Crucified Barbara + Warrior Poet – El Sol (Madrid)

Las suecas Crucified Barbara se están ganando un hueco dentro del circuito del Hard Rock a base de trabajo, giras de las de furgoneta y cuneta y discos más que aceptables, es innegable que su imagen también ayuda a atraer por igual a féminas muy jóvenes (tal y como se vio en las primeras filas madrileña sala El Sol) que tratan de imitarlas a nivel estético, y quién sabe si en montar bandas de Rock, y (imposible rendirse ante la evidencia) a público masculino que aprecia algo más que sus canciones.
Una sala El Sol algo desangelada al principio de la velada, aunque luego se iría completando hasta poco más de la mitad del aforo, recibía a unos teloneros que en principio no estaban anunciados ni en los carteles ni en la web de la promotora Live Nation. Se trataba de los madrileños Warrior Poet a los que les tocó la dura tarea de presentarse ante un público nada hostil, por supuesto, pero que no habían venido a verlos a ellos. Su Hard Rock muy bien ejecutado y con temas que combinan perfectamente riffs  “metaleros” con toques de, me antevería a decir; Power Pop, fueron ganándose poco a poco la simpatía de los presentes pero no acabó de cuajar en una noche que era para las suecas, su actuación tuvo que terminar cuando uno de los Stage Managers de Crucified Barbara les dio la “campanada de aviso”.
Entre quejas, quizás justificadas, entre cierto sector del público por tener que esperar hasta las 23:30 a que comenzara el grupo que han ido a ver, llegaba el momento de las escandinavas, la batería Nicki Wicked fue la primera en salir y en darle a la zapatilla para seguir el resto del grupo. Aunque el cuarteto tiene una imagen y puesta en escena deudora del Sleaze Rock, musicalmente, al menos en directo, tienen un rollo “sucio” con la mirada más puesta en bandas como Motorhead, y a medida que pasaba el concierto, para el que esto suscribe,  era inevitable emparentarlas con otras damas del Rock y el Metal como: The Runaways, Vixen o The Donnas.

Desde los primeros trallazos del setlist; “The Crucifier”, “Rock me Like the Devil” ambas de su último álbum; The Midnight Chase,  y “Play Me Hard” del anterior; In Distortion We Trust se las notaba que son animales de escenario y que suelen estar a gusto dándole al Rock & Roll, capitaneadas por la vocalista y guitarrista Klara Force, fueron desgranando su repertorio delante de una audiencia muy entregada, gustosa de lanzar cuernos al aire a la menor provocación.

Siguiendo la estela de otras bandas escandinavas, se les podría echar en cara algunas cosas pero no de ser efectivas en el escenario con resultado final resultón y muy entretenido para los presentes. Con temas como “Jennifer” se les nota que lo que en realidad les gustaría ser es carne de “Rock de Estadio”, aunque para ello, mucho me temo, tendrán que esperar a ser teloneras de nuevo (como lo han sido en el pasado) de bandas como Motorhead o Sepultura.  El setlist fue dejando claro su capacidad innegable para construir hits de directos como: “Into the Fire”, o la celebrada declaración de principios “In Distortion We Trust”, con la que terminaron la actuación, para volver con un bis nada generoso de dos temas: “Everything We Need” y “Sex Action”.

A la salida algunos fans se quejaban de la corta duración del concierto, poco más de una hora, por mi parte me parece perfecto, los conciertos de Rock & Roll deberían prohibirse por ley que durasen más de 75 minutos ¿Y que son, al fin y al cabo, Crucified Barbara sino una simple banda de Rock & Roll? Están locos estos Jevis.
 

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