Lanuca presenta “Colmillos”, su tercer sencillo con nueva música este año

Lanuca es un proyecto que no debería requerir presentación. En un mundo perfecto, porque en éste, lamentablemente, es un secreto a pocas voces. La que, en opinión del que suscribe, es una de las fuerzas creativas más interesantes desde hace tiempo en la Comunitat Valenciana, es poco conocida tanto en dicho ámbito territorial como, no digamos, en el nacional. Justo es, por tanto, que dediquemos aquí algo de espacio (algo que ya hemos hecho en otras ocasiones) a una obra cuidada, original y siempre evolutiva que a algunos nos encandiló desde el principio de su andadura, en 2013, con la aparición de su primer mini-lp, Pómulo.

Quién está detrás de Lanuca es Ángela Bonet, cantautora y artista valenciana que con ayuda de Manolo Bertrán, pareja en lo íntimo y en lo musical e integrante de una de las bandas más míticas de su ciudad, Doctor Divago, da forma a lo que escuchamos en una obra que ya cuenta con cuatro discos largos, que ahora se complementan con varios singles que pretenden lanzar su nueva música, sin entenderla como parte integrante de ningún proyecto concreto futuro.

Lanuca foto 01

Eso no quiere decir, por supuesto, que no vaya a haber un nuevo LP de Lanuca dentro de cierto tiempo, cuando todo se calme y publicarlo al modo, digamos, tradicional, sea algo factible, pero lo cierto es que ahora mismo Ángela se siente cómoda lanzando estas píldoras, como ella las llama, al infinito de las redes sociales y las plataformas de streaming preferidas por cada uno.

De esta forma, desde abril de este año, justo en medio de la peor crisis sanitaria que ha conocido la humanidad en mucho tiempo, ha ido lanzando varias canciones nuevas, que graba según dispone de tiempo y ganas. Decide, por tanto, lanzar esa música fresca y no esperar a que se aletargue. Así, confinamiento en ristre, lanzaba “Cocodrilia”, una canción tan llena de misterio como es habitual en ella y con más texturas electrónicas que nunca, en la que nos decía una y otra vez “no me arrepiento de nada”. Y es que, quizá, ha llegado a ese momento de su trayectoria en que no le importa el qué dirán, su repercusión, sino sólo crear y que quien quiera escuche lo creado.

En junio llegaba “Despertar”, una de las piezas más infecciosamente bailables que haya lanzado jamás, grabada, como el resto de las nuevas, en el Estudi Nàutic bajo la producción del también talentoso músico Jordi Sempere. Una unión de fuerzas que da como resultado un sonido potente, bien cuidado, de atmósfera sugerente y que de nuevo la presentaba como una artista totalmente desinhibida y liberada.

Y llega ahora el tercero de estos nuevos capítulos en la historia de Lanuca. “Colmillos”, pese a la fiereza que pueda sugerir su título, es una pieza tranquila, sensual y llena de referencias sónicas a música pretérita, un medio tiempo que trae inmediatamente a la mente el doo-wop de los cincuenta, los grupos de chichas del Brill Building y las baladas playeras de los Beach Boys, pero sin que eso sumerja un ápice la inmensa personalidad de su creadora en el modo tributo. Lanuca maneja sus influencias, precisamente, como colmillos, para morder al oyente bien hondo y capturar la atención para, justo en ese instante, lanzar un mensaje que ya es hora de que se escuche bien fuerte.

 

Ignoramos, de momento, qué vendrá después, pero a buen seguro que estos tres singles, canciones, sencillos o como se les quiera llamar ahora en esta era de información rápida y formatos virtuales, vuelven a traer a colación a una artista tan singular como interesante, una creadora inquieta y única que despliega por todos sus poros inimitable personalidad. No hay mucho de eso en el panorama, así que justo es que nos detengamos prestarle la máxima atención. Escuchen lo que tiene que decir, porque es muy bello.

Lanuca portada Colmillos

 

 

(fotos obra de María Carbonell y Susana Godoy)

 

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