Blind Melon – Joy Eslava (Madrid)

El cantante y guitarrista Johny Kaplan, esta vez sin sus Lazy Stars, fue el encargado de abrir para los angelinos Blind Melon en el último concierto de la gira española que ambos han realizado conjuntamente. Como siempre, Johny Kaplan mostró su pasión por España y su acercamiento y simpatía hacia el público, aunque esta vez no fuera el suyo, en un concierto acústico, armado únicamente por su guitarra y su voz, solamente acompañado al finalizar su corto set por el bajista de Blind Melon, Brad Smith.
A nivel personal he de reconocer que iba embutido en un traje de escepticismo a este concierto, a pesar de las buenas sensaciones suscitadas por parte de todos tras su actuacion en el Azkena del año 2008, rápidamente y en sólo unos minutos, ese traje se hizo girones y me convertí en un fan más entregado a la fiesta de Blind Melon.  Recordemos que esta gira del quinteto era para conmemorar el veinte aniversario de su primer disco, de titulo homónimo, y eso era lo que esperábamos iban a tocar.

Afortunadamente el set fue bastante más variado y, por ejemplo, para comenzar el quinteto se arrancó con dos temas de su segundo trabajo (Soup): “Galaxie” y “2 X 4”, el cantante Travis Warren, que parecer haber limado las asperezas con el resto de la banda después de su espantada en 2009, salió al escenario como una exhalación y cubierto con la famosa mascara de Guy Fawkes (V de Vendetta), en claro homenaje a Anonymous. A partir de ahí el concierto fue subiendo a más, con una banda pletórica (maravilloso Roger Stevens a la guitarra solista disfrutando y haciendo disfrutar) tocando la primera batería de temas atemporales representados por: “Sleeppyhouse”, “Paper Scratcher”, “Drive”, hasta llegar a otra de su segundo trabajo; “Skinned”.

Si el ambiente ya era más que propicio para una noche inolvidable, Travis Warren presentó el siguiente tema: “I Wonder”, durante el cual la sala Joy Eslava vibró como pocas veces lo ha hecho. El público a esas alturas ya estaba rendido a los pies de Blind Melon, momento en el cual atacaron con otros temas que hubiera sido pecado mortal no tocar: “Walk” y “Mouthful of Cavities”, a esas alturas el maestro de ceremonias y frontman ya se había metido un par de veces entre sus fans, dando algún quebradero de cabeza al personal de la sala y a su propio “pipas”.

Por supuesto que hubo sentida dedicatoria, por partida doble, para el malogrado cantante primigenio de la formación; Shannon Hoon, (trágicamente desaparecido en el año 1995), con bonitas palabras del actual cantante, que llegó a confesar haber cambiado su vida gracias a Blind Melon. Y digo por partida doble porque Travis le recordó en el tema “For My friends” y en una despedida por todo lo alto que comenzaría con “Change”, (canción compuesta por Shannon y que adorna su lapida) “Time” y “Pusher”.

¿Inolvidable? Sí.
 

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