 8. Además, partiendo del mismo riff que va mutando, poco a poco, hasta convertirse en algo ácido, funk, de una psicodelia pantanosa, hasta deshacerse en una jam instrumental muy atrevida para un grupo que demuestra en su debut que, además de crear melodías redondas y canciones pegadizas, sabe también arriesgar y comprometerse con sus instrumentos. Podríamos argumentar que era el signo de aquellos tiempos, y puede que sea así porque en sus últimos álbumes ya no incluyeron canciones tan largas, pero Fogerty y los suyos se muestran igual de dominantes en ese terreno que en el que en principio les es más propio del rock básico y directo.

Fidel Oltra

 

 18 – COMMOTION

 

Este embalado, tarareable y magno rockabilly-boogie, de 1969, que es “Commotion” (“Conmoción”), lo escribió John Fogerty inspirándose, originariamente, en un ritmo de tren. Por otra parte, el texto vertido supone un mensaje-reproche en contra de la confusión y el vacío provocado por la civilización y sus diversos ajetreos: el tráfico a todo trapo, los ordenadores, la televisión sobrecargada de información, las prisas en el trabajo, la opresión eclesiástica, etc, etc. La condición de metrópolis de Nueva York podría ser el blanco de esta crítica de Fogerty y es que éste solo reclama, de manera natural, un poco de existencia pacífica, durante esta canción. Acerca de la misma, la primera vez que la banda tocó en directo “Commotion” fue nada menos que en Woodstock, en el propio año 69 y siguió interpretándola durante sus siguientes actuaciones como conjunto.

Txus Iglesias

 

17 – BEFORE YOU ACCUSE ME

 

Si antes hablábamos de la maestría y el acierto de Creedence Clearwater Revival para con las versiones, aquí tenemos otra buena muestra. Este tema de Bo Diddley fue grabado por la banda en las sesiones de su primer disco, pero finalmente quedó fuera. La versión que finalmente aparece un par de años después en Cosmo’s Factory no es exactamente la misma, ya que la canción fue regrabada. La versión original, la de las sesiones de 1968, aparece como bonus track en alguna reedición posterior de su álbum de debut.

La banda se mantuvo bastante fiel al original en su versión, aunque la aceleraron un tanto hasta convertir ese blues eléctrico primigenio de Bo Diddley en algo más rocoso, más polvoriento, una pantanización en la que la voz de Fogerty tiene bastante que ver, como siempre. Aunque no sea una de sus canciones más memorables, ni siquiera entre las versiones, siempre ha habido algo en ella que me ha llamado la atención y que incluso me intimida, así que ha sido una de mis elegidas.

Fidel Oltra

 

16 – WALK ON THE WATER

 

Antes de ser la Creedence Clearwater Revival y alcanzar la celebridad, se llamaron The Blue Velvets  y también The Golliwogs. Con esta segunda denominación, la banda había publicado canciones como “Walking on the water”, en 1966, una especie de country-rock psicodélico, el cual luego adaptaron para la propia CCR, en 1968. En consecuencia, la recortaron levemente el título y la orientaron hacia una estructura musical más descarnada y alargada, hacia un toque aún más dramático y hacia una producción más robusta. Aunque aquella ya interesante canción original, del año 66, estaba firmada por los hermanos Fogerty, resultó que en 1985 Tom reclamó que la había escrito él mismo en exclusividad, aunque le habían influenciado canciones como la versión de The Animals de “The House of the rising sun” y también Them con su “Mystic Eyes”.

El propio Tom declaró también que, desde sus primeras bandas, él mismo también estaba capacitado para cantar pero que su hermano pequeño poseía su propio sonido. En un caso muy parecido al de Noel Gallagher, el caso es que John Fogerty, ya de entrada, pidió a sus compañeros que si él mismo abanderaba a la Creedence y lo componía todo pues seguro que les llegaría el éxito masivo (y así sucedió); un escalafón éste que los otros tres “creedence” nunca aceptaron del todo. En cuanto a lo estrictamente musical, sí que se hay que rendirse ante el propio John y su guitarra Rickenbaker 325, la cual es superlativa en esta  “Walk on the water”. La hermética letra podría ser una referencia a Jesucristo cuando caminaba sobre las aguas y el protagonista del tema tiene una visión donde es invitado por Dios para que le acompañe hacia la vida siguiente, aunque el narrador no desea emprender ese viaje.

