Entrevistamos a DELACUEVA, que llegan a Girando por Salas #GPS16
DELACUEVA es el proyecto de Manuel de la Cueva y se articula alrededor de un pop de guitarras directo y melódico, con canciones de estribillos persistentes y letras marcadas por un humor ácido, el deseo y una irreverencia calculada.
Un artista que reivindica una forma de hacer canciones que no se toma demasiado en serio, pero sí se toma muy en serio a la música. Su carrera previa incluye hitos como su participación representando a España en la Expo Universal de Dubái 2022 y los reconocimientos en los Premios de la Música Aragonesa, donde fue distinguido como Mejor Disco y Mejor Banda.
Fiel a una identidad clara, afronta 2026 presentando su primer álbum en solitario, No me llames artista, que presentará en seis conciertos dentro del ciclo Girando por Salas #GPS16, con paradas en Cerdanyola del Vallès, Lleida, Salamanca, Granada, Alicante y Mira (Cuenca), además de otras fechas que te detallamos al final de esta entrevista.
«Para mí, “pop” es casi sinónimo de “accesible”, ni siquiera necesariamente “popular” sino “potencialmente popular”»
‘No Me Llames Artista’ se presenta casi como una declaración de principios. ¿En qué momento sentiste la necesidad de cuestionar esa etiqueta y convertirla en el eje del disco?
Curiosamente, yo sabía que el disco quería llamarlo así mucho antes de tener compuestas siquiera muchas de las canciones que lo forman. Cuando me mudé a Madrid para comenzar este mi proyecto solista y me empecé a mover por círculos de músicos e industria, me di cuenta que la palabra “artista” se usaba prácticamente como sinónimo de “cantante, intérprete, músico o cualquier persona que esté en el lado visible de la industria”. Eso me hacía sentir una devaluación muy grande del concepto de arte y cada vez que alguien me llamaba “artista” recuerdo sentir un gran rechazo, una carga que me pesaba demasiado. En el fondo no es más que un síndrome del impostor mal gestionado por mi parte (risas) pero me siento más cómodo con el calificativo de “músico” o “compositor”.
Dices que la música no termina en quien la crea, sino en quien la escucha. ¿Cómo ha cambiado esa idea tu manera de componer o de pensar las canciones?
Claro, tal y como yo lo entiendo, la música es una forma de expresión, es un lenguaje, en este caso creativo emocional, y el viaje comienza en un emisor, el músico intérprete, y termina en un receptor, el público. Y con respecto a cómo me afecta componiendo, no diría que es algo que tengo en cuenta de forma consciente o activa, pero sí busco constantemente que las melodías sean accesibles, reconocibles y que atrapen. La expresión musical siempre se hace pensando en la recepción emocional del oyente, pero es que el primer oyente es el propio músico. Esta frase la he escuchado en alguna parte pero no recuerdo donde, así que no puedo citar la fuente (risas) (recordad dar crédito siempre, niños).
El álbum funciona como un conjunto de pequeños manifiestos melódicos. ¿Tenías claro desde el inicio que querías que las canciones dialogaran entre sí a nivel conceptual?
No, para nada. No había nada preestablecido antes de desarrollar las canciones. No hubo ninguna decisión autoimpuesta de partida sino que todo creció de manera natural y espontánea. Cada canción nació de forma individual, sin tener en cuenta las demás, y al crecer y meternos en producción, digamos que fueron encajando las unas con las otras y creando una homogeneidad.
Hay un equilibrio muy medido entre humor y vulnerabilidad. ¿Es una estrategia consciente o una forma natural de relacionarte con lo que cuentas?
No es consciente no. Pero el humor es la manera más natural y tradicional yo creo que tiene el ser humano para enfrentarse a la vulnerabilidad. Es la forma de quitarle hierro a las cosas que nos preocupan. En mi caso, surgió de manera natural y, a la postre, me he sorprendido a mí mismo viendo como he usado este recurso para tratar temas que, sin esa capa de sarcasmo y soberbia, me incomodarían mucho más.
Canciones como “Así Bailaban Los Muertos” o “Soy Un Puto Criminal” oscilan entre lo luminoso y lo crudo. ¿Te interesa especialmente ese contraste emocional?
Si, creo que los contrastes son formas bonitas de tratar temas que en la realidad del día a día no están nada edulcorados. «Así Bailaban» trata sobre la muerte y «Criminal», sobre la culpabilidad emocional, son dos temas tabú en nuestra sociedad, pero poder abordarlos desde la esperanza y la libertad, y desde el sarcasmo, respectivamente, ayuda a darles una lectura diferente, los vuelve accesibles y de alguna forma podemos relacionarnos con ellos sin sentirnos incómodos o dolidos.
El disco parece reivindicar el pop como un espacio para pensar sin perder ligereza. ¿Crees que todavía se subestima el pop como lenguaje narrativo?
Hay muchas interpretaciones de lo que es el pop. Para mí, “pop” es casi sinónimo de “accesible”, ni siquiera necesariamente “popular” sino “potencialmente popular”. Y, partiendo de esa base, creo que sí está muy denostado. Claro que hay pop “barato e insustancial”, pero creo que una de las cosas más chulas que pueden hacerse en esta vida es, con formas a priori sencillas o básicas, es decir, accesibles como el pop, envolver fondos de mensajes más profundos o introspectivos o, como mínimo, críticos o inquietantes que no nos dejen indiferentes y que nos ayuden a pensar o nos remuevan de alguna forma por dentro.
La producción de Noel Campillo aporta claridad y nervio al disco. ¿Qué buscabas exactamente a nivel sonoro cuando entrasteis a grabar?
Noel es un capo. Yo buscaba alguien que me ayudara a hacer canciones de poprock de banda y que potenciara el sonido para que sonara orgánico y contundente. Recuerdo que escuché el disco de mi paisano Johnny Garso, producido por Noel, y dije, bua, con este tío tengo que probar a producir algún tema, y dicho y hecho, contacté con él y grabé tres canciones para probar. Luego, tras la experiencia y el resultado de esa prueba, ya tomé la decisión de hacer el disco entero con él.
¿Cómo influyó la banda en el resultado final de las canciones?
Cada uno aporta su magia y profesionalidad. El miembro más importante ha sido Portillo, que es mi mano derecha para todo en el proyecto, y es quien ha estado inmerso con Noel y conmigo en toda la producción, ganando guitarras y teclados. Montull, al bajo, es el que más años lleva tocando conmigo y nos conocemos a la perfección así que tenerlo en el estudio es siempre una decisión segura y ganadora, aunque a veces se raya en exceso jaja
Y, por último, Dani Katena, a la batería es un animal y le aporta una contundencia a las canciones de la que estamos muy orgullosos y contentos. No es el batería que me acompaña en directo, Dani es el batería de estudio de confianza de Noel.
Lo que pasó es que Óscar, el batería que me acompaña en directo (y al que adoramos) entró hace relativamente poco al proyecto (hace un año o así), pero como la primera tanda de grabación ya la habíamos hecho con Dani y había funcionado muy bien, decidimos terminar de grabar el disco con él. Si algo funciona, no lo cambies.
Zaragoza aparece de forma más o menos invisible como contexto. ¿Qué peso tiene la ciudad en tu manera de entender la música y el oficio?
Mmm a riesgo de escuchar los abucheos de mis paisanos, no creo que tenga mucho peso, al menos consciente, en mi identidad musical. No siento un gran arraigo a la ciudad (tampoco lo siento hacia Madrid, donde vivo actualmente, eh).
Obviamente me he formado y estudiado en Zaragoza, me he nutrido musicalmente de sus salas de conciertos y me he enriquecido creciendo junto un montón de bandas y cantantes locales. Lo más importante de Zaragoza no es Zaragoza en si, sino las bandas de músicos con las que te relacionas, las salas de conciertos y los profesores de los que tanto aprendí. Desde aquí quiero mandar un saludo a Javi Callén y a Pablo Peralta.
Estoy agradecido por supuesto por todas las oportunidades locales y ayudas que he tenido a lo largo de mi formación, sobretodo los concursos Ambar Z Music y PopyRock del ayuntamiento, y el apoyo de los Premios de la Música Aragonesa de Aragón Musical, pero más allá de eso, que son planes culturales y personas apoyando la música, no soy de esas personas que sienten un amor visceral por su ciudad. Para mi, mi casa, mi hogar, es donde están mi familia y mis amigos, más que una tierra física en la que he nacido.
Participas en el ciclo Girando por Salas #GPS16 que permite tocar en ciudades diferentes y visitar salas que quizá no conocíais. ¿Qué te aporta? ¿Qué esperas de la experiencia?
Es una gran ayuda para un proyecto tan pequeñito e incipiente como el mio. Lo que me brinda es la oportunidad de llevar mi música a salas de ciudades a las que, sin una cobertura económica, sería impensable ir sin palmar.
Solo espero aprovechar la oportunidad y la confianza del ciclo y que esto sea un pasito más en mi expansión y crecimiento. El objetivo como te digo es sumar ciudades, público, compartir mi música y seguir creciendo pasito a pasito.
Para terminar, ¿Cómo serán los conciertos de DELACUEVA?
Es un show con mucha energía desde principio a fin, ritmo alto y sobretodo muy cantable, siguiendo la tónica del disco en ese sentido. La dirección musical corre por cuenta de Portillo y el curro de los chicos para llevar al escenario las canciones del disco es muy bueno. Por mi parte, a veces hago el imbécil, otras bailo como si supiera hacerlo (pero lo paso genial a pesar de lo horrible de mis dancemoves) y otras me creo un poco crooner, pero siempre busco la conexión con el público. Lo único que puedo decir es que, todas las personas que sienten un poquito de conexión con las versiones de estudio de las canciones, cuando vienen al concierto lo pasan en grande.
Conciertos de DELACUEVA en Girado por Salas #GPS16
20 de febrero – CERDANYOLA DEL VALLÈS (BARCELONA) – Sala Acme
Precio único 12 €
21 de febrero – LLEIDA – Espai Orfeò
Precio único 12 €
6 de marzo – SALAMANCA – Sala Music Factory
Precio único 12 €
13 de marzo – GRANADA – Sala Taberna JJ
Precio único 12 €
20 de marzo – ALICANTE – Sala Stereo
Precio único 12 €
21 de marzo – MIRA (CUENCA) – Sala La Puerta Verde
Precio único 12 €
Otros conciertos de DELACUEVA
12 FEBRERO – LEÓN
13 FEBRERO – VIGO
27 FEBRERO – MURCIA – MICROSONIDOS
28 FEBRERO — MADRID — FESTIVAL ULTREIA
7 MARZO — ZAMORA
27 MARZO – TOLEDO
19 DICIEMBRE — ZARAGOZA

