Como aclararon durante la presentación organizada por Marilians Records en el Teatro Pavón de Madrid, Airbag afrontan cada disco con la idea de que podría ser el último: «Cada disco pensamos que va a ser el último, y este, más que nunca». Sin embargo, siempre acaban reuniendo un buen puñado de canciones que podrían dar forma a un nuevo álbum y, llegado el momento, deciden publicarlas.
Su último trabajo fue Siempre Tropical (Sonido Muchacho, 2022), que dista un poco del clásico sonido grunge-pop adolescente que los malagueños transmitían en sus primeros álbumes. Son de esos grupos veteranos con unos inicios tan fuertes que son difíciles de superar por los nuevos lanzamientos que han ido llegando décadas después. Pero tras publicar en 2024 una versión remasterizada de su magnum opus, Alto Disco (Wild Punk, 2008), regresan con el inesperado Una Extraña Fuerza (Sonido Muchacho, 2026).
Me atrevo a decir que Una Extraña Fuerza es el más parecido al sonido original del grupo que escucho desde Manual de Montaña Rusa (Wild Punk, 2011). Trece canciones que recuperan buena parte del sonido original de la banda, aunque con ese sesgo más pop que grunge que ha ido definiendo su música a medida que avanzaba su carrera. Cojan el primer tema no instrumental, “El Club Secreto” y tendrán lo que define a la perfección su manual de estilo.
Del álbum han sacado solamente dos singles. El primero, se anunció de forma repentina con el título “Gira de despedida”. Algunos se asustaron, pero la realidad es que se abría paso a un nuevo disco. Una de las canciones más pop del disco, junto con “Neuronas”. Después llegó “La película que he visto más veces”, en la que cantan a lo cotidiano.
La discografía de Airbag tiene siempre un punto común: romances que parecen de instituto, generalmente de verano, y alusiones claras al mar y la playa, como buen grupo de la Costa del Sol. Estos motivos no faltan en Una Extraña Fuerza, pero encontramos un innovador nexo común, en varios temas hacen su particular crítica a la modernidad.
Queda claro en títulos como “Las nuevas esferas de lo moderno”, donde cantan criticando la nueva sociedad digital: “somos gente de otro tiempo, perdida y alargando su momento”. La divertida “El futuro (no es lo que solía ser)” canta a esa decepción que nos puede provocar hoy en día ver que el futuro que veíamos en las películas de ciencia ficción de los ochenta y noventa no se ha cumplido para nada. No hay robots, coches voladores, ni hologramas en 3D. Todo es igual, peor si cabe; porque encima ahora junto a los astronautas del espacio, nos podemos encontrar multimillonarios. Una pequeña crítica a la actualidad que no está de más en los tiempos que corren.
A la introducción “Strike 1” le acompaña “Strike 2” a mitad del disco como transición. Ambas similares, hacen referencia a la portada de Una extraña fuerza. En ellas se repiten diálogos en inglés y una misma frase recurrente, la del título del disco traducida: «A strange force». «La habitación del pánico» también tiene samples interesantes.
De todos los samples tenemos que quedarnos con el que cierra «Crush mal»: “Es contingente y necesario un nuevo disco de Airbag”.


















