Migala – Nasti (Madrid)

Con el mismo paso con el que han ido construyendo poco a poco su universo de canciones y emociones, Migala se nos van por estos mundos de Dios. Como dos años es mucho tiempo, la despedida debía ser larga también y por ello juntaron a su público durante dos días (15 y 16 de junio) en la madrileña sala Nasti. Era esta un adios esperado y pospuesto, debido al cierre por parte del lamentable Ayuntamiento de Madrid de la sala Caracol, lugar en el que se deberían haber celebrado el concierto el pasado 12 de mayo. A lo mejor “ellos” tienen razón, a lo mejor soy yo el equivocado, a lo mejor su política cultural es correcta y tendría que dedicarme a ver al Parada y a ir a las galas de Norma Duval. No sé, no sé….


El caso es que el concierto del viernes era una nueva oportunidad para ver a los madrileños recomponer su Arde en el escenario, así como a Nacho Vegas, que presentaba su disco en solitario Actos Inexplicables.

Salió el asturiano al escenario con Diego, de Migala, que le acompañó al acordeón y a los teclados. Pero en vez de calentar la atmósfera, lo que consiguió es que más de uno se preguntase si ese hombre era el mismo que abrió nuevos caminos en la música española junto a Manta Ray.

Y es que la gente no es que se quedase fría, sino “frita”. Bostezos, cabezaditas ocasionales en los asientos, incluso improperios por parte del público (y no es que los seguidores de Migala sean unos macarras violentos, precisamente).

Mejor lo hizo, sin duda, cuando acompañó a los propios Migala, que abrieron con Fortune´s shows of our last y la voz de Abel queriendo sacar a Leonard Cohen de su retiro budista. El recital fue una invitación a viajar, más allá de los muros de la minúscula Nasti, entre trenes, paisajes nocturnos, vaqueros y toda su iconografía lírica. Migala han demostrado que son la punta de lanza de la renovación de la música estatal y que sí, que es necesario abrir más vías para no quedarse en la autocomplacencia.


High of defenses, La noche, Times of disaster o El caballo del malo son demostraciones de que siempre se puede ir un poco más allá, haciendo las cosas que resulten inteligentes pero sin caer en lo pretencioso. Todo es mucho más sencillo de lo que parece: vaivenes rítmicos, subidas de tensión y vuelta al recogimiento. Y, claro está, siete músicos que forman un engranaje perfecto, una maquinaria atenta en directo a las evoluciones. Mientras algunos se les nublan los ojos con Godspeed you black emperor!, en la sierra de Madrid hay un grupo que ha emprendido su camino para dejar atrás el post-rock y un baúl con un montón de recuerdos (Nick Drake, Manta Ray, Cohen…). Sólo ellos saben lo que les espera.


Quedaba aún el segundo concierto del sábado en la sala Nasti, como ya viene siendo habitual en los conciertos en dicho lugar siempre hay que soportar un calor infernal además de los retrasos desesperantes. Los DJs pre-conciertos aquí juegan con la ventaja que pueden poner lo que quieran, porque los asistentes no van a huir … jeje


Abrió la noche Aroah, esta vez en con guitarra eléctrica junto al batería David de “A room with a view”, otras veces que la había visto había sido en formato acústico. Tocaron canciones de su debut “Cuando termines con todo, habrá terminado contigo”, además de “i row across a japanese watercolor”, canción que incluirá el recopilatorio Acuarela Songs, en el que también hay temas de Calexico, For Stars, etc, todas ellas incluyendo la palabra “acuarela” o su equivalente en otros idiomas en el título..


Todo el concierto de Migala tuvo aire de despedida, frases entre canción y canción como: “nuestro primer concierto también fue aquí el 29 de noviembre de 96”, “esto parece como cuando se acaba un campamento de verano” o “esto cada vez se me parece más a una despedida”.

En el repertorio hubo temas tanto de su último trabajo “Arde” como canciones más antiguas, “The guilt”, “The whale” , “Times of disaster” … además de Nacho Vegas como miembro en directo. Acabaron con Cortázar y varios minutos de ruído, acoples y luces parpadeantes, estilo Sonic Youth, salvando las distancias.

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