22 de las mejores canciones de la Electric Light Orchestra

Ahora que la E.L.O., es decir, la Electric Light Orchestra (aunque en realidad, el mítico Jeff Lynne ya toca, prácticamente, todos los instrumentos de estudio él solo, desde el año 2015), publica un nuevo disco este 1 de noviembre, – bautizado éste como From Out Of Nowhere – repasaremos y explicaremos 22 de las mejores e intemporales canciones de la histórica banda de Birmingham.

Dos de nuestros colaboradores, Fidel Oltra y Txus Iglesias, se encargarán de establecer dicha clasificación acerca de esta británica orquesta de rock , nacida en la edad de oro musical como son los años 70 y que se constituye como una de las formaciones más singulares, innovadoras, sofisticadas, virtuosas y carismáticas dentro del universo de este género; habiendo vendido además 50 millones de discos y siendo incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll, en 2017.

Como bien indica ya el propio nombre del grupo, su música irradia tal intensidad de luz eléctrica que incluso rescatan al oyente de la peor de sus penumbras…

22 – FOUR LITTLE DIAMONDS

 

En el álbum Secret Messages, de 1983, la E.L.O. ya no estaba en el momento de máxima implicación de sus miembros, dentro de su primera época. Sin embargo, se deben rescatar joyas, nunca mejor dicho, como este magno rock and roll “Four little diamonds”, más espontáneo el mismo que otras creaciones suyas más barrocas, de los años 70. Según manifestaciones de Jeff Lynne, en el año 2.000, la canción es un homenaje a los grupos que él mismo amaba de primeros de los años 60 y también expresó que sentía que el disco, del mentado año 83, necesitaba una canción rockera, así que compuso ésta.

En la letra, supuestamente el mismo Lynne se propone buscar y atrapar a una estafadora amante suya, la cual ha huido con un anillo de cuatro pequeños diamantes incrustados. Por desgracia, la canción se desplomó en las listas y ni siquiera accedió a las 80 primeras posiciones en Estados Unidos o en Gran Bretaña. El cambio de década, de los 70 a los 80, no acabó sentando bien a la Electric Light Orchestra, finalmente, como ocurrió también con otras bandas de leyenda, nacidas en dicha franja temporal setentera. La misma “Four little diamonds” aparece en un vídeo juego de Playstation llamado Gran Theft Auto: Vice City (2002).

Txus Iglesias

21 – CAN’T GET IT OUT OF MY HEAD

 

“Can’t get it out of my head” es, no cabe duda, una gran canción. Un tema que destaca dentro de un disco conceptual como es Eldorado justamente porque tiene muy poco que ver con el resto de canciones del álbum. Y quizás ese fuera el secreto de su éxito, ser la canción que mejor funcionaba como pieza separada e independiente del resto. A mí, reconociendo que es como esas canciones de McCartney que suenan como si fuese fácil hacerlas pero nadie más lo consigue, nunca me acabó de convencer del todo. Me parece una balada sencilla, tierna y emocionante, perfecta para grupos como Bread o los Hollies de los 70, pero poca cosa para una banda como la Electric Light Orchestra. Lo siento, me sucede lo mismo con la aclamada “Telephone line”. Me parecía, sin embargo, que era muy osado dejar fuera de esta lista dos temas emblemáticos de la ELO más exitosa. Sin embargo ya solo me cabía uno más, y opté por “Can’t get it out of my head” por diversas razones. Me parece más melódica y con más variedad, menos lineal; si he de escoger una entre ambas, la prefiero. “Can’t get it out of my head” tiene un atractivo que es difícil de describir, y que quizás puede resumirse diciendo que muchos críticos de la época se devanaron los sesos pensando donde habían escuchado esa melodía antes. Pues en ningún sitio, es una melodía universal, que parece haber estado ahí siempre, flotando a través de las décadas, pero que en realidad es nueva. Y ese es muchas veces el secreto de las grandes canciones, así que al fin y al cabo parece que, efectivamente, “Can’t get it out of my head” es una gran canción. Además marca un camino distinto al recorrido hasta entonces por la banda, un camino que irán perfeccionando posteriormente. Aquí los arreglos de cuerda son grandiosos, casi excesivos, mientras que en un futuro sonaran como instrumentos prácticamente de rock, pero esta fue la primera piedra de los éxitos de la ELO en la segunda mitad de los 70.

Fidel Oltra

20 – ALL OVER THE WORLD

 

La optimista “All over the world” (“Por todo el mundo) es una grandilocuente canción, de 1980, sobre una cara fiesta internacional y donde efectivamente Jeff Lynne menciona, en el texto, numerosas metrópolis del mundo y también, finalmente y de manera quizás sarcástica, el pobre barrio de Sharp End, la parte de Birmingham en la que creció el vocalista. Justo después de eso dice “y” como si fuera a nombrar más urbes pero luego, extrañamente, no continua con el listado.

Debido a que esta canción pertenece a la banda sonora del film Xanadú, del aquel año 80, surgió un rumor muy estúpido acerca de que en el principio y al final de la tonada (versión de estudio) se murmuran cosas eróticas sobre la protagonista de dicho film, la actriz y cantante Olivia Newton-John, pero dichas suposiciones son completamente falsas porque no se ha podido demostrar que, exactamente, se exprese eso en dichas brevísimas “intro y outro”. Además, Jeff Lynne declaró que le encantaría conocer a la propia Olivia en persona. “All over the world” se apropió del nº3 en Canada, 4 en Francia y 11 en Reino Unido: fueron las posiciones más elevadas del single a lo largo de mundo, efectivamente. La comedia galáctica “Paul” (2011), protagonizada por Simon Pegg y Jason Bateman, utilizó una versión algo más acelerada para su banda sonora.

