Tras su gira por la tierra gobernada por el sátiro de Trump con la sana intención de unir a los estadounidenses -eso es lo que parece que dijeron al The New Yorker añadiendo un poco de sentido del humor a tal panorama- The Tubs han fichado por la famosa escudería Merge Records, algo que con toda seguridad les permitirá tener una mayor visibilidad y difusión de su música.
Permítanme generalizar porque de otra manera parece imposible aseverar de esta manera, pero esta banda es en la actualidad una de las más inspiradas en lo que a rock de guitarras se refiere. Si con Cotton Crown editado el año pasado demostraron su solvencia con el jangle pop con toques folk, en Hard Life (Merge Records, 2026) retoman esa forma tan peculiar de entender este género que en ellos tienen a unos revisionistas de altura.
En una entrevista a Paste Magazine, el líder de la banda, Owen Williams, explica su proceso de escritura: “He aprendido escribiendo ficción que, básicamente, puedes crear versiones de ti mismo a las que puedes entregarte por completo -e incluso exagerar- determinadas emociones o ideas, o quizá incluso ciertos prejuicios que tienes, y explorarlos asumiendo por completo una voz concreta. Es una técnica que me sale de manera bastante natural cuando escribo canciones, probablemente porque creo que eso le sale de forma natural a cualquiera que escriba ficción: es, en cierto modo, de eso de lo que va el juego. Quizá sea algo menos habitual a la hora de escribir canciones, porque creo que la gente tiende a tomarte más al pie de la letra cuando escribes una canción. Así que me gusta explorar y, casi, explotar un poco esa suposición. Pero también disfruto ocultando ahí dentro mi verdadera perspectiva o mis propias experiencias”.
Son reseñables las letras de Williams ya que crea un desdoblamiento de personalidad para, de esta forma, poner a dialogar a estos heterónimos de sí mismo. Sus dotes de escritor ya lo avalan un par de novelas editadas, y en su grupo le gusta poner sobre el papel pequeñas escenas cotidianas de amor y desamor, aunque también la muerte revolotea por ellas a la manera de un Stephin Merritt con sentido del humor y cinismo.
La música arranca a la carrera con “Hard Life”, y la maquinaria sonora se pone en acción. Guitarras que buscan el punteo resonante y espacioso a lo Teenage Fanclub, y una letra que narra el fin de una relación a través de versos escuetos. Un inicio a lo grande, aunque el siguiente tema, “In Your Place” tiene ecos a los R.E.M. de su primera época, y claro, juegan a caballo ganador. Baile de resonancias: a Lou Barlow como en “If You Don’t Love Me”, a Bob Mould en “Heaven Or London” con declamación haciendo un guiño a Morrissey, e incluso versionan un tema que escribieron en los setenta Jesse Johnson y Pepé Willie para el grupo 94 East -en el que militaba Prince tocando algún instrumento- originalmente titulado “If You See Me”, y que después el autor de “Purple Rain” rebautizó con el nombre de «Do Yourself A Favor» para que décadas después la retomaran The Tubs marcándose una espléndida versión a ritmo de sintetizadores saltarines que dan forma a un power pop de alma funk. Sin lugar a dudas están en su mejor forma.



















