Boy Harsher anteponen su proyecto a su relación personal y regresan con el posiblemente mejor disco de su carrera. La pareja formada por Jae Matthews y Augustus Muller terminó su relación en 2024 y en lugar de llevarse el grupo por delante, supieron canalizar esa ruptura en doce nuevas canciones.
GET MEAN, continuación de Caferul (2019) y la banda sonora de ese cortometraje de terror escrito por el dúo y llamado The Runner (2022), surge así como un “álbum de carretera” sobre el dolor, el desarraigo y la redención grabado en diferentes localizaciones de Estados Unidos, México e Italia. Un giro hacia un synth-pop más luminoso y bailable sin renunciar a la frialdad darkwave que definió sus primeros trabajos.
Estamos ante un sólido conjunto en el que nada sobra y donde cada pieza cumple una función dentro del relato; cuarenta minutos en los que pasaremos de la amplitud sonora de la inicial “Ronny”, al motorik con una base rítmica a lo Peter Hook de “Break Me”, para cerrar con la contención de “Bleed”.
Canciones como “Tough Luck (When You Don’t Call)” formulan preguntas muy incómodas “¿Sientes el arrepentimiento? ¿Sabes siquiera mi nombre?”, mientras ese spoken word titulado “Ivy’s Spiral” condensa en apenas cuarenta y cuatro segundos la dificultad de salir de un duelo amoroso. Pero el disco ofrece mucho más. Temas como “Hard Beat” mantienen la tensión industrial característica del dúo, mientras que “Jeans” se acerca al territorio más optimista propio de New Order, con sintetizadores que brillan y una sensación de escape que contrasta -y mucho- con la gravedad del contexto en que fue compuesto.
GET MEAN es, en definitiva, la entrega más redonda de Boy Harsher, que nos demuestra que hasta en el dolor intenso que produce una ruptura, se puede seguir bailando con (o sin) lágrimas en los ojos.
