Txus Iglesias

19 – SECRET MESSAGES

 

Después de haber disfrutado de Time (1981) durante un par de años, Secret Messages (1983) fue una decepción. No encontraba en sus canciones nada del riesgo que la banda tomó en discos anteriores, tampoco de la experimentación de sus primeros años, ni siquiera de la facilidad de Jeff Lynne para facturar canciones que rozaban la perfección. Todo me parecía soso, falto de personalidad. Todo excepto una canción, justamente la que daba título al álbum. “Secret messages”, la canción, parecía haberse llevado todo el esfuerzo compositivo de aquellas últimas sesiones en las que la Electric Light Orchestra todavía se parecía a una banda, aunque de facto fuera ya el proyecto casi unipersonal de Lynne. En realidad tampoco se necesitaba un enorme esfuerzo para componer un tema como este, lineal y falto de riesgo, pero al menos sonaba a la ELO de toda la vida. Al lado de canciones que sonaban enlatadas, “Secret messages” parecía resucitar ese sonido clásico de los 70. En consonancia con el título de la canción, hay varios ‘mensajes secretos’ en la canción: parece que hay algunas frases de Lynne reproducidas al revés, y los beep-beep de teclado que suenan al principio, por ejemplo, son la transcripción a Código Morse de las letras E.L.O. Este último es un truco divertido que Lynne ha incluido de hurtadillas en algunas de sus canciones y que aquí repite para, junto a la batería de Bevan – clave en esta canción, aunque se rumorea que la tocó el propio Lynne y muchos la consideran demasiado ‘metronómica’ –, captar nuestra atención desde el principio y no soltarla durante 3 minutos y 33 segundos; dicen, por cierto, que es la duración perfecta de una canción pop.

Fidel Oltra

18 – LONG BLACK ROAD

 

Queda más que demostrado que con temas como la adictiva “Long Black Road”, de 2001, la E.L.O. cuando quieren, también son capaces de facturar rock and roll más instintivo, crudo y expeditivo al mismo estratosférico nivel que otras bandas mucho más especialistas en esa vertiente del género como Rolling Stones, The Faces, Led Zeppelin, AC/DC, Aerosmith, ZZ Top o Black Sabbath. Es este corte un “bonus track”, incluido únicamente para la edición japonesa del disco Zoom y donde la letra podría dar a entender acerca de mucha gente que le arengaba a Jeff Lynne acerca de que con una guitarra y con esa melena de rockero no iría a ninguna parte, así que debía dedicarse a un trabajo con el que ganar más dinero, aunque no le gustase dicha faena. También podría ser un mensaje de cierta gente para ir a la guerra para así cambiar el mundo y abandonar eso de la música para el mismo fin. Sea como fuere, Lynne lo llamó quizás metafóricamente “Una larga carretera negra”.

También se utilizó este mismo tema (donde Lynne toca todos los instrumentos, por cierto, incluido ese tambor que suena muy africano) para la banda sonora de una de las películas más sobresalientes de la última década como es La Gran Estafa Americana (2013), protagonizada por Amy Adams, Jennifer Lawrence, Christian Bale y Bradley Cooper. Como guinda, otra canción de la E.L.O “10538 overture” y de Jeff Lynne en solitario como es “Stream of stars” se hallan en el CD de este mismo film. Igualmente, “Long black road”, apareció, en 2015, en la serie de T.V. Sobrenatural.

Txus Iglesias

17 – ROCKARIA!

 

Hemos hablado de sus baladas, del pop orquestal, de los experimentos sinfónicos y del pop electrónico. ¿Es ya momento de que recordemos de que la ELO fue, también, una excelente banda de rock? Aunque Jeff Lynne y Roy Wood, ya lo hemos mencionado, tuviesen a los Beatles más experimentales en su punto de mira inicial, Lynne se fue revelando poco a poco como un gran amante y conocedor del rock clásico. Con The Move, aunque se movieran en la vanguardia, ya hacían canciones como “Do ya” que después recuperaría Lynne para la ELO. Un tema que arranca con un poderoso riff de guitarra que, en principio, no parece muy común en la música de la Electric Light Orchestra. Pero no olvidemos que uno de sus primeros éxitos fue un rock and roll clásico: la versión del “Roll over Beethoven” de Chuck Berry que, eso sí, introducían con una fina referencia al compositor alemán enlazando el primer movimiento de su 5ª Sinfonía con el famoso tema de Berry. Desde entonces, hablamos del segundo disco de la ELO, en cuyo tour de presentación por cierto tocaban también el “Great balls of fire” de Jerry Lee Lewis, casi todos sus álbumes incluyeron alguna canción en un estilo de rock and roll potente y de aroma clásico, a la vieja usanza: “Ma-ma-ma belle”, “Rock and roll is king”, la propia “Do ya”, “Hold on tight”, incluso podríamos incluir a “Poker”. Para mí, sin embargo, la cumbre de su faceta rockera es este “Rockaria!” perteneciente a A New World Record (1976). Un tema que combina toques operísticos y rocanrolero dando un apunte inicial sinfónico antes de lanzarse en brazos del rock como hicieron, lo acabamos de comentar, con “Roll over Beethoven”. “Rockaria!” rebosa nostalgia y fascinación por la era dorada del rock and roll, una era que jamás perdieron de vista la Electric Light Orchestra, al menos mientras fueron un grupo compacto como tal. Sin imitar a nadie, y siendo inimitables a su vez, la ELO nunca cerró sus puertas a ninguna influencia que les resultara interesante.

Fidel Oltra

16 – THE DIARY OF HORACE WIMP

 

Este espectacular tema, de 1979, se presenta como capas y capas de éxtasis sonoro para el oyente aunque, por contra, se exagera algo el uso del vocoder. La letra es sobre un hombre muy timorato y con dificultades para encontrar pareja, aunque para auxiliarle se le aparece una omnipotente, briosa y enigmática voz en su cabeza que le grita que se decida y que encuentre esposa de una vez, algo que el protagonista, Horace, acaba consumando ante tal irrebatible orden ¿supuestamente externa ésta a su propia mente?.

