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Los Vinagres: «Siempre tuvimos claro lo que queríamos ser: una orquesta de rock latino»

Los Vinagres acaban de publicar Amores de Verbena, su tercer disco, en el que se nota que han querido mover ficha sin dejar de sonar a ellos mismos. Empezaron a escribirlo en una bodega de La Palma y lo terminaron de grabar en Granada con Raúl Pérez, dándole forma a esa mezcla de rock con ritmos latinos y detalles del folclore canario que ya es parte de su ADN.

Es un disco diferente, en el que hay ecos de bolero, hay cadencias caribeñas y unas letras que giran en torno a la pasión de elegir el camino correcto. Un trabajo más asentado, pero sin perder ese punto festivo que les define, pensado para cantar en grupo y para recordar que la música también es un lugar de encuentro.

Hablamos con Los Vinagres sobre lo que ha ido construyendo su nuevo trabajo, sus raíces e inspiraciones y sobre cómo van a ser los conciertos de su gira

«Si vienes a una de nuestras verbenas verás que las palabras “pogo y perrero” cobran sentido si las pones juntas»

Amores de Verbena llega como inicio de una “nueva etapa”. ¿En qué sentís que este disco marca un antes y un después respecto a Los Volcanes y Buen Clima?

Para nosotros, Amores de Verbena ha significado la vuelta a nuestro origen en todos los sentidos. Siempre tuvimos claro lo que queríamos ser (una orquesta de rock latino) y, tras un periodo un poco “turbio”, decidimos seguir adelante, superar todos aquellos baches y luchar por lo que creemos. Ha sido un camino largo en el que hemos investigado y experimentado con los géneros musicales que definen nuestra música y, sobre todo, en el que nos hemos dado cuenta de que teníamos muchísimas cosas que contar y compartir.

 

¿Qué experiencias personales o vitales hay detrás de ese concepto de “amores de verbena”?

Como decía antes, venimos de una etapa un poco turbia porque, cuando las cosas empezaban a irnos bien como banda, la vida nos puso delante muchos obstáculos que nos afectaron tanto en lo humano como en lo profesional. La pandemia, que nuestro bajista nos dejara y otras muchas cosas vinculadas a nuestra vida personal hicieron que nos replanteáramos muchas cosas. La conclusión fue seguir. Seguir haciendo lo que más nos gusta y, sobre todo, no dejar que nada ni nadie apague esa motivación.

A diferencia de otros discos, aquí se percibe una energía muy directa, casi de “orquesta». ¿Pensabais las canciones ya desde su posible vida en directo?

Tiene mucho que ver con la forma en la que las canciones fueron creadas. Partieron de ideas previas que llevamos al local de ensayo, donde trabajamos concienzudamente para que cada una de ellas contara algo y tuviera una sonoridad especial. Somos un trío de bajo, guitarra y batería, por lo que este paso es muy importante para nosotros, ya que, de alguna forma, es en esta fase del proceso donde le damos “vida” a las canciones.

Amores de Verbena transmite cercanía y celebración compartida. ¿Qué papel juega lo comunitario y lo popular en vuestra manera de entender la música?

Nacimos en La Palma. Allí, toda fiesta o verbena tiene una orquesta tocando temazos de merengue, bachata, reguetón… Nosotros, aunque aprendimos a tocar nuestros instrumentos influenciados por grupos de rock, también íbamos a gozar y a bailar a esas verbenas, por lo que, cuando empezamos a hacer canciones con Los Vinagres, involuntariamente en todas se nos colaba algún ramalazo de música latina. Además, cuando dimos nuestros primeros conciertos, nos dimos cuenta de que, de manera espontánea, lo que de verdad nos salía a la hora de comunicarnos con el público se asemejaba más a una orquesta de verbena que a un grupo de rock.

Gran parte del álbum se compuso en una bodega de vinos en La Palma. ¿Cómo influyó ese espacio n el tono y el ritmo de las canciones?

La bodega de Las Manchas es donde siempre nos hemos encerrado para crear nuestra música, incluso antes de Los Vinagres. Allí tenemos la suerte de poder tocar con la batería y los amplificadores a tope hasta tarde, ya que está en un lugar muy apartado. Está situada en la montaña, rodeada de viñas y pinos canarios, y si miras hacia el oeste se ve el océano Atlántico. Más allá, el siguiente trozo de tierra que hay es Cuba. Nos resulta muy inspirador trabajar allí y es clave en el sonido de Los Vinagres.

 

El disco refuerza la fusión entre rock y música latina, pero también aparecen bolero, merengue y guiños al folklore canario. ¿Cómo fue el proceso de equilibrar todas esas referencias?

Tuvimos que tomar una decisión muy importante, y fue estudiar a fondo todos esos géneros que, de alguna forma, nos salían de manera natural, para comprenderlos de verdad e integrarlos en nuestra música. Gente como Juan Luis Guerra, Luis Payán, Óscar D’León, Renesito Avich y muchísimos más nos ayudaron a integrar todos esos elementos y códigos de la música latina en nuestra formación (bajo, guitarra y batería) y en nuestras canciones.

También queremos destacar que, para grabar en el estudio y tocar en las verbenas, tenemos la suerte de contar con el cuarto vinagre, que se llama Tronky (Ángel María Troncoso). Gracias a él conseguimos acercarnos un poquito más a esas referencias que tenemos en nuestra cabeza.

Volvéis a trabajar con Raúl Pérez en La Mina. ¿Qué aporta su forma de producir a este nuevo capítulo de Los Vinagres?

Para nosotros, Raúl ha sido un faro en todo este proceso. Estuvimos un tiempo un poco perdidos y fue él quien nos ha hecho darnos cuenta de cuál es nuestra vereda. Es una persona muy empática y asertiva con todas las bandas, y a nivel técnico es un lujo verlo trabajar. Verás que todo el mundo que baja a La Mina acaba enamorado de él, y no es por casualidad. A nosotros nos gusta decir que es el Rick Rubin español.

Desde vuestros inicios se hablaba de vosotros como “rock volcánico”. ¿Sentís que ese concepto sigue vigente o que ahora ha mutado hacia algo distinto?

El rock volcánico sigue ahí porque es de donde venimos. Es nuestra raíz. Nuestro hogar se sostiene sobre coladas de lava y nuestras canciones nacen de ese contexto.

 

Después de tres discos, ¿sentís que por fin habéis encontrado un lenguaje propio plenamente reconocible o puedo haber un volantazo en el futuro?

Siempre nos ha gustado mucho experimentar musicalmente. Tenemos una mentalidad muy abierta a la hora de escuchar música e inspirarnos. Pero sí creo que, después de

todos estos años trabajando y probando cosas distintas, hemos dado con nuestra identidad más pura. Nunca habríamos dado con ella si no hubiésemos pasado por todo lo anterior, pero sí es verdad que en este momento nos sentimos más a gusto que nunca con nuestra música y, sobre todo, con lo que queremos comunicar a la gente.

Disco hecho para el directo. ¿Cómo serán sus conciertos?

Si vienes a una de nuestras verbenas verás que las palabras “pogo y perrero” cobran sentido si las pones juntas. Somos un grupo de directo y lo que más amamos es ir con la orquestita a tu pueblo o ciudad y montar un buen pitote.

Escucha ‘Amores de Verbena’ de Los Vinagres

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