chinachinachina – Dive In / Breathe Out (chinachinachina)
Bregados en proyectos vinculados al rock en sus diferentes espectros, los miembros de chinachinachina encontraron un valioso centro de gravedad común cuando decidieron tirar del hilo tejido durante años por su vocalista y teclista, Annie Bravo, que acumulaba material valioso que pedía a gritos ver la luz. En el momento en el que decidió darle su merecido tratamiento para poder conservarlo, sintonizó con frecuencias comunes a las manejadas por Juande Jiménez (batería y programaciones) y Javier Moral (guitarra y sintetizadores).
Una vez que los tres se reunieron y fueron añadiendo capas y matices a un germen sólido como el que atesoraba Bravo, aquello fue adquiriendo una entidad que demandaba implicación y ausencia total de prejuicios. La consigna era salir de su zona de confort, dejar atrás un pasado de algún modo vinculado a los paradigmas del pop-rock y del shoegaze, para lanzarse a indagar en las posibilidades de un sonido plenamente contemporáneo, a caballo entre el jungle, el dream-pop, el r&b más actual y la electrónica de baile. Sumémosle una lujosa producción a cargo de dos pesos pesados del mundillo como Mucky y John Foyle, con experiencia levantando hits para artistas mundialmente reconocidos como Sevdaliza y con nominaciones a los Grammy a sus espaldas, para dar con el acabado perfecto para estas nueve piezas sin desperdicio que dibujan líneas estilizadas de pop electrónico orgánico y envolvente, logrando dar con un producto perfectamente exportable que les sitúa en un punto bien alejado del groso de la producción estatal.
Estructurado en dos clímax bien distinguidos que hacen honor a su título, ‘Dive In/Breathe Out’ (algo así como “sumérgete y respira”), la escucha inmersiva de estos poco más de treinta y cinco minutos logra impactar desde la pulsión jungle de la inicial “Blind Eyes”, que funciona como perfecta tarjeta de invitación a un universo vibrante y seductor de percusiones programadas y guitarras punzantes sobre las que la volcánica voz de Bravo fluye como una fuerza imparable de la naturaleza. Sin apenas respiro, “Not Anymore” trae a la mente nombres del calibre de Erika de Casier u Oklou, adalides del nuevo pop digital, capaz de retorcer las estructuras y explorar nuevas vías con las que abrir caminos trepidantes y atrevidos. La melodía de “skin” avanza contenida manejando el tempo hasta dar con uno de los estribillos más redondos del conjunto, un magma de dinámica hipnótica que desemboca en una marea de guitarras de efectos catárticos. Tres singles inmaculados, tres dianas directas a la línea de flotación.
La adictiva introspección que proyecta “china”, mecida por unas guitarras de latido cristalino, se cimbrea sinuosa para dar con uno de los números más memorables de un todo sin fisuras. “Collarbone” corrobora la pericia del trío para dar con desarrollos que combinan calma y tempestad, fórmula que encuentra su exponente definitivo en la desarmante “Forget Me”, cuatro minutos de intensidad creciente y extática belleza al alcance de muy pocos.
La nunca suficientemente ponderada influencia de Sade sobrevuela las aterciopeladas atmósferas del disco, haciendo de su versión de “Not Ordinary Love” un ejercicio de formas elegantes y aperturistas, logrando llevar a su terreno una empresa del todo desafiante que suena aquí pertinente y revitalizada en la piel de tres músicos capaces de impregnar sus imponentes quiebros dotándolos de su particular visión, intuitiva e imaginativa.
El tramo final de este excelente y variado debut reserva espacio para el baile en clave trip-hop de “Jail” y de la flambeante “Smoking”, capaces de recrear el espíritu subversivo y revolucionario para la época de Tricky o Goldie, convirtiendo en una rave desatada los últimos minutos de un viaje estimulante por enclaves raramente transitados en el mapa musical patrio, que supone un punto de partida sin duda ilusionante y convincente para un proyecto nacido para trascender y perdurar.

