Maika Makovski – Sala Ramón Romagosa (Cornellá (Barcelona))

Maika Makovski, una de las voces más talentosas del panorama Indie, vuelve a los escenarios con el agradecimiento por bandera. Agradecida por todos aquellos detalles que nos marcan. Agradecida, al fin y al cabo, por el apoyo que recibe allá donde va.

De pie, delante de su teclado, sonriente y compartiendo alguna que otra mirada de complicidad, abre la velada del mismo modo que lo hace su reciente lanzamiento: con la osada “Language”. Y es que en “Thank you for the Boots” convergen varios caminos, por un lado se intuye un horizonte nuevo a explorar, donde las notas de piano suenan más rítmicas y el tono de voz de Maika más risueño. El mensaje, a su vez, es más clarificador; más positivo e invita al público a corear estribillos como “If you are blue I will blue with you…” perteneciente a la simpática “Your Reflection”. Al mismo tiempo, se mantiene esa aura mística y lúgubre que recubría a su disco homónimo y la cual deja patente en la poderosa performance de “When the dust clears”, logrando, además, hipnotizar a todos los allí presentes con su portentoso canto. Seguidamente llega “Friends”, quizá la más juguetona del ya citado Maika Makovski, y la cual hace entender dicha convergencia a la perfección; ése tono maduro que solo el recorrido de los años otorga y que da confianza también para experimentar y probar con temas como “Cool Cat”, que en Ramón Romagosa sonó casi como en estudio y que aportó un toque cabaretesco bastante curioso o “Body”, el primer corte de la noche extraído de “Desaparecer” y que gracias al liderazgo del contrabajo y un muy logrado coro le hace a uno acordarse de Nick Cave y sus Bad Seeds.

“Pagan”, el tema que supuso el avance para Thank you for the Boots, y que finalmente no fue incluido en el álbum, marca el punto de inflexión. Rockero como él solo, consigue poner al público en pie y arrancar los primeros bailes de la noche, desatando los instintos más primitivos y dejando ser a cada uno todo lo libre que se quiera. A partir de aquí el protagonismo correría a cargo de Desaparecer, sucediéndose un vaivén de estilos y percepciones. Al igual que en el disco, la sensación que le queda a uno tras escuchar varias de sus composiciones es el de encontrarse en lo más parecido al País de las Maravillas de Alicia en su versión musical. Los temas están cubiertos bajo un mismo paraguas, pero enseguida esa sensación de orden cae en saco roto cuando de la lenta y romántica “Avoiding you” se pasa a la marchosa y, porque no decirlo, discotequera “The Gate” para pasar de nuevo a algo completamente distinto como la bohemia y urbana “Iron Bells”. Después, y finalizando este denominado caos ordenado, llega el lado más visceral de la noche, donde el personal, para entonces completamente entregado, arranca en aplausos primero, queriendo acompañar al grupo, con la actuación de “Nevermore” y desinhibiéndose posteriormente con “Only innocence is capable of pure evil”. “Lava Love” llega justo antes del primer cierre y deja latente su sensualidad y erotismo, dando a entender el porqué la hacen su canción más reconocible.

Dentro de los bises ninguna sorpresa reseñable, rescatando cortes que quedaban pendientes de Thank you for the boots y tocando una de las piezas fundamentales de la carrera de Maika Makovski: “Ruled by Mars”. Quizá y, solamente por poner algún pero, habría que decir que se echó en falta la inclusión de “Vulnerable”, la cual encaja como anillo al dedo en estos momentos, cuando el ocaso de la obra se encuentra cerca.

Por último, y volviendo al escenario por segunda vez – ya ella sola – junto a su guitarra acústica, sobre la cual destacan sus iniciales MKMK bordadas sobre la correa, nos ofrece “Song of Distance”, una habitual de entre su setlist y que posee una elegancia inconmensurable. Un último regalo para todos aquellos que se acercaron esta noche y para los que seguramente repetirán. Y es que ya lo dice el refrán: “Es de bien nacido ser agradecido”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien