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EZEZEZ + Silitia (Sala El Sol – Inverfest) Madrid 17/01/26

Doble cita en la Sala El Sol de Madrid para disfrutar en directo del sold out de dos nombres clave de la escena alternativa vasca: Silitia y EZEZEZ, como parte del ciclo de conciertos INVERFEST.

Noche en la que pudimos descubrir una escena que desde el punto de vista del público madrileño resulta de lo más innovadora. Si bien contamos con gran cantidad de grupos, es verdad que Madrid peca de mimetismos entre las distintas bandas de la ciudad, mientras que desde fuera nos llegan propuestas únicas que no suenan para nada a lo que solemos ver por aquí. EZEZEZ son un gran ejemplo de ello que ya veníamos conociendo de antes, mientras que Silitia fueron sin duda alguna el descubrimiento de la velada.

Dieron el pistoletazo de salida tomando el escenario con una energía arrolladora y una identidad artística única, disfrazados con pelucas estilo bob, que nos recordaban un poco a la identidad drag de artistas como Cindy Lee. El conjunto lo conforman Ibai, Xabier, Dani y Adri y se autodefinen como “brioche pop”. Un calificativo adecuado, pero que se queda un poco corto. El cuarteto mezcla géneros musicales de lo más dispares, primando en cualquier caso el punk, pero acercándose a veces a melodías que resultan más postrockeras o incluso jazzeras, con una clave funk bastante abundante. Como dato curioso, todos se conocieron en la universidad, donde también conocieron a los miembros de EZEZEZ.

Silitia defienden la canción en euskera en forma de punk/rock al igual que otros grupos como Tatxers, Txopet o los desaparecidos Vulk. Pero no nos quedamos en el idioma, evidentemente, sería un error. De Silitia nos sorprende sobre todo la performance que ofrecen, y cómo se equilibra a la perfección con un estilo sonoro de lo más interesante, que baila constantemente entre géneros y pasa de generar un mood en la sala a otro distinto en cuestión de segundos, a medida que los riffs de guitarra descienden en velocidad o las melodías de la voz pasan de ser habladas a cantadas y después chilladas. Todo hilando en perfecta armonía, coherencia y cohesión. Y mientras tanto, un público inquieto, incapaz de aburrirse ante lo que estaban viendo en una sala que ya estaba llena con el primer grupo.

Se encuentran presentando un disco que salió hace casi un año, Mirari Orok Tapatzen Zauria, compuesto por 14 temas. En directo, estos se hilan maravillosamente unos con otros de manera divertida, original y además muy performática. Analizando su discografía podemos observar claramente cómo han ido obteniendo poco a poco una identidad más marcada. Con su último single “I LOVE SILITIA”, del mes pasado, atraparon a toda la sala antes de una parte final en la que Ibai y Xabier tomaron el control de las voces. Sin duda, una de las propuestas más interesantes e innovadoras que hemos podido ver últimamente.

Si bien Silitia han sido todo un descubrimiento, a EZEZEZ ya les habíamos testado antes. Su último paso por la capital fue justo a la salida de su último y tercer disco, titulado Kabakriba (2025), que se ha convertido sin duda en la publicación que les ha dado solidez, reafirmación y notoriedad dentro del panorama nacional, llevándoles a carteles de famosos festivales y salas de todo el país, aún cantando en euskera.

La gente sorprendentemente, se sabía las letras de los temas. Quizá no con precisión, pero se hacía un intento digno de mencionar, importante para destacar la influencia de la joven banda sobre su público, que llegaron incluso a pelearse por las primeras filas, algo que duró poco, pues los feroces pogos destrozaron el orden de la sala y la hicieron temblar.

Si Silitia se hicieron dueños de la miscelánea de géneros, la banda formada por Unai, Mikel, Eneko y Álvaro cuenta con un estilo punk/grunge algo más clásico, aunque igual de innovador, añadiendo a su música algún elemento funk, reggae y de la cultura euskaldun. La performance también es clave en el caso de EZEZEZ, que también tienen una identidad artística muy definida, caracterizada principalmente por la pintura facial de Unai, que no falla en ninguno de sus shows.

Aunque no hablen demasiado entre las canciones, tienen un punto de humor que se compenetra con la seriedad de su actitud; y es que la energía de Unai y sus interacciones con el público no dejan indiferente a nadie. Lanzándose encima o bailando con ellos, dejando su guitarra a los fans para que hiciesen ruido con ella, e incluso encontrando una cartera que alguien perdió. Además, como banda con ya cierto renombre, contaron con el apoyo adicional de Kike a la trompeta, que se subía de vez en cuando al escenario a dar ese toque groovy a los temas del cuarteto. Ocasionalmente, también subía a hacer coros o pegar algún grito, dando incluso la sensación de ser cualquier asistente del público entrometiéndose en el escenario.

Como parece ser tradición, al igual que aquella vez que tocaron en la Wurli con Militarie Gun y cantaron “Believe” de Cher, en este caso el tema pop elegido fue “Umbrella” de Rihanna, que todo el mundo cantó junto a Eneko, que tomó las riendas vocales. El público también se animó con “puntofinal”, de las últimas de la noche y el único tema que cantaron en español. Además, para ese momento, se había formado frente al escenario un pogo sin precedentes en El Sol, casi a niveles de un Outbreak — guardando las distancias. Posteriormente tocaba el apoteósico final con la canción que da nombre al grupo “Ezezez” (que se traduce como “nonono”), que todo el mundo saltó para despedirse de un gran concierto.

Fotos EZEZEZ + Silitia: Amanda D. Marcos

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