Como te venimos contando, Death Valley Girls anuncian Welcome to Earth, su nuevo álbum y continuación de Islands in the Sky, que llegará el 9 de octubre de 2026 a través de Suicide Squeeze Records.
El disco nace de una experiencia traumática: el incendio de Eaton destruyó la casa de Bonnie Bloomgarden en Altadena y, poco después, la cantante perdió a su perro Tommy. De ese proceso de duelo surgen algunas de las canciones más íntimas y reflexivas de la banda, centradas no tanto en la pérdida como en los vínculos que permanecen entre personas, animales, recuerdos y naturaleza.
Como continuación de “Message From the Venus Flower” llega un nuevo tema, “Basic Witch”, una canción sobre recuperar el control, establecer límites y asumir la responsabilidad sobre las propias decisiones sin quedar atrapado en la búsqueda de culpables.
Sobre la canción Bonnie Bloomgarden cuenta: «Tuve, sin duda, unos años muy difíciles y desestabilizadores, incluso antes de perderlo todo en el incendio. Cuando suceden tantas cosas que escapan a tu control, creo que es un mecanismo de defensa muy humano intentar culpar a alguien y dividirlo todo en bueno o malo. Él es malo, ese lugar es bueno, lo que hice antes fue malo, así que mientras no lo vuelva a hacer, estaré a salvo. Creamos estos sistemas de dualidad porque creemos que nos protegerán. Pero la dualidad rara vez existe en la vida real.
Finalmente me di cuenta de que culpar a alguien no me empoderaba; me mantenía atrapada en un círculo vicioso. Así que empecé a analizar ese círculo y vi que en realidad estaba repitiendo un patrón que había vivido desde niña: intentar constantemente averiguar quién era seguro, quién era peligroso, quién era bueno, quién era malo. Era agotador. Cuanto más miraba hacia adentro, más me daba cuenta de que el único lugar donde realmente podía encontrar fuerza era dentro de mí misma.» No digo que seamos responsables de todo lo que nos sucede. Digo que somos responsables de lo que hacemos con lo que nos sucede. Para mí, eso significó asumir una responsabilidad radical, no en el sentido de culpar a la víctima, sino preguntándome: ¿Dónde estaba cediendo mi poder? ¿Dónde estaba idealizando a la gente y dándoles prioridad? ¿Dónde podría haber establecido límites más firmes? ¿Qué podría hacer diferente de ahora en adelante?
Me di cuenta de que había estado haciendo esto toda mi vida sin siquiera saberlo. Esta canción trata sobre tomar el control de tus propios límites. Trata sobre asumir la responsabilidad de tus decisiones sin necesidad de culpar a nadie, ni buscar víctimas ni agresores que te consuman. Porque cuando dejas de buscar fuera de ti a alguien a quien culpar —o a alguien que te salve— recuperas tu poder».
















