En una entrevista de hace algunos años la guitarrista Mary Halvorson decía que le encanta subvertir la forma en que se toca este instrumento dentro del jazz. Con la ayuda de las cualidades acústicas del instrumento, y una forma de tocar impetuosa, el sonido que extrae de sus cuerdas puede pasar de la melodía a la distorsión acompañada de ecos amplificados. Una de las cualidades de su forma de tocar -dejando a un lado su virtuosismo- es las ventajas que extrae del pedal de retardo Line 6 DL4 que le permite extraer sonoridades veloces que sirven de motivo expresivo de una belleza singular.
Por su parte Ambrose Akinmusire es un trompetista que sabe jugar con los tempos y las tonalidades: de la ingravidez que se decanta con el potencial de los espacios y los silencios, a los sonidos agrestes que se acercan al blues. Oír lo que hacen juntos es algo realmente hermoso, y ya llevan desde 2009 entablando un diálogo con sus instrumentos que por fin, tiene su primera referencia con Slo-Mo Neon Luminate Hoverings (Nonesuch Records, 2026).
La autoría de los temas es compartida, y arrancan con “Prelude In The Ash” y el fraseo instrumental de Akinmusire que esboza una melodía acompañada por la guitarra de Halvorson cuyas reverberaciones se ven afectadas por los cambios de variación del pedal y el amplificador. Unas notas en suspensión de intrincada belleza. Con “The Vivid” parece que vaya a estallar una tormenta: los gritos de Akinmusire caen en cascada en forma de loops, mientras la guitarra se adentra en terrenos de abstracción con ecos a Miles Davis o Herbie Hancock.
Más intrépidos se muestran en “Nice To Meet You Again For The First Time” en donde juegan con la improvisación, la deconstrucción del bebop, y la búsqueda de notas angulosas y esquivas. “Soundcheck” está moldeada por loops de trompeta que crean la ilusión de un drone que se confronta con la digitación insubordinada de Halvorson, mientras “Ofo” revisita pasajes de calidez a punto de agrietarse.













