TOY – Happy In The Hollow (Tough Love)

Desde el principio fue evidente que TOY sobresalían dentro de la oleada de grupos apuntados a la nueva psicodelia, a pesar de que en términos generales no comenzasen disfrutando de la misma repercusión que compañeros generacionales (y también brillantes) como Tame Impala o Temples. TOY (Heavenly, 12) fue un estreno inexcusable que evidenciaba las características y cualidades del grupo, en un triunfo refrendado sin concesiones poco más de un año después con Join The Dots (Heavenly, 13), y definitivamente en Clear Shot (Heavenly, 16).

Es ahora cuando, ya sin nada que demostrar, los británicos aprovechan para mover ficha y afrontar una madurez sonora que contrasta con su propia juventud. El quinteto ejecuta escenas inéditas durante la mayor parte de la presente referencia, y se aleja de las composiciones directas y evidentes para abrazar una psicodelia más reflexiva e inspiradora, además de compleja y matizada. El resultado es una obra sedosa, cuidada y desarrollada con una obsesión de efectivas consecuencias. La seguridad que desprende Tom Dougall y compañía a lo largo de estas once nuevas canciones resulta tan palpable como convincente, dejando cincuenta minutos de bruma elegante, imaginativa aunque oscurecida (por momentos cercana al shoegaze), y extremadamente insinuante.

El cuarto álbum del grupo se abre con uno de sus pocos singles claros, la deliciosa “Sequence One” dando paso a los teclados de “Mistake a Stranger” y a otra de las excepciones de la entrega, una “Energy” acelerada hacia el post-punk. A partir de ese momento, los medios tiempos etéreos se tornan mayoría, con piezas destacadas como la susurrante “Last Warmth Of The Day”, esa lógica continuación de siete minutos que es “The Willo”, “Jolt Awake” o el folk aluciando de “You Make Me Forget Myself”. Un evidente ramalazo krautrock también sobrevuela toda la escucha, haciéndose evidente en cortes como “Strangulation Day” o la final “Move Through the Dark”.

Un disco con el aroma de la vertiente clásica del género, que saquea otros estilos y fluye con naturalidad a pesar de la complejidad añadida con respecto a entregas previas del combo. Happy In The Hollow (Tough Love, 19) es un disco ambicioso y también arriesgado con el que Toy cierran su periplo en el sello Heavenly, en lo que podría no deberse a una coincidencia. Sobre todo atendiendo a las especificidades de un elepé que en cierto modo rompe con el pasado y luce como comienzo de la nueva etapa de un grupo que, ahora más que nunca, parece seguir la estela dibujada en su momento por de The Horrors.

Escucha TOY – Happy In The Hollow 

 

 

 

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