Durante los instantes finales de la pomposa grabación de “The Diary of Horace Wimp”, el fundador y batería Bev Bevan y el violinista Mik Kaminsky le reprocharon a Jeff Lynne que cuando se recitaban todos los días de la semana en la parte final de la canción, la palabra “Sábado” (“Saturday”) no quedaba bien rítmicamente respecto al lunes, martes, miércoles, etc. También, entre otras cosas, el propio Bevan también le advertía a Jeff lo muy sobreproducida que había resultado toda esa estrofa de la lista “semanal” y que la totalidad de la historia contada sobre el tal Horace tampoco le acaba de convencer. Dentro de aquella confusa discusión tan típica de una banda, donde Kaminsky quería incluir incluso más parte de su instrumento, prescindiendo de los “7 días” y donde Bevan clamaba por acortar la palabra y pronunciar “Sat-Day”, el jefazo Lynne zanjó la cuestión insistiendo en que la canción estaba concluida y que se publicaría, finalmente, tal como él mismo la había concebido. Sin embargo y finalmente, en una decisión salomónica, se omitió lo del “sábado” en la narración sobre Horace Wimp y el propio vocalista declaró, en el año 2000, que ese sexto día de la semana era para ver el fútbol.

El single, que fue grabado con los sistemas más avanzados de por entonces, se disparó hasta el Nº8 en Gran Bretaña y es una canción adorada por la modelo Rosie Vela, corista también de la E.L.O. y novia, durante unos años, de Jeff Lynne. Éste no tuvo ningún problema en reconocer, en 1979, que esta canción se vio influida por los campeonísimos The Beatles; aunque, bajo mi punto de vista, la Electric Light Orchestra siempre delimitó, con nitidez, su exorbitante y personal identidad.

Txus Iglesias

15 – SHANGRI-LA

 

Es curioso que siempre se mencione a la ELO como una banda de ‘rock sinfónico’, cuando en realidad esa era solo una de sus múltiples facetas. Puede decirse que lo eran en sus inicios, sobre todo cuando Roy Wood estaba todavía en sus filas, pero ese sonido con el que se proponían desarrollar todo lo que los Beatles habían insinuado en temas como “I am the walrus” o “Strawberry fields forever” pronto evolucionó hacia un producto más liviano y directo, aunque no exento de experimentación y calidad. Esa ligereza de la música de la Electric Light Orchestra siempre fue más patente sobre todo en sus baladas. Hablo de temas como “Telephone line”, “Can’t get it out of my head”, “I need her love”, “Midnight blue” y muchos otros. Aunque quizás no sean las canciones más representativas del sonido ELO, lo cierto es que demuestran que Lynne era, sobre todo, un gran compositor de sólidos, elaborados pero también accesibles temas pop. Entre sus baladas, mi favorita con el tiempo ha llegado a ser “Shangri-la”. Quizás por menos escuchada, o tal vez porque en ese momento, cuando sacan el disco A New World Record (1976), están en la cúspide de su creatividad y todavía en perfecto equilibrio entre comercialidad y experimentación. “Shangri-la” es diferente a otros temas similares de la ELO, tiene un halo de paz, de hedonismo tranquilo, muy en consonancia con el lugar mítico al que hace referencia en su título. Esos primeros compases casi caribeños hacen pensar en un lugar en el que vivir de manera apacible, sin penalidades ni preocupaciones. Es, sin embargo, una canción de desamor, que contrapone la placidez de su sonido a la amargura de su letra. El Shangri-la de Jeff Lynne se ha desvanecido, según sus propias palabras, como ‘los Beatles en Hey Jude‘, haciendo referencia a la mítica coda del tema de McCartney. La propia coda de “Shangri-La” no es menos espléndida, con la voz de Lynne gimiendo como llegada desde el espacio combinada con una voz femenina de cariz más operístico y unos envolventes violines que  van disolviendo la canción en el éter.

Fidel Oltra

14 – TWILIGHT

Con la E.L.O muchas veces parece que estuvieras, ya desde los años 70 y primeros 80, en un fascinante y frenético tour por varios planetas fuera del sistema solar. Sus canciones, como por ejemplo este indetenible y deslizante synth-pop que es “Twilight” (“Crepúsculo”), podrían emplearse como amena música de fondo para odiseas de naves interestelares de la humanidad dentro de “equis” años.

No se puede tomar esta misma tonada de manera aislada, ya que es la que abre el álbum conceptual y futurista Time (1981), donde un hombre de la década de los 80, a través de un profundo sueño, es transportado por viajeros del tiempo al año 2095, o sea, más de una centuria después.

Según manifestó el batería Bev Bevan, en 1986, “Twilight” es una canción idónea para abrir los conciertos de la E.L.O. aunque, como single, no superó el puesto 30 en Inglaterra. Con los años, una convención de ciencia-ficción y un concurso, japoneses ambos, han utilizado, promocionalmente, esta canción, la cual no se entiende desde otras temáticas que no sean las comentadas. Por aquella época de 1981, aunque manteniendo un considerable éxito con el álbum Time, la banda se decantó ya por utilizar sintetizadores, en detrimento de su distintiva orquestación y Jeff Lynne tomó, definitivamente, todas las principales riendas de la banda. Ésta última circunstancia provocó serias tensiones grupales en la Electric Light Orchestra, su posterior y paulatino descenso comercial hacia 1983 y finalmente, su primer cese del proyecto original en 1986 (aunque Bev Bevan montó un proyecto paralE.L.O., en 1988).

Txus Iglesias

13 – MR BLUE SKY

 

Mucho se ha hablado de la supuesta (y real) influencia de los Beatles en la música de la ELO, al menos en sus temas más populares. Suele especularse con que, de haber seguido juntos, los Fab Four hubiesen hecho una música bastante parecida a la de canciones como, por ejemplo, “Mr Blue Sky”. Es cierto que el tema que ahora nos ocupa tiene ese toque de music-hall que podría casar con el Sgt Pepper’s, pero a mí me gustaría mencionar otra de las influencias, quizás no confesadas, que canciones como esta, o “The diary of Horace Wimp”, muestran no con cuentagotas sino a grandes chorros: la de las grandes canciones costumbristas de los Kinks, temas sobre gentes y situaciones normales, casi vulgares, con toques tradicionalistas y una estructura casi de música de entreguerras. “Mr Blue Sky” tiene la inocencia de “Penny Lane”, pero también la acidez de “David Watts”. Quizás ese aroma vodevilesco, tan impropio – aparentemente – de una banda tan audaz como la Electric Light Orchestra, echó para atrás a más de un crítico que calificó “Mr Blue Sky” como ‘insípida, digna de una vulgar comedia de situación para la tele‘. Seguramente no entendió una letra que, volvemos a los Kinks, abraza los tópicos británicos, en este caso el de las conversaciones sobre el tiempo, para criticarlos y subvertirlos desde dentro. Un choque entre modernidad y tradición, entre la imperturbable seriedad británica y la fina ironía, personificado en este “Mr Blue Sky” que no sabemos si es un personaje o una metáfora. Incluye un excelso interludio entre los minutos cuatro y cinco que parece extraído del mismísimo himno británico y que le pone el broche de oro a la pequeña suite de la que “Mr Blue Sky” formaba parte, dentro de Out of the Blue (1977).

Fidel Oltra

12 – SHOWDOWN

Extendámonos un poco aquí para discernir una cuestión trascendente. Es innegable que Jeff Lynne es un incondicional seguidor de los Fab Four y nada menos que John Lennon afirmó en 1974, que la algo dramática “Showdown” (“Enfrentamiento”), de 1973 “es una descomunal canción, la cual debería estar en el nº1 de las listas” y que “la E.L.O. son hijos de los Beatles”, aunque ¡ojo! también el propio Lennon afirmó, por otro lado, que los de Birmingham hicieron muchas cosas musicales que los de Liverpool no llevaron a cabo. En realidad, el nº9 de Noruega y el nº12 en Inglaterra fueron las posiciones más altas de dicha melodía en cualquier índice del mundo.

Por mi parte, estoy muy de acuerdo con la opinión de mi compañero, Fidel Oltra, acerca de que la Electric Light Orchestra es una sofisticada banda complicada de etiquetar, por fortuna, con inmensa personalidad propia y aunque una de sus muchas influencias eran los propios Beatles, la E.L.O. NO SON NI SUS SUCESORES NI SUS IMITADORES, ni mucho menos.

Es difícil saber como hubieran evolucionado los Beatles. En los 70, ellos hubieran tenido que abandonar las tres guitarras y la batería” – declaró el mismísimo Jeff Lynne al diario The Guardian, en 2014. Añadir además que, efectivamente, la ecléctica Electric Light Orchestra se enmarcaría dentro de un contexto rock de los irrepetibles y tan evolucionados años 70, en mi opinión, al mismo nivel cualitativo que Steely Dan, Supertramp, Queen, Jethro Tull, Led Zeppelin, Genesis, Doobie Brothers, Black Sabbath, ZZ Top y el histórico etcétera que se desee sobre esa insuperable y caudalosa década.

Retomemos la canción que toca. Según el propio vocalista acerca del particular funk / rythm and blues que es “Showdown”, la banda aún se hallaba intentando acabar de delimitar su propio sonido, algo que prueba que era afanosa la búsqueda de su sello personal, agregando dos violoncellos y un violín a dicho single, como ejemplo. Dicho tema se grabó en una sola toma tras ensayarla el propio grupo a conciencia, previamente. “Quería hacer algo diferente a los solos de guitarra de 15 minutos”– declaró el líder del grupo, apuntalando una vez más lo de la búsqueda de algo original durante los años 70. La escurridiza letra podría tratar sobre rupturas sentimentales y como sobrellevarlas, quizás, a través de otra relación nueva. La guitarra fabricada, en 1953, con la cual interpreta el solo Jeff Lynne en dicha canción, es una Gibson Firebird, la cual era, por entonces, propiedad de Marc Bolan (T-Rex); el cual aunque, realmente, no toca en la propia “Showdown”, también colaboró, instrumentalmente, en otros 3 cortes de la E.L.O., en aquel segundo álbum, del año 1973, como son “Ma Ma Belle”, “Dreaming of 4.000” y “Everyone is born to die”.

Los coros se plantean como un interrogante, ya que no se conoce el dato de si participaron chicas no acreditadas o tal como hizo Morrissey con The Smiths en “Bigmouth strikes again”, planea la teoría de que fue el propio Jeff Lynne quien manipuló su propia voz en el estudio para aparentar que hubiera unas voces de fondo femeninas. También los celebérrimos instrumentos de cuerda del combo se doblaron varias veces para dar esa impresión, precisamente, de gigantesca orquesta rock que tanto caracterizó a la E.L.O.. Aún con todo, el mismo Lynne, regrabó y remezcló “Showdown” (una de sus más adoradas creaciones) y otras canciones de la banda en un recopilatorio de 2012, ya que dicho mandamás de la banda no había quedado del todo satisfecho del resultado final, en los años 70, de ésta y otras grabaciones de aquel periodo.

