Hace unos días, hablando con Los Enemigos en una charla que podréis leer próximamente en Muzikalia, recordábamos los cuarenta años transcurridos desde aquel Ferpectamente (1986). Sin caer en nostalgias ni mirar demasiado por el retrovisor, Josele Santiago lo dejaba claro: «La mejor manera de celebrar que han pasado cuarenta años es con este nuevo disco». Y tenía razón. Porque Canciones chulas no mira hacia atrás para recuperar nada, se basta y se sobra con volver a poner en circulación sus mejores virtudes.
Un disco que llega seis años después de Bestieza (2020) y tras los problemas que el cantante tuvo que afrontar en su final gira de presentación que terminó cancelándose, tras lo que llegaron sus crudas memorias. Canciones chulas viene cargado de buenas noticias. Es un disco más variado y con más matices que su antecesor, donde las letras siguen ocupando el centro, con un Josele que firma unos textos que apelan al amor con la misma naturalidad con la que muestran la cara más socarrona, ajustando la faceta poética y sin rehuir las heridas visibles de los últimos tiempos.
La producción de Carlos Hernández vuelve a sacar partido a las guitarras de Josele y David Krahe, que pasan de la aspereza a la melodía sin perder esa electricidad tan propia de Los Enemigos. Al mismo tiempo, Fino Oyonarte y Chema “Animal” Pérez sostienen las canciones con una base rítmica sólida, pero también llena de matices.
Desde el tema titular, esa historia llena de oficio e ironía «Canciones chulas pa que sueñes que hoy sales«, tejen un conjunto que va de la retranca de «¡Bum!», a la velocidad y electricidad de “El próximo vals”, mientras “Puto blues” y “Mil condenas” recuperan el lado más áspero de su escritura, ese Madrid de bares, callejones, derrotas e historias talegueras.
Como contrapunto, esa gran “Miss Dinamarca”, una pieza de apariencia sencilla que adquiere otra dimensión por la manera en que Josele introduce lo íntimo dentro de su particular sentido del humor. “Isla”, aún más contenida, cambia el registro y les muestra hasta solemnes. Fino, por su parte, se pone al frente de «Rumbo al sol», un delicioso medio tiempo powerpopero que deja clara la cantidad de registros que tiene el disco.
Los Enemigos han vuelto demostrándonos que hay presente, hay carácter y hay canciones chulas, lo que no es poco.


