 Txus Iglesias

15 – TRAVELLIN’ BAND

 

Son muy pocas las bandas de rock que no han sucumbido, en algún momento de su carrera, a la tentación de mitificar su vida en la carretera en alguna de sus canciones. Ya sabéis, la furgoneta, un amor en cada puerto, cervezas y otras diversas sustancias… En este caso CCR hicieron lo contrario que en otras canciones: en lugar de explayarse y alargarla con interminables jams o repeticiones, crearon un rock and roll básico y primitivo de apenas dos minutos, posiblemente una de las canciones más breves de su carrera. Tiene su razón, puesto que la principal inspiración para esta “Travelin’ band” le llegó a John Fogerty vía Little Richard, uno de los máximos exponentes del rock and roll primerizo, cuando todavía era breve, punzante y peligroso. De hecho se inspiró tanto que, un par de años después, los propietarios de los derechos de “Good Golly Miss Molly” le demandaron por un supuesto plagio muy cogido por los pelos, una demanda que finalmente no prosperó.

Cuando me enteré de que “Travelin’ band” fue una de las canciones censuradas en la radio tras el 11S, no salía de mi asombro (¿qué tendrá que ver?) hasta que caí en la cuenta de que el tema arranca con la frase “Un 737 viniendo desde el cielo…”. En fin, hay que hilar muy fino porque además los aviones que se estrellaron ese día eran 767 y 757, pero ya se sabe que los estadounidenses son así.

Fidel Oltra

 

 14 – LONG AS I CAN SEE THE LIGHT

 

Durante la desgarrada y afectuosa balada “Long as I can see the light” (“Mientras pueda ver la luz”), el mismo John Fogerty, también está excelso al piano eléctrico y al saxofón. Arropada por un sonido muy religioso y romántico (esto segundo no era habitual en la Creedence), la letra del mismo Fogerty apunta a un solitario hombre que vaga lejos de su hogar pero que, metafóricamente, halla el camino a su tierra mientras pueda ver la guiadora luz de una vela en la ventana de cada casa. Es posible que en el texto puedan anidar reflejos de las crónicas sobre los esclavos afroamericanos que huían de sus opresores del Sur, en el siglo XIX, y que buscaban un refugio iluminado en los hogares de los abolicionistas del Norte.

Aunque ni Estados Unidos (nº57 en la listas) ni en Inglaterra (nº20) este tema logró despuntar como single, sí que obtuvo un nº1 en Noruega. La Creedence jamás la interpretó en vivo pero su ex-líder sí que la abordó en solitario, en 1997, en los escenarios de San Francisco y en 2005, girando por Australia. Así mismo, el mismo John registró una nueva versión en estudio, en 2013, a dúo con la banda de Kentucky, My Morning Jacket.

Txus Iglesias

 

13 – BAD MOON RISING

“Bad Moon rising” es otra de las canciones cortas, directas y redondas de Creedence Clearwater Revival. Se trata de uno de los primeros grandes éxitos del grupo, número 2 en los Estados Unidos y número 1 en el Reino Unido. El tema está incluido en Green River, disco que a su vez fue su primer número 1 en álbumes en las listas norteamericanas. “Bad Moon rising” tiene otro de esos riffs típicos del grupo, rítmicos, sencillos, pero que se quedan pegados a las meninges. John Fogerty la compuso empezando justamente por ese riff de guitarra, luego la melodía, y el título. Pero no tenía nada más. Entonces se acordó de una vieja película que vio unos años antes, The Devil and Daniel Webster, y más en concreto de una escena donde un huracán enfurecido arrasaba con todo lo que encontraba a su paso. Ese caos, esa sensación de fatalidad, le inspiró el resto de la canción y por supuesto la letra.

Una letra que no trata de hombres lobo ni de terroríficas lunas llenas, aunque la canción se haya utilizado hasta la saciedad en películas y series de terror como Un Hombre Lobo Americano en Londres, Blade, Teen Wolf y como en la serie Walking Dead. Curiosamente su melodía también ha dado forma, por esos extraños caprichos de la música, a ciertos cánticos futboleros sobre todo en América Latina.