Txus Iglesias

11 – SWEET TALKIN’ WOMAN

 

Otro de los grandes temas incluidos en Out of the Blue (1977) fue este “Sweet talkín’ woman” con todos los toques inconfundibles de la Electric Light Orchestra de sus mejores años. Una canción en la que juegan con diferentes posibilidades vocales, desde las voces robotizadas (usando el Vocoder) hasta los diálogos entre voz principal y coros que fueron tan característicos en muchas canciones de Lynne y los suyos. También electrifican más que nunca los arreglos de cuerda, funcionando esta canción, y casi en realidad todo el disco, como un puente entre el sonido más orgánico de discos como Face the Blue (1975) o A New World Record (1976) y el ya descaradamente sintético de Discovery (1979). “Sweet talkin’ woman” nació como una canción bastante distinta llamada “Dead end street”, que sin embargo el mismo Lynne rechazó ferozmente al escucharla un día después de su grabación. Casi completamente reescrita – sobrevive una estrofa en la que se menciona precisamente la expresión ‘dead-end street’ – se convirtió en uno de los singles extraídos del disco. Suele comentarse el parecido de la canción de Huey Lewis and the News, “Do you believe in love”, con «Sweet talkin’ woman», aunque no hubo una gran polémica al respecto pero si bastantes comentarios jocosos de los fans de la ELO. Como curiosidad, el single en USA estaba grabado a más velocidad que el original con lo que la versión norteamericana es varios segundos más corta, aunque la canción es la misma. Uno de los grandes temas de esos años mágicos de la Electric Light Orchestra, parece como si todo lo experimentado en años anteriores les hubiera preparado para hacer canciones como esta.

Fidel Oltra

10 – SHINE A LITTLE LOVE

 

Un galope épico, emocionante y descomunal es lo que se desarrolla en este baile de tonalidad espacial que es “Shine a little love” (1979), la cual dispuso de hasta 40 músicos adicionales tocando los instrumentos de cuerda, durante su registro en el estudio. Según declaraciones de uno de los más extraordinarios compositores de la historia del rock, Jeff Lynne, es éste un tema muy dicharachero y discotequero y él mismo debía estar de muy buen humor cuando lo escribió. Efectivamente, su optimista y esperanzada letra alude a que el amor puede lograr que nuestros capítulos existenciales cojan un poco de más brillo y dicha.

Como detalle pintoresco, comentar que la introducción coral, casi imperceptible, de la versión de “Shine a little love” del magistral disco Discovery (LP nº1 en U.K. en 1979), es una distorsión y demás trucos efectistas aplicados a una antigua pieza alemana (hasta dejarla casi irreconocible), original del compositor de música clásica Johannes Brahms y traducida como “Las pequeñas flores duermen”. Se filmaron hasta dos video-clips de este “hit” de la E.L.O., el cual disfrutó de un kilométrico impacto, acaparando el Nº1 en España y Canadá, nº4 en Irlanda, nº6 en Gran Bretaña, nº8 en Estados Unidos, entre otras posiciones prominentes de un corte; el cual suena, insisto, como una verdadera y gloriosa fiesta de coloridos fuegos artificiales. La resonancia de este tema es tal que hasta David Lee Roth (vocalista de Van Halen), la versioneó en 2002.

Txus Iglesias

09 – I’M ALIVE

 

La película Xanadú (1980), con Olivia Newton-John intentando repetir el éxito de Grease sin ni siquiera acercarse, tenía pocas cosas salvables. Por supuesto, la mejor de todas era la música. Concretamente la cara B de su banda sonora, o sea las canciones de la Electric Light Orchestra. Aunque “Xanadú”, el tema titular, mantiene su gancho nostálgico intacto después de 40 años, para mí el gran tema de aquel disco era “I’m alive”. Una canción que combina, como venían haciendo en aquel cambio de década, toques rock, melodías pop excelentemente facturadas y un entorno sintético que convertía aquellos temas en pequeñas suites de space-pop, aquí lanzado descaradamente hacia el infinito espacio interestelar después del cambio que se produce llegando a los 3 minutos. Desde siempre me atrajo ese sonido electro-orgánico de la batería de Bev Bevan, que por entonces era otra de las características inimitables de la ELO por las que me resultaban una banda tan interesante. De hecho la sección rítmica (¡ese bajo del gran Kelly Groucutt!) me parece una de las grandes bazas, junto con ese sonido electrónico que parece llegado desde otro planeta, de estos últimos años de la formación clásica de la Electric Light Orchestra. Tampoco se puede obviar, desde luego, la introducción que Richard Tandy construye con sus teclados, una intro sugerente y astral que también es una peculiaridad que se repite en muchos temas de Discovery (1979) y Time (1981). “I’m alive” es una canción espléndida que, por pertenecer a un álbum que solo era de la ELO ‘a medias’, ha obtenido menos renombre de lo que merece.

Fidel Oltra

08 – EVIL WOMAN

 

Acerca del flexible pop-rock, “Evil Woman” (“Mujer malvada”), de 1975, Jeff Lynne declaró que no estaba pensando en nadie en particular cuando escribió unos párrafos acerca de una chica que manipula, cruel y maliciosamente, a un hombre enamorado de ella. Por otra parte, siempre según Lynne, dicha canción también era premonitoria, así que asoma la cuestión: ¿quizás iba acerca de su segunda esposa Sandi Kapelson, con la que se casó en 1979?. El super-dotado vocalista de la E.L.O. compuso este “hit”, de manera pasmosamente veloz, en solo media hora, ya que necesitaba una última canción para el LP Face The Music, del año 75. De tal modo inició, en solitario, una línea de piano en los Estudios Musicland, en Munich y cuando se presentó el resto de la banda de dar un paseo, se completó toda la instrumentación en un día. “Evil woman” capturó el nº2 en Francia y el nº10 en Gran Bretaña y Estados Unidos y se constituye como el definitivo despegue mundial de la Electric Light Orchestra.

