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Pink Turns Blue + New Wave Kill (Sala El Sol) Madrid 15/01/26

Hay conciertos que se disfrutan, conciertos que se quedan a vivir en la retina y en los recuerdos y –en contadas ocasiones– los hay de cumplen todo esto a la vez. El de Pink Turns Blue propiciado por Fantaxtik Eventes el pasado jueves en El Sol fue de estos, de los que no se explican solo con canciones, lo hacen también con la sensación de haber asistido a algo honesto y preciso.

Antes abrían para los alemanes los madrileños New Wave Kill, que tras algún cambio de formación, se presentaban con alguna canción nueva y empeñándose en demostrar que el postpunk sigue siendo un idioma vivo y rematadamente joven, tanto por ellos, como por sus fans.

Canciones bien armadas, como: “Between Shadows” –con la que comenzaron el set–, o “Cold Night”, atmósferas densas y una ejecución segura, son algunas de las bazas de los madrileños, que conectaron con los suyos desde el principio. Lástima que el sonido no los acompañase demasiado y empañara algo una actuación más que sólida por su parte. Habrá que estar atentos a sus bolos y a su progresión.

Cuando Pink Turns Blue tomaron el escenario, no dieron ni un segundo de respiro. Desde el comienzo con “Follow Me”, el set avanzó como un solo bloque, sin fisuras, sin relleno, sin concesiones a los silencios, o a las paradas. Canción tras canción, la banda se mostró totalmente “clavada”, con una precisión pasmosa, pero a la vez sonando rematadamente orgánicos.

Con apenas guitarra, bajo y batería, más la voz del propio guitarrista Mic Jogwer – único miembro de la formación original – el sonido fue apabullante y envolvente, demostrando que la intensidad no debe estar reñida con el minimalismo. Las pocas bases pregrabadas – lanzadas con discreción desde la batería – sumaron atmósfera sin restar un ápice de calidez y cercanía.

Los berlineses Pink Turns Blue pertenecen a esa estirpe de bandas que supieron reinterpretar el postpunk británico desde otra sensibilidad, quizás menos “agresiva” que otras bandas coetáneas, con más introspección y menos pose; y eso lo dejaron patente minuto a minuto en un set impecable.

“Can’t Do Without You”, “Dancing With Ghosts” y “So Why Not Save the World” construyeron un arranque a prueba de bombas, creando un muro de sonido magnético y altamente atrapante. Sobre todo, era difícil apartar la mirada de las manos del propio Mic, que armado únicamente con su guitarra Les Paul (usualmente más atribuida a los “rockeros” clásicos que a una banda dark) era capaz de construir capas de sonido, sin pedal de efectos alguno, ayudado únicamente con la distorsión del propio amplificador.

Más adelante, “Black Swan (But I Know There Is More to Life)” y “Stay for the Night” equilibraron melancolía y empuje rítmico (vaya pegada la del bajista y baterista) mientras que “Missing You”, “You Still Mean Too Much to Me” o “When It Rains” golpearon directamente en el estómago y nos recordaron la grandeza de la formación. Pink Turns Blue tienen una trayectoria marcada por los silencios y los regresos, pero al mismo tiempo con una coherencia poco habitual, como si supieran que hay que hablar cuando hay que hacerlo, sin decir de más.

El jueves lo tenían fácil, bien podrían haber tocado entero su primer disco; If Two Worlds Kiss (Funfactory! 1987) y hubieran ganado la partida sobradamente, sin embargo, aunque cayeron siete canciones de este, tuvieron el arrojo de hipnotizarnos con casi la mitad de su nuevo trabajo, Black Swan (Orden Records), demostrando que no son una banda anclada al pasado.

Cuando sonó “If Two Worlds Kiss”, parecía que nadie quería ser el primero en aplaudir, no por falta de entusiasmo, más bien por respeto, porque hay finales que no se deben romper con ruido. Pink Turns Blue no dieron una lección de estilo, ni una reivindicación histórica, creo que Mic Jogwer pasa de todo eso, hicieron algo que parece sencillo, pero que es más difícil que todo esto; tocar como si cada segundo de actuación fuera necesario. Y cuando eso ocurre, la música deja de pertenecer a una etiqueta o género, deja de ser una escena, deja de ser un mero recuerdo y se convierte casi en un hogar en el que quedarse.

Fotos Pink Turns Blue + New Wave Kill: Fernando del Río

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