Neil Young and Crazy Horse – Barn / Carnegie Hall 1970 (Reprise Records / Warner)

Al final tenía que ocurrir… Te descuidas un poco con una reseña de Neil Young y se te solapan dos lanzamientos. Así pues, vamos al lío que como me entretenga un poco es capaz de sacar otro disco. Dentro de su frenética actividad publicadora, en los últimos meses han llegado a las tiendas dos nuevas referencias del canadiense: Barn (2021), su nuevo álbum junto a Crazy Horse y Carnegie Hall 1970 (2021), la inauguración de su Bootleg Series particular.

Comenzando por el más reciente, podemos hablar de Barn como un regalo. Cada vez que se vuelven a juntar Neil Young y los Crazy Horse suceden cosas, casi siempre interesantes, y al igual que su aún reciente Colorado (2019) este disco no pasará a la historia como uno de los mejores del tándem, pero sin duda aguanta el tipo y cumple con las expectativas. Porque hace mucho tiempo que Young renunció a la idea del disco perfecto, optando por la inmediatez de la grabación y la frescura de las primeras tomas frente a la opción de pulir un álbum. En vez de trabajar más las canciones, las grabamos y a otra cosa y esto se nota a todos los niveles, tanto en letras como en composición y producción. Por mi parte, nada que objetar: pocos artistas (o ninguno) pueden presumir pasados los setenta años de haber editado 10 discos en la última década y mucho menos con el nivel medio de estos.

Así, en Barn nos encontramos con casi todas las facetas que han caracterizado el sonido más tradicional del canadiense. Hay sutiles baladas dominadas por la armónica, como la “Song of the seasons” que abre perezosamente el álbum o la lacónica “They might be lost”, blues casi canónico como el de “Change ain´t never gonna”, sus clásicos latigazos eléctricos, presentes en “Human Race” o en la estupenda “Heading west” –encajaría en Ragged Glory (1990) sin problemas- e incluso algún desarrollo más largo con sus clásicos punteos que remiten a los gloriosos tiempos de Zuma (1975) en la estupenda “Welcome back”. Un repertorio equilibrado y conciso que hará las delicias de sus seguidores de toda la vida y que, como decíamos al comienzo, deja la sensación de daba para más. Con todo, su mejor disco desde Psychedelic Pill (2012).

Unas semanas antes de Barn, llegó a nuestros oídos Carnegie Hall 1970, primer volumen de su Bootleg Series, que recupera su debut en el ya por entonces mítico recinto neoyorkino. Concierto acústico en solitario en el que alterna la guitarra y el piano, pocas diferencias encontramos entre este y otros de sus recientes lanzamientos de la “Performance Series”, como su Young Shakespeare (2021). El repertorio es más amplio (es un disco doble) e incluso más variado, tocando temas de todos discos que tenía editados en aquel momento, incluida una magnífica toma de “The Loner”, perteneciente a su infravalorado debut y el tono general del concierto es menos solemne que en otras ocasiones. Basta con escuchar el hilarante diálogo que mantiene con el público en los múltiples arranques de “Sugar Mountain”. Un Neil relajado y dicharachero conquista al público neoyorkino con mínimas armas pero con tremendas canciones y esa es la principal similitud entre este Carnegie Hall 1970 y sus otros directos de esta época: la excelencia. Da igual que sean canciones que hayas escuchado mil veces en diferentes tomas, versiones y grabaciones. Cada nuevo registro suena único e incomparable y en este caso la producción, algo más “rugosa” de lo habitual (¿por eso se lanza bajo el epígrafe de Bootleg?) dota a la grabación del concierto de más autenticidad si cabe. Una nueva demostración de la grandeza del pasado de Neil Young, una gloria pretérita que no empaña en absoluto su envidiable presente.

Escucha Neil Young and Crazy Horse – Barn / Carnegie Hall 1970

 

 

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