Richard Lloyd, guitarrista y miembro fundador de Television, ha fallecido a los 75 años en su domicilio de Chattanooga (Tennessee), a consecuencia de un cáncer que le había sido diagnosticado en marzo de este mismo año.
Su muerte supone otra pérdida para una de las formaciones fundamentales en la gestación del punk neoyorquino, apenas tres años después del fallecimiento de su compañero Tom Verlaine y poco después del de su bajista Fred Smith. Junto a él, Lloyd definió el singular entramado de guitarras de Television, una combinación de tensión, precisión, desarrollos melódicos y espíritu experimental que encontró su expresión más celebrada en Marquee Moon (1977).
Publicado por Elektra, el debut del grupo se convirtió en uno de los discos más influyentes de la historia del rock alternativo, con canciones como «Venus», «See No Evil» y la monumental pieza que daba título al álbum. Su continuación, Adventure (1978), confirmó la personalidad de una banda que contribuyó a transformar el CBGB en uno de los epicentros de la música neoyorquina de los setenta.
Recordando a Richard Lloyd
Nacido en Pittsburgh en 1951, Lloyd desarrolló posteriormente una carrera en solitario que arrancó con Alchemy (1979) y se prolongó durante varias décadas, además de colaborar con músicos como Matthew Sweet. Television volvió a reunirse en 1992 para publicar un tercer álbum homónimo, aunque el guitarrista abandonaría definitivamente la formación en 2007.
En una entrevista concedida a Muzikalia en 2020, con motivo de la publicación de sus memorias Material Inflamable, Lloyd recordaba aquellos años fundacionales con una imagen especialmente reveladora: «Hubo algo verdaderamente milagroso en todo lo que ocurrió en torno al CBGB durante los años 1975, 1976 y 1977». Y añadía una comparación que resume bien la intensidad de aquella experiencia: «Fue como organizar una fiesta de nochevieja que duró tres años y medio».
También expresaba su orgullo por el trabajo realizado junto a Verlaine: «Estoy muy orgulloso del trabajo que hicimos en el CBGB y en la grabación de “Marquee Moon”». Un sentimiento que mantuvo incluso después de las diferencias personales que marcaron la relación entre ambos. En aquella misma conversación dejó una frase que hoy adquiere un significado especial: «Amo a Tom Verlaine», pese a llevar más de una década sin verle ni hablar con él.
Descanse en paz.