En un recopilatorio de 2012, Lynne volvió a regrabarla con su hija Laura en los coros y él declaró que mezcló una pista al revés de otro tema de aquel año 1975, “Nightrider”, para reinventar esta otra canción de la “mujer malvada”: es ésta una de las técnicas más habituales en las canciones de este prolífico compositor británico eso de “darle la vuelta” a otras composiciones ya hechas para crear otras nuevas.

Txus Iglesias

07 – YOURS TRULY, 2095

 

Hay que situarse en el contexto adecuado. Es 1981, y la Electric Light Orchestra acaba de sacar nuevo disco, Time. Es el mes de julio, y la compañía IBM todavía no ha lanzado al mercado su primer ordenador personal. Lo hará en otoño. Sin embargo, Jeff Lynne escribe en este relato distópico y futurista que ‘he conocido a alguien que se parece a ti, hace las mismas cosas que tú, pero ella es una IBM‘. Más sorprendente todavía resulta el hecho de que, en un momento en el que el cruce entre informática y telefonía era prácticamente ciencia ficción, y con Internet todavía relegado a usos académicos y militares, dijera en otro verso que ‘ella también es un teléfono‘. Escuchada hoy, “Yours truly, 2095” parece profética, pero no sé si os podéis imaginar cómo era escucharla en 1981. Abría puertas inexploradas, inverosímiles, y lo hacía desde un disco que todo él era un canto a los conflictos personales que acarreaban los veloces, aunque desde hoy parezcan casi infantiles, avances tecnológicos, entre ellos el mundo de las computadoras o los viajes en el tiempo. A una temática tan moderna debía corresponderle un sonido moderno, un cúmulo de sonidos siderales que hermanaban a Phil Spector con Kraftwerk y que rompían con la new wave, el punk, e incluso con el recién nacido tecno pop, que de repente parecía ya algo del presente y no tan del futuro como esa nueva ELO. Lynne rompió ya definitivamente con su pasado con esta obra que tenía poco ya de orquestal y mucho de electrónica. “Yours truly, 2095” es una de las canciones más representativas de ese nuevo enfoque.

Fidel Oltra

06 – LAST TRAIN TO LONDON

 

Para ir a conceder, obligatoriamente, las diferentes entrevistas a las televisiones y radios de Londres y desplazarse hasta el estudio de grabación en dicha capital inglesa, los componentes de la Electric Light Orchestra se pasaban todo el día tomando trenes de largas idas y vueltas de 200 kms. desde Birmingham, su base de operaciones. Eso inspiró esta curvilínea canción, de 1979, la cual se halla muy próxima al pop-disco, además de estar plena de acertados ecos vocales, con ese vivísimo bajo funky y con sus genuinos y atractivos violines de sonido amplificado. Concretamente, los versos cuentan que la persona protagonista de la canción se enamora de alguien y a causa de esa irrefrenable distracción, acaba perdiendo el tren que le conduce hacia sus compromisos laborales. También puede interpretarse, de manera alegórica, como que la vida transcurre a la velocidad de este vehículo de transporte y debes coger el mismo cuando te pasa por delante.

La rítmicamente perfecta “Last Train to London” suscitó un descomunal interés en Argentina, fue nº1 en Estados Unidos, Australia, Canadá o Francia y arribó al nº8 en Gran Bretaña; sumado a que todo el LP Discovery, de aquel año 79, fue ampliamente machacado por la prensa pero vitoreado por el público, el cual también lo encaramó a lo más alto de las listas británicas. El grupo femenino Atomic Kitten sampleó el “Último Tren a Londres” para su canción “Be with you” (2003), aunque tuvieron que pagar 500.000 libras para obtener la concesión del permiso.

Txus Iglesias

05 – CONFUSION

 

Durante mucho tiempo Discovery (1979) fue mi disco favorito de la Electric Light Orchestra. Por razones puramente sentimentales: fue el primero que descubrí, además junto a un gran amigo que todavía lo es, y fue el primer vinilo, si no recuerdo mal, que tuve entre las manos. Con el tiempo aprecié más sus trabajos anteriores, pero es difícil olvidar el primer amor. “Confusion” era uno de mis temas favoritos de aquel álbum, no solo por la maravillosa melodía sino también por su novedoso sonido sintético, diferente a todo lo que había conocido hasta entonces. No era synth-pop como el que empezaba a sonar también en las emisoras, era más bien una especie de ‘pop sinfónico’ que era marca de la casa, y que de hecho empezaba a estar en descenso aunque para mí era lo más, ya que los descubrí con este álbum. Luego supe que Richard Tandy manejaba en aquella canción un modernísimo Yamaha CS-80, y que todos los sonidos electrónicos que se escuchan en “Confusion” los sacaba de los numerosos efectos que podían extraerse de aquel teclado. De hecho incluso los ‘arreglos de cuerda’ salían básicamente de allí, ante la conversión del grupo en cuarteto tras dejar fuera al trío de ases que habían formado hasta entonces Kaminski, McDowell y Gale. La letra no es de las mejores que ha escrito Lynne, pero en mi confundida adolescencia me parecía de un alto nivel emotivo. Como siempre, es un ejercicio casi adictivo fantasear con lo que podrían haber estado haciendo los Beatles en 1979 de no haberse separado. ¿Se parecería más a lo que hacían cada uno por su cuenta, o a este “Confusion”?