Fidel Oltra

 

12 – RAMBLE TAMBLE

 

Esta pasmosa canción ya te pasa por encima desde los primeros acordes, así que recomiendo no tratar de detener este agreste avión llamado “Ramble Tamble” (significa algo así como “dando tumbos”). Todos sus cambios rock-and-rolleros son absolutamente  rebosantes de  equilibrada tensión, de templada maestría, de ondulante virtuosismo, de emotivos sentimientos y de todo lo enriquecedor y liberador que el rock and roll ha transportado y transmitido siempre a nuestras vidas. Dicho de otro modo, sus vertiginosos 7 minutos te introducen a la velocidad de la luz en el LP Cosmo’s Factory, de 1970.

La forajida letra, tal vez, podría ser un reproche a las instituciones de todo tipo y a los obstáculos que éstas colocan a la ciudadanía: “Están vendiendo independencia, actores en la Casa Blanca, ácido en la digestión, hipoteca en mi casa”, expresa la última estrofa, por ejemplo. Lo dicho, es aconsejable no pensar demasiado cuando escuches “Ramble Tamble”: sencillamente, paladea la sabia y vigorosa naturalidad musical de  John Fogerty, Tom Fogerty, Stu Cook y Doug Clifford.

 Txus Iglesias

 

11 – WROTE A SONG FOR EVERYONE

 

“Wrote a song for everyone” es de esas canciones que, al menos a mí me pasó, crecen con el tiempo. En un principio puede pasar casi desapercibida entre temas como “Bad Moon rising” o “Green river”, pero luego va creciendo y finalmente se instala en ese lugar donde reposan las canciones con las que nunca te cansas de dialogar. CCR muestran aquí otra de sus facetas, la de los medios tiempos donde no hay demasiado sudor ni polvo, pero que nos hacen rememorar la dureza de la vida en ciertos sitios y circunstancias por su ritmo arrastrado, la voz que sufre, la letra que hiere. Una letra que parece anticipar lo que más adelante cristalizará de forma más rabiosa en “Fortunate son”: “say myself a goin’, down to war in June. All I want, all I want is to write myself a tune”. Sin embargo, en algunos documentales dedicados a la banda, así como en las presentaciones del disco de autohomenaje Wrote a Song For Everyone que publicó John Fogerty en 2013, su autor ha afirmado que estaba dedicada a su primera mujer.

La canción, con su inconfundible sabor sureño, recuerda a lo que por entonces hacían The Band, pilar fundamental de lo que hoy conocemos como Americana. La batería tiene un algo que recuerda al gran Levon Helm, la voz de Fogerty suena tan narrativa como la suya, y la melodía tiene un leve parecido con la de “The weight”. Quizás por eso “Wrote a song for everyone” me llegó en el momento de mi vida en el que The Band y Dylan empezaron a conformar buena parte de mi dieta musical. Uno ama a las canciones que le han acompañado toda la vida, pero las que esperan el momento adecuado para incorporarse a ella son muchas veces las mejores.

Fidel Oltra

 

10- PAGAN BABY

Completamente arrollador y seductor el crudo y chirriante vaivén rock-bluesero que arroja aquí la Creedence, dónde la largura de la propia canción no es que sea solamente adecuada: es que sus 6 minutos de duración se constituyen como fundamentales  para mostrar todas las virtudes estilísticas de esta espectacular banda californiana. Yéndonos ya a letra, la misma viene marcada de cuando John Fogerty asistía a la escuela católica cuando era un niño. Allí, los monjes organizaban una colecta destinada a las misiones en todo el mundo y los pequeños alumnos solían echar monedas a un bote. La recaudación se destinaba a los llamados “bebés paganos”, los cuales eran atendidos por los voluntarios correspondientes, en distintas partes del globo, ya que había algunos padres que no habían bautizado a sus recién nacidos en la fe cristiana.

Sin embargo, el compositor-jefe de CCR decidió dar un total giro expresivo hacia un tono sarcástico y rockero para convertirlo en “nena pagana”, quizás, con un sentido interpretativo de dulce pecado sexual con una hereje mujer, ¿quién sabe?. El tema se grabó en una sola toma, en 1970, durante los ensayos del LP Pendulum, aunque el propio John Fogerty no acabó muy contento de que no emplearan más tiempo de probaturas.  Aunque la solían tocar en sus directos de 1971 y 1972, al propio Fogerty no le dio por recuperarla en sus conciertos en solitario, años después.

