Con motivo de las Fiestas de La Victoria, patrona de Málaga cuyo día grande se celebra hoy, 8 de septiembre, la célebre marca cervecera de mismo nombre organizó tres jornadas de música en directo en diversos emplazamientos tan destacados de la ciudad como la propia Fábrica de Cervezas Victoria, La Térmica, auténtico epicentro de actividad cultural a nivel nacional e internacional, o la Plaza de Toros de La Malagueta.
Así se reunieron artistas nacionales de distinto pelaje, con éxito rotundo de público en todas las citas. Muzikalia asistió a la segunda de ellas, la celebrada en La Térmica, en la que el polivalente espacio se organizó en dos escenarios que reunieron a dj’s por un lado, y a cuatro nombres destacados de la escena local y nacional por otro.

Abrieron fuego los locales Sike, banda joven que está a punto de presentar su primer disco, Desvísteme Despacio Que Tengo Prisa, y que pasaron de hacer covers de sus bandas favoritas a componer su propio repertorio, una mezcla de pop-rock que no hace ascos al funky o al jazz, con la privilegiada voz de Lucía Barone a la cabeza. Singles como “Mitad Con Hielo”, “La Resaca”, “Gris” o “El Ego Es Mi Amigo” suenan melódicos, contundentes y auguran un despegue más que ilusionante.
En directo suenan engrasados y compactos, subrayando sus virtudes, como esa base rítmica tan sólida con Víctor El Hadri al bajo y Juanma Varela a la batería, con la guitarra sobria y elegante de Darío Aguilar (acompañado de otro guitarrista para la ocasión), y capitaneados por la mencionada voz de Barone, magnética y poderosa.

A continuación, los sevillanos Victorias tomaron el relevo con un solvente ejercicio de rock ágil de pátina granítica, en la línea de Arde Bogotá o Viva Suecia. Sonido potente, canciones de estructura pegadiza y una presencia escénica cautivadora. Su álbum Emocional (Lunar Discos, 2025). Números como “El Uno Por El Otro”, “Ojalá” o “Enemigos del Espíritu” resonaron intensos y vigorosos. Se trata de una banda que cuenta con un núcleo de seguidores por estos lares, como demuestran sus numerosas visitas desde que comenzaron como banda, cosechando éxito y reconocimiento cada vez que vuelven.
Hacía tiempo que Carlos Sadness no visitaba territorio malagueño, tras múltiples visitas a festivales como Oh, See! o Brisa, en el pasado. Su reciente single, “Verano Lento”, nos ha vuelto a poner en la pista de un compositor que a base de pegadizas canciones de pop soleado, guiadas por esas guitarras tan características, de aires tropicales, en contraste con letras no siempre tan luminosas como sus impactantes visuales, de inconfundible aroma naif. El público abarrotaba el espacio habilitado, y coreaba sus grandes clásicos, como “Amor Papaya”, “Isla Morenita” o “Te Quiero Un Poco”, además de ese baño de masas que es “Qué Electricidad”. Sus disertaciones sobre diversos temas ralentizaron algo el ritmo de un set ligero y divertido, de carácter hedonista y grácil devenir.

Para finalizar, Alizzz regaló una tremenda sesión en su piel de dj, que vino a refrendar el carácter poliédrico que configura su paleta de gustos e influencias. De Fleetwood Mac a Tame Impala, de C. Tangana aJamie XX pasando por multitud de clásicos, con inercia trepidante y sin dar un segundo de respiro, en lo que resultó un ejercicio de secuenciación inmaculada y cariz multicolor que llenó de ritmo y baile un escenario que coreó cada pista y que acabó de desparramarse en su entrega con la definitiva “El Encuentro”, aquel encuentro entre el artista de Castelldefels y Amaia, que marcó el camino hacia lo que fue un disco de debut tan redondo e incontestable como Tiene Que Haber Algo Más (Whoa/Warner, 2021). Fue el broche de oro a una tarde-noche de propuestas eclécticas y variadas que configuraron un mosaico sonoro atractivo y seductor.
Fotos Fiestas de La Victoria: José Megía




