Fidel Oltra

04 – DON’T BRING ME DOWN

 

Sin contar el bonito single “Xanadú”, el cual aterrizó en el nº1 en su país natal, Inglaterra, en colaboración con Olivia Newton-John, el inmediato pistoletazo pop-rock “Don’t bring me down” (“No acabes conmigo”), de 1979, se alzó como la canción suelta con la cual más se disparó la E.L.O. en dichas listas británicas, acariciando así el puesto 3; aunque también paladeó un nº1 en Canadá y un 4º en Estados Unidos. La letra se presenta muy elemental y versa sobre un chico que suplica a su esposa que no se crea tan superior a él como para abandonarle. Tal vez, podría estar dedicada a Sandi Kapelson, la segunda mujer de Jeff Lynne. Por primera vez en su carrera, con “Don’t bring me down” decidieron tocar una canción de un modo grupal más reducido y clásico, es decir, como una banda de tan solo cuatro miembros (Jeff Lynne, Richard Tandy, Bev Bevan y Kelly Groucutt) y sin la habitual y compleja sección de cuerda tan característica en su sonido.

Una de las muchas anécdotas (no hay espacio aquí para alargarse sobre todas) de esta popular tonada de singular pegada, fue cuando tras entonar Jeff Lynne la frase de encabezado en el estribillo, acto seguido él expresa eso de “Grrrusss”. Inicialmente, era ésta una expresión inventada e improvisada para rellenar un pequeño hueco que quedaba en esa parte, durante la grabación en Munich, del año 79. Sin embargo, al enterarse la banda, a través de su ingeniero germano Reinhold Mack que ese mismo término de “Grus” significa “Saludos” en idioma alemán, Jeff Lynne decidió dejarlo tal cual en la toma definitiva. Como muchos oyentes (e incluso el batería Bev Bevan) pensaron que se pronunciaba el nombre de pila “Bruce”, el propio Lynne, por seguir la broma, decidió entonarlo así mismo en los conciertos de la Electric Light Orchestra. Otra teoría, menos consistente pero muy comentada, sugiere que hay muchos chicos de Australia que se llaman Bruce y la agrupación estaba a punto de salir de gira hacia ese mismo país oceánico: de ahí lo del juego con ese nombre. ¡Hasta dijeron algunos oyentes que Springsteen parecía ser el homenajeado!

Por cierto, el propio cabecilla de la banda de Birmingham escribió “Don’t Bring me down” en muy poco tiempo y acabó tocando casi todos los instrumentos en el estudio. Relacionado con ésto, incluso Lynne le cogió prestada la batería al propio Bev Bevan, utilizándola de manera machacona y secuenciada, para finalmente concluir con una infinita superposición de muchos instrumentos como guitarras y pianos: dicho barroquismo sónico es algo habitual en la manera de trabajar de la E.L.O.

Txus Iglesias

03 – 10538 OVERTURE

 

Quizás el tema en el que la Electric Light Orchestra supo plasmar mejor la idea en la que se asentaba su propia esencia como banda fue, precisamente, el primero que publicaron como la ELO, un nuevo proyecto en un principio paralelo a The Move: “10538 Overture”. Allí, en esa historia sobre un preso fugado identificado con un número y con su nombre olvidado, estaba ya todo, desde la influencia de los Beatles hasta las melodías pegadizas, el envoltorio orquestal y el pop directo. Luego vendrían una serie de experimentos, discos con temas largos, densos y sinuosos, durante los cuales llevarían a cabo un viaje de ida y vuelta que les haría regresar aquí mismo, a “10538 Overture”, unos años después ya sin Roy Wood y con Jeff Lynne como comandante en jefe definitivo. El propio Roy Wood cuenta como convirtió un tema de Lynne que nació roquero en ese pop orquestal en el que la ELO fueron maestros: ya durante la preproducción, pensando qué podían añadir a la canción, Wood se puso a tocar el cello, grabó varias pistas y luego las superpuso todas. Así nacen muchas genialidades, casi por accidente. Su esencia roquera queda de manifiesto desde el momento en que grupos como Def Leppard la han escogido para hacer sus propias versiones, pero esas cuerdas añadidas en el último momento por Wood prácticamente inventaron el sonido clásico ELO. Sin embargo,el propio Wood apenas pudo asistir más que al parto y no disfrutó del bebé recién nacido más que unos meses. Aunque ni Lynne, ni Wood ni Bevan estuvieran seguros de querer tener un single de éxito, más interesados por explorar los aspectos más vanguardistas del pop-rock sinfónico que por hacer canciones accesibles, lo cierto es que fue la canción que les puso en el mapa como Electric Light Orchestra.

Fidel Oltra

02 – LIVING THING

 

Aunque Jeff Lynne, aseguró que la hermética letra del imán melódico “Living Thing” (“Algo vivo”), de 1976, trataba sobre lo terrible que puede ser la pérdida de un ser vivo como es el amor, surgieron infinidad de voces que aseguraban que se trataba de una declaración contra el aborto o sobre salvar ballenas, aunque también aparecieron otras interpretaciones sobre drogas o sobre Steve Woolam, que tocó el violín en el LP de debut de la E.L.O., en 1971 y que, poco después, se quitó la vida. Siempre ocurren todos estos giros y más giros descifradores cuando los grandes grupos de rock escriben letras enigmáticas.

Los coros que cantan la frase “higher and higher” (“más alto y más alto”) contaron con la colaboración de Addie Lee, Patti Quatro y Brie Brandt, estas dos últimas componentes pertenecieron a una de los más llamativas bandas femeninas de rock de los 70 como son Fanny, aunque las tres muchachas no aparecen en los créditos de “Living Thing”. Como curiosidad, comentar que Jeff Lynne había escrito, primeramente, una versión del tema que trataba de vacaciones en España (es muy posible que el pasodoble taurino de la “intro” del violín de Mik Kaminsky ofrezcan una pista sobre ello) pero luego el compositor principal Lynne cambió la letra en dirección a todo lo comentado antes. La canción trepó hasta el nº4 en Inglaterra y hasta el nº1 en Sudáfrica.

