Medio siglo de The Damned da para mucho. Da para hacer mil giras como la que celebra la efeméride y también para recordar a la infinidad de nombres que pasaron por sus filas y que les hicieron acreedores del sobrenombre The Damned F.C. Curiosamente, para esta gira, los británicos consiguieron aglutinar su esencia inicial, salvando la lógica ausencia del también recordado Brian James, y subir a la tierra con el triángulo estrella de Rat Scabies, Dave Vanian y Captain Sensible, con el rescate de Paul Gray y el amén de Monty. Así, con esa sensación de que no ha pasado el tiempo, escupieron todo con una energía y una sinergia entre elegancia y variedad notable.

Su repertorio en esta celebración recoge mucho (o todo) del siglo pasado, lo que provoca que se den cita punks, góticos y rockeros de todo palo, y todos saben que saldrán satisfechos. “Street of Dreams” o “Shadow of Love” remarcaron esa oscuridad de su etapa intermedia, creando con píldoras de cianuro como “The History of the World (Part 1)” una primera parte de tiniebla contenida. Problemas técnicos de percusión aparte, no se puede negar su entrega y una dinámica que explota con clásicos como “I Just Can’t Be Happy Today” (y eso que preguntaron si el respetable lo estaba) o “Is It a Dream?”, ocote del bueno para prender todo con la esperada “Eloise”.

A partir de ahí, hubo algo de luz, toda la que puede desprender el imaginario punk de la nublada Londres, para meterse de lleno en el ladrillo visto de la integración de “Love Song” y “Second Time Around” o con “Machine Gun Etiquette”, antes de romper todo con una acelerada “Neat Neat Neat” que cerró por lo alto el bloque general. Obviamente, para los bises quedaron “New Rose”, que sopla velas de cincuenta palos en nada y que fue el origen en las islas de todo, y el colofón de los dos “Smash It Up”, toda una declaración de intenciones de que, mientras tengan cuerda, seguirán haciendo pedazos la historia.
(Fotos: Álvaro de Benito)





















