Como ya es tradición desde 2024, el sello Candorro se apoderó de la Sala El Sol (aunque el primer año que se hizo fue en la Siroco) para ofrecer un plan de Halloween de lo más escalofriante: el Candorroween, que a su vez celebra el tercer aniversario del sello. Este año contamos con grupos que no habían participado en ediciones anteriores: Helicóptero Boom, Catenaccio, CORTE! y Dromedarios, una versión alternativa de Camellos que sin duda protagonizaron la velada. Los conciertos fueron bastante cortos, aunque este último fue un poco más largo.
Iniciamos con Helicóptero BOOM, descubrimiento de la noche marcado por su juventud y energía. Lo más llamativo de todo, sin duda, una escalera de varios metros de altura que colocaron en el escenario, sobre la que había un teclado y con la que el grupo interactuaba. Esta performance la acompañaron con disfraces de Halloween a juego que no conseguí identificar.
Combinaron temas originales con alguna versión — aprovechando la ocasión festiva del concierto —, cerrando con un impecable cover de “Walk Like an Egyptian”de The Bangles.
El grupo no forma parte del sello aunque ya lleva más de dos años de actividad. Aún así, a nivel de estilo me resultaron poco solidificados; con una base que bebe mucho del punk-rock clásico pero que no termina de desarrollarse del todo.

Seguimos de la mano de Catenaccio, nuevo grupo del sello Candorro formado por dos de sus habituales: Fer (de Camellos) y Javi Ferrara (de Parquesvr y promotor de conciertos). Los músicos también pertenecían a alguno de los grupos de los dos integrantes. Declaraban haber ensayado sólo una vez, pero a juzgar por su público parecían una banda que llevase años tocando.
Las canciones eran tan pegadizas y con letras tan sencillas, si bien con significados enrevesados de lo más divertidos, que era muy fácil aprendérselas sobre la marcha. De este modo, para cada segundo estribillo Fer y Ferrara consiguieron que todo el mundo corease canciones que acababan de escuchar por primera vez. No fue el caso del último tema, “Pájaro negro”, que es el primer y único single de la banda disponible en plataformas: ese, directamente, se lo sabía todo el mundo de memoria. Propuesta interesante y divertida como crossover de dos bandas ya veteranas.
CORTE! es el proyecto en solitario de Gonzalo Barbero, ex guitarrista del grupo Carrera. Presenta CORTE! como una propuesta innovadora desde que en 2023 sacó su primer single “Una rata”, canción que cerró su concierto en la Sol con un público muy involucrado. Hasta ahora, ha publicado varios EPs y un álbum.

En su paso por Candorroween no dejó atrás hits como “M30” o “Hay un niño atrapado dentro de una máquina”. Cada fecha, CORTE! innova algo entre las maquinarias que lleva por detrás. Si al inicio era un concierto más típico con sintetizadores y una guitarra, ahora contamos con Mario (Rosin de Palo) liderando una percusión diferente y novedosa, con paneles de metal que hacen ruido y todo lo que no sea una batería tradicional para marcar el ritmo.
Aunque Gonzalo es el principal protagonista de sus conciertos, hay que admitir que aquella noche en la Sol su acompañante Bloodstein (guitarra y coros) le robó el protagonismo en varias ocasiones haciendo las veces de frontman con una maestría cautivadora, aumentada por el disfraz que había escogido: teníamos al Dr. Frank-N-Furter que Tim Curry interpreta en The Rocky Horror Picture Show dándolo todo en el escenario, llevando a cabo esta vez más trabajo como performer que como instrumentista.
Finalmente, llegó el turno de Dromedarios, la misteriosa banda que cerraba el tercer Candorroween. Como era de esperar, sobre el escenario tuvimos a Camellos (cabe destacar que iban disfrazados de cucarachas), pero como ellos mismos aclararon, no se trataba de un show convencional: “Somos Dromedarios, y esto es un concierto de versiones”.
Arrancaron con tres versiones que se encuentran bajo la discografía de Camellos, ya que ellos mismos las han grabado y editado: “Mi fábrica de baile rock”, versión de un tema de Joe Crepúsculo; “Camón”, cover de los peruanos Los Saicos; y “Oye cómo vienes”, versión de “Oye cómo va” de Tito Puente, que además es su último single. Como “una versión del futuro” presentaron “El diablo”, que sería una canción nueva de Camellos que saldrá próximamente, aunque todavía no tiene fecha. Podemos adelantar que es muy divertida.

“Se acabaron las que conocéis” fue lo que dijeron antes de pasar a versiones reales, que nunca antes habían tocado para el público. Entre ellas, “Lobo-Hombre En París” de La Unión o “Masculino Singular” de Rosendo. Con esta última, hicieron una inesperada transición para tocar uno de sus hits de toda la vida: “Arroz con cosas”.
Como bis, nos regalaron “Peligrosamente”, otro de sus temas más famosos, haciendo del paso de Dromedarios por Candorroween prácticamente un concierto de Camellos, con alguna versión y selectas canciones.
Fotos Candorroween: Amanda D. Marcos













