Nunca está de más volver a insistir en la importancia de la figura de Luis González aka Caballero Reynaldo dentro del underground estatal. El conquense ha sido parte esencial de grandes bandas de nuestro indie (a ver, esta palabra se ha ido vaciando de significado, pero antes su ethos la confería de sus particularidades) como son Mar Otra Vez, Amor Sucio,o tocando junto al gran Malcolm Scarpa. Sobre este último, Luis está sacando en formato cofre-cd su legado discográfico a través de su actual sello Caballero Reynaldo Producciones Psicotrópicas que sigue la estela de anterior y fantástica escudera Hall Of Fame.
A parte de toda esta historia que arrancaría allá por los ochenta, como Caballero Reynaldo no para de editar discos en plan autsaider todoterreno: discos de tributo a gente como Frank Zappa, King Crimson, Motörhead, Prince, Yes, Ilegales, Depeche Mode, The Beatles, o se lía la manta a la cabeza y crea bandas como Tiemersma, Reynaldo & Granota o Los Imbéciles. Un músico y compositor siempre inquieto, y atento a colmar los deseos de las extravagancias de ese agujero negro que es el underground.
Su nuevo trabajo lo titula 64 por los años que tiene, pero también es un guiño a una de sus bandas favoritas, los The Beatles y la canción “When I’m Sixty-Four”, que forma parte de la gran obra maestra Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Al tema le da una vuelta psicotrópica a lo Devo en la miniatura inicial “Sesentaycuatro”. La crítica a la sociedad capitalista llega de la mano de “Civilización Subnormal” (letra de Aníbal González Ayora) a lomos de una melodía poderosa con aires nuevaoleros, y en “El Pirata Escarlata” parece deconstruir la leyenda de Robin Hood pero con un parche en el ojo derecho, mientras la melodía esculpe un elegante medio tiempo pop . Bajo un manto de guitarras que evocan a aquellos spaghetti western a los que ponía música Ennio Morricone con un poco de Giant Sand, la letra de “Mirando Pa Cuenca” en un bonito homenaje a su tierra.
El trote tecnopop aparece para, de nuevo, rendir cuentas con la sociedad aspiracional a la que tantos sueñan en “Poderoso Caballero es Don Dinero”, y de paso evocar el “Rock Me Amadeus” de Falco y quedarse tan ancho. Sobre la IA también tiene nuestro protagonista cosas que decir, y lo hace al vaivén de ritmos funk con “Inteligencia Natural”; y al final de este recorrido, llegamos a una versión muy sui generis de “Black Napkins” de Fran Zappa –tema incluido enZoot Allures-, y de la guitarra al estilo Hendrix pasamos a fragancias sintéticas que moldean la efervescencia de “Aguasnegras”. Genio y figura.















