Entrevistamos al dúo mexicano Sotomayor
El dúo mexicano de cumbia electrónica lanzará en febrero su tercer álbum de estudio a través del sello Wonderwheel y con la producción de Eduardo Cabra.
Si eligiéramos hacer un tour musical por México sería difícil trazar un recorrido uniforme. En este siglo, su riqueza y diversidad se vienen expandiendo de manera vertical por su calidad, y también de manera horizontal por su capacidad para romper barreras de géneros.
Y si cerramos el foco dentro del indie, en México hay un dúo que sale en primer plano cuando obturamos para buscar una imagen que refleje la innovación y la originalidad. Se trata de Sotomayor, formado por los hermanos Paulina y Raúl, que desde la aparición de su primer álbum (Salvaje, 2015), vienen explorando en la fusión sonidos electrónicos con música de raíz latinoamericana.
No sorprende que Sotomayor opere bajo el paraguas de Wonderwheel Recordings, el sello del DJ/productor neoyoquino Nickodemus que utiliza un ojo clínico para elegir los proyectos por los que apostará. Este año, Sotomayor y Wonderwheel vuelven a juntarse para lanzar su tercer álbum, WABI SABI, que saldrá en febrero y del que ya pudimos escuchar tres adelantos: “Who’s there”, “Vida”, y “Porvenir”.
Los singles ya permiten saber que este disco, como dicen ellos, será “mucho más bailable. Más energético” porque incorpora “géneros nuevos como dancehall, el afrobeat y el kuduro”. En diálogo con Muzikalia, Sotomayor repasa su papel en el surgimiento de la cumbia electrónica, el auge global de la música latina y los detalles de la producción de WABI SABI.
Sabíamos que grabar percusiones encima de un beat no sería suficiente
¿Qué os llevó a retomar el proyecto de Sotomayor luego de una pausa en la que habéis trabajado cada uno en proyectos solistas?
Este año se cumplen 10 años del lanzamiento de Salvaje (2015), nuestro primer álbum, y con esa idea en mente hablamos sobre hacer un disco nuevo. Un disco que de cierta forma le diera cierre a ese ciclo que la pandemia frenó. En 2020 sacamos Orígenes, nuestro tercer álbum, y desafortunadamente la pandemia lo opacó muchísimo. Y al mismo tiempo eso nos separó mucho como hermanos. Pasamos de vernos todos los días a no hablar en casi año y medio. Así que hacer un disco que conmemora diez años de carrera era algo que sonaba coherente para nosotros. Y queríamos que este reencuentro se diera desde lo musical, haciendo música, que es lo que hacemos mejor, y lo que nos gusta más.
A esta altura del siglo, hablar de cumbia electrónica no es algo nuevo. Sin embargo, vosotros venís apostando por esta corriente desde hace una década. ¿Qué evolución creen que fue tomando la cumbia electrónica, también conocida como New Latin Wave, desde aquel primer álbum vuestro? ¿Os consideráis pioneros en ese sentido?
Sentimos que Salvaje era un disco súper ingenuo. Cuando lo hicimos, no sabíamos ni qué estábamos haciendo. Había esta idea de fusionar ritmos de raíz con música electrónica, pero no sabíamos que eso se iba a convertir en un movimiento. No sentimos que hayamos inventado nada, pero sí sentimos que somos parte importante de este movimiento. Ahora ya existe Bad Bunny, y el reggaetón se apoderó del mundo, y el afrobeat suena en todos lados, pero en 2015 todavía había una división muy marcada en los géneros musicales.
Con WABI SABI no queríamos caer en la repetición. Sabemos que ha pasado mucho tiempo, y sabíamos que grabar percusiones encima de un beat no sería suficiente para hacer este disco. Nos inclinamos más hacia el sonido del club, y buscamos que la música fuera más electrónica y que los DJs pudieran tocarla.
Además, en la última década hemos visto un crecimiento notable de la popularidad de la música latina a nivel global. ¿Os sentís parte de este auge?
Sí, totalmente. No sentimos que hayamos inventado nada pero sí nos sentimos parte fundamental. Hace unos días nos encontramos a YoSoyMatt en una fiesta, y nos dijo “ustedes pavimentaron el camino para que nosotros pudiéramos existir”. Y de cierta forma es cierto. Hace 10 años había una división muy clara no solo de género, también de formato. Los DJs tocaban en fiestas, y las bandas de rock en escenarios. Eso empezó a cambiar con bandas como nosotros, que éramos bandas de música electrónica. Y con la música pasaba algo parecido, la cumbia era para el barrio, no era lo suficientemente elegante para sonar en otro lado. Sotomayor era una banda que estaba en la línea. Si tocábamos en Europa, quizás se entendía más la parte electrónica. Si tocábamos en Colombia, se entendía más el folklore. Pero en ambos lugares sonaba fresco.
¿Qué novedades nos traerá WABI SABI respecto de los anteriores álbumes de Sotomayor?
Este disco es mucho más bailable. Más energético. Exploramos géneros nuevos como el dancehall, el afrobeat y el kuduro. Y las canciones se sienten mucho más personales. Hablan de cosas como el descubrimiento personal, sentirse perdido, y cómo encontrarse. Es un disco más musical, con más instrumentación. Y es un disco que corre de principio a fin. Desde el proceso de grabación siempre supimos cuál era el orden de los tracks, y hace que la experiencia de escuchar el disco completo sea importante, porque hay una vibra muy específica del disco cuando se escuchan todos los tracks en orden.
En este álbum vuelve a aparecer la figura de Eduardo Cabra como productor. ¿Cuánto peso tiene su trabajo en el resultado final del disco?
Eduardo es una persona muy importante para nosotros. Más que un productor es un guía espiritual. Él es la persona que logró terminar este disco. Sin su dirección y su guía, no sé si hubiéramos terminado. Con nosotros Eduardo no se sentó a componer los tracks. Los tracks se hicieron en México, y después fuimos a Puerto Rico a producir. Allí se trabajaron las estructuras, y se agregaron partes instrumentales, pero la esencia de las canciones se respetó muchísimo. Trabajar con Eduardo de nuevo era parte del ciclo que queríamos continuar, por un lado teníamos que reencontrarnos como hermanos, pero también queríamos reencontrarnos con todos los que han colaborado con el proyecto en estos 10 años.
¿Tenéis pensado venir a España a presentar el álbum?
Nos encantaría. No hay nada cerrado aún, pero queremos ir en el verano, y estamos buscando la forma de que suceda.

