Yves Tumor – Heaven To A Tortured Mind (Warp)

Sean Bowie, el camaleónico artista que se esconde entre las lentejuelas, pelucas de colores y cuero ceñido, es un artista nacido en Tennessee el cual a cada paso que va dando va redefiniendo lo que sería el arquetipo de estrella del Rock, así con R mayúscula. Sus conteneos sensuales en el escenario, sus perfomances preñadas de misterio e histrionismo, o su ambigüedad de género tienen mucho en común con luminarias como David Bowie, Marc Bolan, Prince, o hasta la Grace Jones más felina. Referentes todos ellos asimilados por la vieja guardia de las esencias del Rock, pero Yves Tumor las pervierte para hallar connotaciones perversas, con giros de guion imprevistos para el oyente más inquieto.

Ya en su primer disco largo -antes había firmado epés bajo alias del tipo Teamm Jordann, The Movement Trust…- ponía las cartas sobre la mesa. En la portada aparecía como una dominatrix enfundado en lencería y guantes rojos, y pantalones king size blancos. Mirada entre amenazadora y sexual, y un título, Serpent Music (2016), que era su lema a partir de ese momento.

Su paso al sello Warp propició una mayor visibilidad a su trabajo, y su magnífico Safe In The Hands Of Love (2018) apuntaba a que estábamos ante un autor total. Ecos jazz, electrónica ruidista, psicodelia, pop de trazo escuálido, y ya se dejaba entrever su gusto por bordear la métrica del lenguaje rockista.

Esta narrativa es la baza que lleva a su peculiar terreno en Heaven To A Tortured Mind (Warp, 2020) con sobrada solvencia. Otro dísco excelente con una producción estridente que irradia un sonido para escuchar lo más alto posible, así que suban el volumen con “Gospel For A New Century”, un cruce entre las melodías para James Bond y el hard rock bien oxigenado. Más ecos de los grupos rock de los 70 llegan en piezas como “Medicine Burn”, mientras que en la escueta “Identity Trade” parece que Ariel Pink le haya dado algún consejo bien recibido.

Uno de los mejores momentos del elepé es la elegante “Kerosene!” a dúo con Diana Gondon, en donde se enredan en un soul setentero con riffs a lo guitar hero nivel Dios. Más soul con falsete incluido esculpe la garabateada “Hasdallen Lights” con excelsos arreglos de cuerda; algo así como un doo-woop espacial me recuerda “Strawberry Privilege” mullida por las notas fibrosas de bajo, y Prince aparece en “Super Stars” para cerrar el local a altas horas de la madrugada.

Escucha Yves Tumor – Heaven To A Tortured Mind

 

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