Txus Iglesias

 

9 – UP AROUND THE BEND

“Up around the bend” contiene otro de los riffs de guitarra más reconocibles de Creedence Clearwater Revival, uno de esos que, en cuanto suena, sabes que son ellos aunque en ese momento no te acuerdes del nombre de la canción. De nuevo parece que Fogerty se inspira en la vida en la carretera, o al menos en la persecución de un sueño, aunque en este caso la letra es algo críptica. Eso sí, nos invita a acompañarle en ese viaje que parece de iniciación, o de búsqueda, hacia algo que está tras la curva, al final de la autopista. Esas imágenes tan americanas de largas carreteras desoladas resultan tan poéticas como, seguramente, incómodas en la práctica. Pero calan en el imaginario colectivo musical.

La canción está incluida en el que tal vez sea su mejor disco, Cosmo’s Factory (1970), y fue compuesta de forma algo apresurada antes de un tour europeo. Fogerty ha contado en alguna ocasión que se le ocurrió durante un trayecto en motocicleta. Pero tanto si habla realmente de ese viaje en moto, o de la inminente gira por el Viejo Continente, como si es una metáfora sobre la necesidad de seguir en la búsqueda, de mirar al frente esperando encontrar algo interesante al doblar un recodo, la canción y su mensaje representan la cara más optimista de la banda, en unos años en los que costaba encontrar motivos para el optimismo. Por cierto, al llegar a Inglaterra tuvieron que explicar que “around the bend” en los Estados Unidos no significaba lo mismo que para los británicos, que lo usan como sinónimo de ‘volverse loco’. Hanoi Rocks o Elton John , entre muchísimos otros artistas menos conocidos, han hecho versiones de “Up around the bend”.

Fidel Oltra

 

 8 – RUN THROUGH TO THE JUNGLE

 

Uno de los temas más prodigiosos y adictivos del grupo, dónde sobrevuela como espejo el bluesman Howlin’ Wolf. Como otras canciones de la Creedence habían sido dedicadas a la guerra del Vietnam, también se interpretó que este inquieto y tensionado rock-blues armonicista, de 1970, “Run through to the jungle” (“Corre a través de la jungla”) también lo era. Sin embargo, John Fogerty se encargó de desmentir que se tratase de este conflicto bélico en las zonas más frondosas de ese país asiático, ya que a lo que se refería él era al control de las armas en Estados Unidos; un tema éste que siempre ha ido preñado de controversia, como todos sabemos. Uno de los versos alusorios expresa, por ejemplo: “200 millones de armas están cargadas”. De tal modo, el cantante y guitarrista también poseía una escopeta para ir a cazar pero pensaba que en su país este asunto se había descontrolado y alegorizó con que aquello era una “jungla”, como cuando la matanza de 32 personas que llevo a cabo el francotirador Charles Whitman, en Texas, en 1966.  Aún así, muchos aficionados continúan creyendo que la letra es sobre Vietnam, a pesar de las aclaraciones del autor de la canción.

El bajista Stu Cook fue el que efectuó el montaje de esos iniciales y finales efectos selváticos, tan amenazantes y misteriosos, utilizando pianos y guitarras tocados al revés. Por su parte, Tom Fogerty declaró que era su tema favorito de la CCR y además aseguró que aunque la canción siempre está tocada en la misma tonalidad, da la sensación de que ésta tiene más cambios de ritmo.

Un curioso escándalo explotó cuando el propietario de Fantasy Records (la ex-discográfica de Creedence y que poseía el total control legal de sus canciones), es decir, Saul Zaentz demandó a Fogerty por ¡plagiarse a si mismo!. En concreto, el ejecutivo alegaba que el tema en solitario de John, “The old man down the road”, de 1985, se asemejaba en exceso a la propia “Run through the jungle”. Era la primera vez que ocurría algo así en el mundo del rock. El músico, finalmente, ganó el caso en los tribunales, en 1994,  al demostrar al juez que las dos canciones eran distintas, aunque pareciesen similares para un oído no profesional. Únicamente, eran del mismo estilo de rock pantanoso: el que Fogerty siempre había interpretado, ni más ni menos.

Txus Iglesias

 

7 – MIDNIGHT SPECIAL

 

“Midnight special” es una canción de largo recorrido, igual que los trenes que la inspiraron. Se trata de una vieja canción folk de principios del siglo XX que, cuentan, tuvo su origen en las cadenas de presos que trabajaban en el campo y veían pasar los trenes que llevaban a una ansiada libertad. Con el tiempo se ha interpretado de diversas maneras: como canción folk, como blues desgarrador, como country… Pero siempre desde el punto de vista del prisionero, el esclavo o el trabajador del campo que ve pasar y alejarse el tren como metáfora del ansia de escapar de esa vida y encontrar algo mejor.

