Oasis tocaron el cielo en Knebworth. Fue los días 10 y 11 de agosto de 1996 cuando la banda de Manchester reunió a unas 250.000 personas en los terrenos de Knebworth Park, en Hertfordshire, cuando habían pasado apenas dos de su irrupción, cuando aún se presentaban en pequeñas locales.
El documental y posterior libro Supersonic documentaba de manera brillante el vertiginoso arranque de carrera para los hermanos Gallagher. Definitely Maybe (1994) y, sobre todo, (What’s the Story) Morning Glory? (1995) habían convertido a Oasis en la banda más popular de su generación.
Más allá de ser el fenómeno central del Britpop, aquellos conciertos se convirtieron ya no solo en el punto culminante de su trayectoria -que ya no volvió a ser la misma-, sino que fue todo un hito generacional que no ha sido igualado por ningún otro grupo.
Liam Gallagher lo recordaba como: “Para mí, Knebworth era el Woodstock de los 90. Se trataba de la música y la gente. No puedo recordar mucho al respecto, pero nunca lo olvidaré. Fue bíblico».
Para ponerlo en perspectiva, la dimensión del acontecimiento desbordó todas las previsiones de la industria. Más de 2,5 millones de personas solicitaron entradas, una demanda que convirtió a ambos shows en la mejor demostración del alcance que había adquirido el grupo, a los que ya bautizaban como el fenómeno más importante de la música británica desde The Beatles.
Como decimos fue el punto álgido y quizá, el principio de su decadencia. Poco después comenzarían a hacerse visibles las tensiones internas que acabarían con la banda en 2009. Otro documental, Oasis Knebworth 1996, dirigido por Jake Scott, recuperó las imágenes de aquellos conciertos y subrayó su condición como momento que ha quedado grabado en la memoria de quienes allí estuvieron.
El poso simbólico de Knebworth para Oasis
Hay un especial simbolismo en Knebworth y los Gallagher son conscientes de ello. Ya en 2022 Liam realizó un nuevo concierto allí, demostrando ser el mejor conservador del legado de Oasis. Se intentó replicar no se consiguió, aún así logró reunir a 170.000 personas. Fue un repertorio que combinó canciones de su etapa en solitario con nueve temas de la banda madre que dio como resultado otro documental y un nuevo disco en directo.
Ahora, cuando se cumplen 30 años de Knebworth, el lugar vuelve a estar ligado al futuro de Oasis por los rumores de un posible regreso en 2027. Parece evidente que habrá una nueva gira de celebración tras la exitosa de 2025 y esta, sí o sí, debería ser una parada obligatoria con la que se cierre el círculo.


















