Gran sorpresa la escucha de este Ep homónimo de cinco temas publicado el pasado año por los madrileños Mugga.
Su música es un cajón de sastre donde todo cabe: potentes riffs de guitarra deudores del mejor funk metal que lo mismo recuerda a RATM en “Sideroxylon” que, en otras ocasiones como en “The river”, su vertiente negra no es tan afilada y conecta con el groove propio de la fusión rock a la forma de bandas fundamentales como Faith no More o los mejores Red Hot Chili Peppers, vamos, los de hace más de veinte años.
A esto hay que añadir la lisergia psicodélica y una cierta filia progresiva que dota al conjunto de interesantes dobleces logrando una escucha activa y enriquecedora: los temas se estiran, mutan, varían, y dejan abierta la puerta a la improvisación más pura e instintiva.
El juego bacilón de cierto aire latino empujado por el slap bass de “Doubledeal” da paso a los últimos diez minutos entregados al reposo hipodérmico con guiños a Pink Floyd de “Psychodelay” y a “Redpaw”, una nueva exhibición de ritmos y fraseos vocales extraños propia de los Primus más desatados.


