En 2004 se produjo una agradable sorpresa cuando una de las 10 bandas de más calidad de los años 90 como son The Beautiful South, la versionó para su disco Golddiggas, Headnodders y Pholk Songs. Por otro lado, en 2017, la canción tornó a ponerse de actualidad para el público, ya que la conocida marca alemana de coches Volkswagen, la tomó prestada para uno de sus anuncios comerciales.

Txus Iglesias

01 – TURN TO STONE

 

Encuentro algo fascinante en esas canciones que arrancan como si las hubieses pillado en la radio por la mitad y subieras el volumen para escucharlas mejor. Una fascinación que seguramente me viene de las primeras veces que escuché con la boca abierta, hace ya 40 años y precisamente en la radio, el “Changing of the guards” de Dylan. Luego descubrí otras canciones que tenían ese intrigante ‘fade-in’ como “Space oddity” de Bowie, “The bed’s too big without you” de Police, y algunas más. Más o menos por entonces, en un recopilatorio, descubrí “Turn to stone” de la ELO, un single extraído de su disco Out of the Blue de 1977. Una canción que tiene multitud de detalles extraordinarios con los que relamerse, además de ese inicio fulgurante: el diálogo entre la voz principal y los coros en las estrofas, el que se produce entre la propia voz de Lynne y los arreglos de cuerda en el estribillo, esa parte súper acelerada en falsete, el muro de sonido con el que te apabulla nada más arrancar a lo “Waterloo” de ABBA, el (entonces todavía ligero) toque electrónico que venían incorporando a sus temas, el final estruendoso con los instrumentos revolviéndose… Una canción que no deja un segundo de respiro y que demuestra como la Electric Light Orchestra había conseguido la maestría en el arte de hermanar virtuosismo y pegada, también comercialidad y calidad, en esa añorada y legendaria segunda mitad de los 70 que muchos consideramos su mejor época.

Fidel Oltra

 

 

 

 

10 comentarios sobre “22 de las mejores canciones de la Electric Light Orchestra

  • el 30 Octubre, 2019 a las 9:54 am
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    Me ha gustado mucho. He echado de menos una lista de spotify para acompañar con todas juntitas 🙂

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    • el 30 Octubre, 2019 a las 10:16 am
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      Tienes razón, ¡hecho!

  • el 30 Octubre, 2019 a las 10:20 am
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    Temazo tras temazo. Gracias por recordar a la elo

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  • el 30 Octubre, 2019 a las 11:17 am
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    Grupazo. Jeff lynne . Un músico trabajador y de talento descomunal componiendo melodías/canciones inmortales .
    gracias por el articulo. Me ha encantado.

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  • el 30 Octubre, 2019 a las 12:12 pm
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    Enhorabuena, aunque no puedo ser imparcial con este Grupo, me pare un artículo perfecto. Espero ansioso el artículo de las siguientes 22 canciones.

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    • el 30 Octubre, 2019 a las 3:12 pm
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      Uy, creo que no habrá artículo con otras 22 canciones de la ELO. Pero habrá más sobre otras bandas y artistas, desde luego. Gracias!

  • el 30 Octubre, 2019 a las 3:48 pm
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    Muchas gracias por los comentarios a María, a Belén, a Amalio y demás foreros.
    Esperamos que os haya gustado el monográfico sobre la E.L.O. que Fidel Oltra y un servidor hemos escrito a dúo, para Muzikalia.

    Saludos para todos los seguidores de esta mítica y fabulosa banda británica.
    Txus Iglesias

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  • el 31 Octubre, 2019 a las 10:13 pm
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    Bueno, pues no toca sino quitarse el sombrero ante tal maestría de Txus Iglesias y de Fidel Oltra al recensionar tan buenísimas canciones de nuestra querida E.L.O., un repaso memorable a esta banda de múltiples facetas, en las que impuso, de forma un poco despótica, sus decisiones el genial Jeff Lynne, aunque se agradece que en este magno ránking-artículo se haga justicia con el resto de miembros del grupo, al mencionarlos debidamente, y con justos honores para Roy Wood. He disfrutado mucho al rememorar las canciones, redescubrirlas en su justa medida (“Shangri-La”), y disfrutar con las anécdotas de “Evil Woman” y “Don’t Bring Me Down” (Grrrrusss!, ja, ja). Coincido plenamente en la posición del inolvidable “Turn to Stone” ( considero, “Out of the Blue” el disco más completo de su carrera, del cual rescataría también “Wild West Hero”; al igual que “Here Is the News” del conceptual y futurista “Time”). Enhorabuena nuevamente a los autores y a Muzikalia por traer de nuevo a la palestra el mejor Rock Clásico de siempre.

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  • el 31 Octubre, 2019 a las 11:10 pm
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    Muchísimas gracias a tí, Xavi, por todas tus opiniones, aportaciones y comentarios, aquí en Muzikalia, acerca de la Electric Light Orchestra y sus excepcionales canciones de todas sus épocas.
    Me alegro que te haya gustado el monográfico que escribimos Fidel Oltra y yo. 🙂

    Un saludo para tí y para los seguidores/as de la legendaria formación de Birmingham.

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  • el 5 Noviembre, 2019 a las 9:06 am
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    muy buena selección de los autores
    también descubrí a Elo con Discovery el 79 con 13 años .Poder escuchar sus 7 discos anteriores fue toda una experiencia.El mejor disco para mi Eldorado.Cariño especial por Time que fue un disco esperado y que cumplir 100% las expectativas.
    Extraño ese sonido en el nuevo disco quizás la interacción con otros músicos,se hubiera deseado .Pero ha estas alturas no se le puede pedir mas a Lynne sino agradecerle que nos siga entregando mas música que es lo que nunca debió dejar de hacer.Producir canciones para Lynne es como colocar como entrenador a Messi.
    Time of our life mejor canción del nuevo álbum.
    Saludos

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