El grito desgarrador con que Fogerty arranca la versión de la Creedence hace rememorar esos viejos blues tristes y llenos de miseria y derrota. Una sensación que dura solo durante la primera estrofa, porque cuando llega el estribillo, con un inicio casi góspel hasta que entran todos los instrumentos, la canción se llena de una inusitada luz. La versión de “Midnight special” se incluye en Willy and the Poor Boys, un disco que contiene otras canciones de carácter reivindicativo como la propia “Fortunate Son” o “Cotton fields”. Los “Poor boys”, la banda ficticia alrededor de la cual pivota buena parte del disco, serían, pues, el reverso miserable de los Lonely Hearts Club Band del Sargento Pimienta.

Fidel Oltra

 

 6 – I HEARD IT THROUGH GRAPEVINE

 

Ya te habíamos empezado a hablar de esta canción en el especial de Muzikalia de “Nuestras versiones favoritas (Parte II)” y continuamos con esta “I heard it through the grapevine” , en este reportaje de hoy. El tema original fue escrito por Norman Whitfield y Barret Strong en 1966 y acabó plasmada, primeramente y por aquella época, por The Miracles, Gladys Knight y Marvin Gaye; los tres a las órdenes de la histórica discográfica Motown. En 1970, la Creedence Clearwater Revival despertó uno de los muchos volcanes que portaban dentro y erupcionó una adaptación rockera absolutamente bestial e inolvidable, de 11 minutos, para el aplaudido disco Cosmo’s Factory.

Todo se inició cuando John Fogerty escuchó la versión del propio Marvin por la radio y pensó que el exceso de arreglos del cantante soul había falseado un poco el resultado final de “Lo escuché a través de un cotilleo”, así que el motor de la Creedence pensó en convertir y redirigir aquello mismo hacia una emocionante “jam” rockerística y guitarrera (utilizó una Gibson Les Paul, concretamente). De tal modo, este grandioso “cover” se registró en solo dos tomas, aunque también la CCR recurrió un aparato llamado “oscilador de velocidad variable”, para dar realce a la permuta de compases. El combo americano la hizo sonar varias veces en sus conciertos pero debido a su longitud de minutaje, John Fogerty solo la ha recuperado dos veces para bolos en programas televisivos.

 Txus Iglesias

 

5 – DOWN ON THE CORNER

 

Hace un par de canciones te hablaba de los Poor Boys de Willy como el reverso, despojado de glamour y circo, de la Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Esta canción, “Down on the corner”, es justamente la que introduce a la banda tal como hicieron los Beatles en la primera canción de aquel disco. Dejando entrar a los instrumentos de uno a uno, como presentando a los músicos, hasta que en el estribillo cantan al unísono, en completa armonía. De nuevo, como en tantas ocasiones, pivotando todo alrededor de un riff repetitivo y reconocible, aunque en esta ocasión parece que sea el bajo de Stu Cook el protagonista. En la canción se habla de “Blinky thumps the gut bass and solos for a while”, que es justo lo que parece que pasa en la canción. De hecho también se habla de un Kalamazoo y de una tabla de planchar en “Down on the corner”, precisamente los instrumentos que la banda tocó durante su interpretación en el Show de Ed Sullivan.

“Down on the corner” es de esas canciones aparentemente sencillas pero que no todo el mundo está en condiciones de componer. La magia muchas veces está en esas melodías simples pero con el potencial suficiente como para meterse bajo la piel. Menos es más solo si das con la tecla correcta, como en este caso.

Fidel Oltra

 

 4 – BORN ON THE BAYOU

 

Conviene aclarar primeramente que el “bayou”, según el lenguaje del sureño estado de Louisiana, es un nombre que se le concede, por allí, al conjunto de cenagosos ríos, los cuales son como hijos bastardos del Gran Mississipi. Uno de los posibles orígenes de la palabra podría, quizás, proceder, precisamente, de la palabra castellana “bajío” (significa “tierras bajas”), que se empezó a emplear cuando el conquistador español Hernando de Soto visitó aquellas mismas regiones de América del Norte, hacia 1541, cuando no existían aún los Estados Unidos como nación.

