Mandy, Indiana – URGH (Sacred Bones)
URGH es una exclamación que suele escribir mucho por el móvil la cantante y compositora del grupo Valentine Caulfield. Las horripilantes escenas que nos llegan a través de imágenes por televisión, memes por CHAGPT, o en reels plagados de inmundicia, son el detritus que va dejando un sistema podrido por dentro. URGH es un grito de alarma, un grito silente pero que en la música de Mandy, Indiana se torna ruido atronador, visceral, angustioso a la par que liberador.
El grupo de Manchester debutaron con I’ve seen a way (2023) en donde trazaron la senda de unos sonidos crispados capitaneados por la voz francesa de Caulfield, la guitarra de Scott Fair, las bases de sintetizador de Simon Caitling y las poderosas baquetas de Alex McDougall. Un primer elepé que cosechó muy buenas críticas, y que les permitió girar por escenarios grandes, e incluso en un festival en Turín conocer al gran rapero Billy Woods que colabora en uno de los temas de este gran URGH (Sacred Bones, 2025), la potentísima “Sicko!”, en la que se narra la esquizofrenia política y social en la que estamos instalados cabalgando a lomos de ritmos sincopados a la manera de unos Death Grips o unos Cannibal Ox.
Este es un paso de gigante en la forma de entender el sonido del cuarteto. Unas sonoridades saturadas de frecuencias, y que arranca con “Sevastopol”, con graves fibrosos a punto de implosionar, la voz de Caulfield manipulada, y la misma tensión que desprendían los franceses Diabologum pasados por el filtro del power electronics. Las letras son combativas y descarnadas, y así “Magazine” narra un episodio de violación que le ocurrió a la vocalista mientras los ritmos son reptantes y amenazadores, tanto que podrían ser la banda sonora de algiuna fantasía estroboscópica de Gaspar Noé.
En “Life Hex” se arriman al metal en un maremoto sísmico de guitarras distorsionadas y sintetizadores inflamados, así como atisbos de tranquilidad y silencio que dota al conjunto de una inesperada narrativa, mientras que a través de “ist halt so” deslizan versos esperanzadores “De Paris à Gaza et sous les oliviers / Viendra justice pour tous ou justice pour personne”. “Cursive” es una pieza en donde la percusión se deja alienar por el ruido, las bases recuerdan a Antipop Consortium filtradas por el gabba, y, llegados al final, “I’ll Ask Her” está cantada por primera vez en inglés, y nos narra una historia de misoginia, los beats nos hacen sangrar los pabellones auditivos, y el mensaje es claro: “Las mujeres tapan sus bebidas cuando él está cerca, pero están todas jodidamente locas, tío, y su ex fue a la policía, pero están todas jodidamente locas, tío… sí, tu amigo es un puto violador.”.
Escucha Mandy, Indiana – URGH

