A mediados del mes de julio la banda bilbaína Ezezez puso en marcha su primer tour europeo, girando por varias ciudades del norte de Italia. El 20 de julio finalizaban su aventura en Bolonia, capital de la región Emilia-Romaña.
Siempre es interesante ver la acogida de los grupos locales en otras ciudades del mundo donde nadie ha oído nunca hablar de ellos. Al ver la fecha de Ezezez en Bolonia me sorprendí, pero pensé también que de todos los grupos actuales, son sin duda unos de los que más pueden impactar a la audiencia extranjera. Eran el grupo principal de este lunes para un ciclo de verano gratuito organizado por Baumhaus, promotora y sala de la ciudad: Monsonica, en un parque de las afueras de Bolonia.

Antes de los bilbaínos, pudimos ver a Scalavamo Torri (que significa “escalábamos torres”), un grupo local que traía una propuesta de ambient muy interesante, con riffs y melodías muy ligados a corrientes como el post rock o el midwest emo — género que se estila bastante en Italia.
No es la primera vez que hablo de Ezezez, ni la primera vez que les veo. Con esta va la cuarta, y aunque siempre digo que su directo es cada vez mejor, obviamente hay que aclarar que la experiencia del concierto en Italia nunca será la misma que en la península. Sin embargo, las cosas claves seguían estando ahí — y eso que por primera vez, vi a Unai tocar sin su característica cara pintada.

Hubo interacciones constantes con el público, que el frontman animaba con un constante “Grazie mille, grazie mille, buona sera buona sera”, que el público terminó repitiendo con la banda. En una noche importante para la ciudad, coincidente con las protestas por el asesinato de un hombre a manos de la policía, la banda aprovechó para dar un mensaje político universal, claro y conciso, que fue aplaudido por toda la audiencia: “fuck the police”. “Vaya día para tocar” — nos dijeron desde bastidores.
Más allá de eso, el show del grupo euskaldun siguió su curso tradicional. Consiguieron transportar su éxito y su energía a un público que no sabía nada de ellos. La gente era poca, pero se veía que genuinamente estaban disfrutando el concierto. He de decir que en los conciertos de Bolonia, sobre todo de grupos más underground, la gente que asiste verdaderamente tiene curiosidad de qué van a escuchar. Y los “nuevos fans italianos” de Ezezez corroboraron esto.

Escuchamos la clásica cover de “Umbrella” de Rihanna a manos del guitarrista Eneko, que en ese momento toma el papel de frontman. Además, Unai recreó la entrega de su guitarra que ya vimos en la Sol el pasado mes de enero, permitiendo a todo el público tocar algunas cuerdas. Esta vez, sin embargo, un chico del público cogió el instrumento y tocó él solo el resto de la canción, improvisando, y dejando al cantante libre con el micrófono. En los momentos en los que no tocaba la guitarra, se dedicaba a pasearse por el pequeño recinto del concierto, a observar los árboles y mezclarse entre la gente del público, algo que sin duda sorprendió a los italianos. Como otras muchas veces, cerraron con la mítica “Ezezez”, canción homónima de su segundo álbum Katuzaldia (2023).
Actualmente, el cuarteto cuenta con tres álbumes desde 2022, el primero en inglés y el resto en euskera. Dado que su último álbum es de 2025 — y ya terminó su sólita “gira de presentación” — ahora presentaban el que sería el primer single de su próximo disco, “Zaunk”, tema estrenado el mes pasado. Un disco que, a propósito, tiene pinta de salir a finales de este año, presentándose a principios de 2027 en un buen número de salas, que demostrará la consolidación de Ezezez como uno de los grupos más importantes de la escena vasca contemporánea.
Fotos Ezezez: Amanda D. Marcos


















