Sex Museum celebran sus cuatro décadas de carrera con «We are not dead», una canción que llega como un manifiesto contra la resignación y una declaración de principios que reivindica seguir avanzando para dejar atrás la nostalgia.
La banda madrileña reivindica así una trayectoria desde el underground siempre con la cultura alternativa y la independencia por bandera. Todo un alegato sonoro para estos tiempos convulsos, donde la catarsis colectiva que se respira en sus conciertos de máxima intensidad resulta más necesaria que nunca.
Pese a que cuarenta años suelen ser una invitación a mirar hacia atrás, Sex Museum ha decidido hacer lo contrario abriendo un nuevo ciclo en su trayectoria que culminará con la publicación de un nuevo álbum.


















