Huelga decir que el australiano Troye Sivan se ha convertido en toda una estrella del pop actual, y lejos de encasillarse prefiere ir un paso más allá en su discurso sonoro. Tras su notable Something to Give Each Other (2023), llegó su gira con Charli XCX llamada Sweat Tour en donde convertían grandes recintos en raves en donde mover el cuerpo como si no hubiera un mañana.
Es a día de hoy un referente de la cultura queer, y para la confección de este She’s The Best (Interscope, 2026) tuvo en cuenta diferentes estados de ánimo después de la popularidad de su anterior disco. En una entrevista para npr contesta Troye así: “Después empezó a surgir una tensión tremenda, porque no me sentía así todo el tiempo. Volvía al hotel o al lugar donde me estuviera alojando y creo que había -y en cierto modo sigue habiendo- una sensación muy profunda de anhelo y soledad, que quizá se había intensificado un poco a raíz de las experiencias que estaba viviendo. Así que, cuando empecé a trabajar en el álbum, pensé: «Quiero hacer justicia a esta faceta de mí mismo, que se siente muy conectada con el mundo y segura de sí misma. Pero también quiero ser sincero con lo que me está pasando». Con el tiempo, me di cuenta de que la única manera de crear algo verdaderamente auténtico era reconocer las tensiones presentes en mi vida”.
La cara oculta de la fama no es nada nuevo en la narrativa pop, pero lo que hace Sivan, de alguna forma, es abrirse en canal para poder indagar lo que se cuece en los espacios de sombra de la mente de una estrella.
Su nuevo disco cuenta con colaboradores de excepción. Por una lado Charli XCX está presente en casi todo el disco, o al menos en espíritu (y hasta el título sirve para honrar a la autora de Brat), pero más concretamente pone coros en la inicial “She’s The best”, en lo que es una hermosa canción dedicada a las mujeres que han acompañado a nuestro hombre durante toda su vida. El productor Jack Antonoff aparece acreditado en casi todos los temas, y pone su grano de arena a temas excelentes como “Troye Meets World”, “I Do This For You” o “Cowboy”. Todas ellas merecen estar entre lo mejor de su repertorio: canciones que juegan con los medios tiempos, el house y el hyperpop.
Finneas O’Connell -compositor y hermano de Billie Eilish– también está bajo su batuta en “Sex Star”, una balada con clara influencia de Justin Bieber, mientras que en la trepidante “Party” se samplea algunas notas de “Music” de Madonna que entronca perfectamente con la dinámica hedonista del tema.


















