Editrix – The Big E (Joyful Noise)
El rock de guitarras sigue dando alegrías. Aunque parece que esto de las guitarras jamás estuvo en peligro de extinción, aunque otra cosa es hacer cosas más o menos ingeniosas, y eso me temo que hay que buscarlo en referentes alejados del foco mediático. Editrix es un grupo que no sólo juega con las posibilidades de los sonidos que se extraen percutiendo un mástil, sino que además les gusta coquetear con las texturas, los tiempos, y sobre todo boicotear las reglas del tiempo lineal de una composición. Para esta banda de Massachusetts las canciones tienen que estar al servicio de alambicados ejercicios acrobáticos de sonoridades fibrosas y entramados muy orgánicos a la par que fríos como el acero.
Estamos ante una banda ya experimentada dentro del underground norteamericano. Wendy Eisenberg es la más conocida ya que tiene editados bastantes discos a sus espaldas en los que ha colaborado con músicos de la talla de Jessica Pavone, Bill Orcutt o Eugene Chadbourne. Ella es la vocalista y toca la guitarra, y le acompañan Steve Cameron al bajo y Josh Daniel a las baquetas.
Con The Big E (Joyful Noise, 2025) titulan lo que es su tercer disco, y la endiablada conexión entre los músicos hace que sea un disco repleto de momentos que apelan al oyente a una escucha calmada disfrutando de los intrincados movimientos en forma de canciones siempre dispuestas a subvertir el orden y la dinámica de cada momento.
Con la canción que da título al álbum nos encontramos con trazas de bajos pesados en la mejor herencia de Black Sabbath que atraviesa la siempre ingeniosa manera de percutir las cuerdas de Eisenberg, más unos cambios de ritmo intrigantes. Reverberaciones al sonido de Horse Lord y King Crimson aparecen con desparpajo en temas excelentes como “The Queen” (este además cuenta con unas líneas de bajo muy funky) o “What’s Wrong”.
La producción de Colin Marston (conocido productor de grupos de black metal) hace lo suyo en temas rotundos tal son los casos de “The Jackhammer”, “No” y “Flesh Debt”. El asalto aventurero a los pentagramas es algo que reinciden sin cortapisas: “Something Sweet” viene marcada por los sonidos de percusión que nos lleva a algo parecido al dub y a la psicodelia, y “Real Fire” de nuevo parecen un soundsystem donde estrechan lazos entre la música jamaicana y los sonidos del krautrock.
Escucha Editrix – The Big E

