Asian Dub Foundation – Sala Apolo (Barcelona)

Las siempre grandes expectativas que un grupo como Asian Dub Foundation crea, se elevan a la enésima categoría, si la inspiración divina envuelve en un todo a los músicos y al público. Y es que ADF hicieron temblar, durante dos frenéticas horas, los maltrechos cimientos de una sala Apolo perfecta para los conciertos físicos, puesto que el escenario se encuentra a pie de pista.

Una música, la de ADF, brutal y una formación nueva que se presume histórica. Deedar ya no está, pero le sustituyen dos jóvenes MC’s de portentoso futuro. Un espectáculo que bordea la locura colectiva, en cuanto los dos portentosos percusionistas se ponen manos a la obra. Rocky Singh y Prithpal Rajput, bongos portátiles el uno, y batería y tabla el otro, crean una atmósfera de energía instantánea de la que es difícil sustraerse.

Si a ello le añadimos la siempre creativa y ágil electrónica de ADF (jungle por un tubo), el bajo de Dr.Das, excitadísimo la otra noche, y los riffs cada vez más experimentales de Chandrasonic, obtenemos un redondo concierto de sudor, baile y pogo. De energía vital, de la buena, de la que se recuerda.

Han pulido mucho la puesta en escena. Se les nota poderosos encima del escenario y son capaces de transportar a su antojo al público, algo que pocas bandas consiguen. Su sentido del humor, amplio e inteligente, ayuda a la confraternización con el público y confirma que la mejor manera de expresar humanidad en la música es esta (algo que pocos entienden, seguramente por falta de sentido del humor y supino engreimiento). El mensaje, abierto, entronca con un ideario de supervivencia bien matizado y nada tópico (“19 rebellions” narra la histórica dejadez que el estado de Brasil ha sometido al mundo de las favelas, subyugado por las mafias y la violencia del más fuerte). Paralelamente, muchas de las canciones de sus últimos discos ganan en potencia a través de increíbles juegos de luz y distorsión (tremenda la presentación que hicieron del tema “Fortress Europe” presentado al son de inquietantes y nucleares alarmas).

No faltaron temas como “Free Satpal Ram”, hoy libre gracias a la contribución de ADF, ni tampoco la emotiva “Rebel Warrior”, que cerró el memorable show, y que quizás sea la canción que mejor retrate el espíritu luchador de la India, ya que recupera la memoria del poeta y humanista Kagi Nazrul, una importante figura que luchó por liberar a su país del colonialismo inglés y de las propias dinámicas opresoras de la tradición. ¿Concierto del año? En todo caso, el concierto a superar…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.