Es irresistible y fresca la cadencia de esta “Born on the bayou”, de 1969, con esa  suave guitarra de roots-blues-rock (en este caso una Gibson ES-175) y la prodigiosamente rasposa vocalización de John Fogerty. La creación de la mística letra, compuesta ésta en una habitación vacía, parte de un californiano nato como el propio Fogerty, el cual había consultado enciclopedias y había imaginado ser un niño residente en aquellas pobres, tenebrosas y muy calurosas zonas “swampy” del Sur de Estados Unidos; donde malvivían sufridos bluesmen como Howlin’ Wolf o Muddy Waters. También el músico John Fred, el cual había compuesto el single “Judy in disguise”, llevó en coche a su Louisiana natal al propio Fogerty, para que éste  comiera cangrejos de río y se hiciera una mejor idea de ese inhóspito y fangoso ambiente acuático, en aquel año 69. Otras inspiraciones para el vocalista de la Creedence fue la música góspel y algunas películas que había visionado sobre el tema.

Txus Iglesias

 

3 – LODI

 

Cuentan los entendidos en literatura que las historias clásicas lo son porque presentan personajes intemporales, arquetipos que han existido siempre y seguirán existiendo, de manera que cualquiera se puede identificar con ellos en cualquier momento y lugar. En la música también existen esos arquetipos, algo que daría para un buen libro, pero de momento nos vamos a detener en el del músico buscador de fortuna que se tiene que conformar con tocar en pequeños garitos para gente que principalmente está más pendiente de su vaso que de la canción. Es el caso del protagonista de “Lodi”, una de las canciones más tristes de Creedence Clearwater Revival a pesar de su aparentemente alegre melodía. Triste y dejando poco lugar a la esperanza: el músico dice que “si tan solo me dieran un dólar por cada canción que he cantado, podría tomar un tren y volver a mi casa”. Pero, claro, eso no ocurre, así que se encuentra “atrapado en Lodi de nuevo”. Lodi es una pequeña ciudad agrícola a unos 100 kilómetros del hogar de los Fogerty, así que puede haber algo de autobiográfico, real o inventado, en la canción. Más inventado que real, porque Fogerty ha dicho en alguna ocasión que nunca estuvo en Lodi antes de componer la canción.

“Lodi” tiene una de las letras más bonitas de toda la trayectoria de Fogerty, también una de las más tristes. “Lodi” es la historia de tantos músicos, de tantas canciones, de tantos artistas de todos los géneros. Como el “Piano man” de Billy Joel, “Lodi” es la historia del fracaso que todos tememos y que tantos artistas han tenido que mirar a la cara con demasiada frecuencia.

Fidel Oltra

 

 2 – FORTUNATE SON

 

El trasfondo de este popular y furioso himno-protesta, de 1969, “Fortunate Son” (“Hijo afortunado”) nos conduce a que por esa época Julie, la hija del presidente Richard Nixon se había convertido en la esposa de David, el nieto del ex-presidente Dwight Eisenhower. En consecuencia, tanto aquel joven con tan importantes abuelo y suegro, como los descendientes directos de los generales, de los millonarios o de los senadores de Washington lograban evitar ser reclutados en el ejército; mientras que muchos modestos obreros estadounidenses, sin poder recurrir a esos  influyentes familiares,  estaban siendo llamados a filas para acudir a la guerra del Vietnam. Dos de esas personas de la calle eran los mismos John Fogerty y Stu Cook, los cuales fueron destinados a ese conflicto bélico en 1966, aunque ambos consiguieron evitar ir a esa guerra que odiaban enrolándose en la Reserva Militar. En resumen y siempre todo ello según el mismo Fogerty, la letra se inclina más por reflejar la desigualdad de clases comentada que por hablar de la guerra en sí.

La anécdota es que los responsables del algo puritano programa de los años 50 y 60, The Ed Sullivan Show, ni se apercibieron de la auténtica temática de la sublevada canción cuando contaron con la Creedence Clearwater Revival para la correspondiente actuación televisada y los versos no se intentaron suavizar, como sí había ocurrido con frases atrevidas de Rolling Stones o The Doors, durante dicha emisión. Muchos oyentes y alguna marca comercial tampoco “pescaron” la explosiva causticidad de algunos versos y pensaron que la canción era patriótica pero en un sentido que llevaba al chauvinismo más extremo y no hacia a la autocrítica y a la ética civilizada de su país, expresado ésto con absoluta imparcialidad. Al haber perdido los derechos de las canciones de la banda en favor de su ex-discográfica Fantasy Records, John Fogerty no podía hacer nada contra las diversas utilizaciones de sus propias composiciones como la de la sugerida marca de ropa vaquera, en el año 2.000.

Por otro lado, el mismo Fogerty, que en su tema en solitario, de 2007, “I can’t take it no more” había calificado como “otro hijo afortunado” a George W. Bush, curiosamente y por otro lado, interpretó “Fortunate Son”, en 2014, en la Casa Blanca, aunque con el temor a como fuese ser recibida en un concierto llamado “Un Saludo a las Tropas”; algo antes de El Día de los Veteranos. Éstos mismos y el presidente Barack Obama, sin embargo, ofrecieron una atronadora ovación a Fogerty y a este tema, el cual además han versioneado gente tan variopinta como U2, Bob Seger, Bruce Springsteen, Sleater-Kinney o Kid Rock; entre otros. También la canción ha sido utilizada en infinidad de películas y por otra parte, no fue hasta 2018 cuando se elaboró un videoclip oficial de la canción.

Txus Iglesias

 

1 – PROUD MARY

 

Aunque “Proud Mary” se acabara convirtiendo casi en una canción bandera para Ike y Tina Turner, la versión original y también la que funcionó mejor en listas (aunque la de Ike & Tina se llevara un Grammy) es la compuesta por John Fogerty para sus Creedence Clearwater Revival. La canción apareció en el disco Bayou Country, que puede parecer menor en comparación con lo que vino después pero contiene grandes canciones como esta. Lógicamente la versión de CCR no tiene ese ritmo alocado y el sudoroso frenesí de los Turner, más bien se mueve en ese terreno del rock and roll a medio gas con aroma a campo, carretera y pantano en el que tan bien se desenvolvía la banda. Curiosamente, al revés de lo que suele suceder, en este caso la versión negra tenía el rock, mientras que la blanca se quedaba con el roll. La canción engancha con el uso de ese recurso casi tan literario como musical que es la reiteración, ese “rollin’, rollin’” que se asemeja al traquetear de un tren, a un barco de vapor surcando el Mississippi, a seguir adelante aprovechando la corriente o luchando contra ella.

Si es verdad que Fogerty construyó esta canción a base de retales, con diferentes trozos extraídos de algunos bocetos de canciones que tenía medio hechas, de la Quinta Sinfonía de Beethoven tanto como del góspel de grupos como los Five Blind Boys of Mississippi, hilando una historia que se basa tanto en su propia experiencia como en historias ajenas que se fue encontrando durante su adolescencia, entonces su talento es casi sobrehumano. Insisto, ya que es mi última aportación a este artículo, en lo complicado que resulta escribir una canción sencilla y que tenga la capacidad de enganchar, de penetrar, de vincularse a una vida y de hacernos vivir en ella. Fogerty y sus CCR lo consiguieron no una, sino decenas de veces. Y en apenas cuatro años. ¡Gloria a la Creedence!

Fidel Oltra

Y aquí os dejamos con una lista de Spotify para que disfrutéis de estas 22 canciones y 8 más.

 

4 comentarios sobre “Las 22 mejores canciones de Creedence Clearwater Revival

  • el 29 Mayo, 2020 a las 10:50 am
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    Fabulosa lista, no importa el orden realmente.

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  • el 30 Mayo, 2020 a las 12:06 am
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    Efectivamente, a través de estas veintidós canciones queda perfectamente representada en este esoecial la perenne huella que dejaron Credence Clearwater Revival, paradigmas de un momento histórico-musical, y artífices de un sonido único e irrepetible, aquél que consagra a los grandes artistas, y en el caso de esta magna banda, gracias a la égida del gran John Fogerty. La verdad es que he disfrutado sobremanera del artículo, tanto por las buenas canciones escogidas, alguna de las cuales desconocía, como por los entresijos comentados y las jugosas anécdotas desveladas con tanta pasión como profundo conocimiento por estos dos ases de la crítica musical como son Txus Iglesias y Fidel Oltra. Muchas gracias, pues, a ellos y a Muzikalia por retrotraernos a estos clásicos imperecederos. Un cordial saludo.

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  • el 30 Mayo, 2020 a las 11:39 am
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    Gracias a Ropa rockera, Atomic CV y Xavi Gállego por sus aportes y comentarios, en Muzikalia, acerca del artículo sobre la Creedence Clearwater Revival que hemos elaborado mi compañero Fidel Otra y yo.

    Saludos a los fans de esta genial banda

    Txus

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