Si algo ha caracterizado siempre a la programación del Ciclo Alhautor, es su transversalidad, funcionando como una miscelánea de propuestas que resulta fresca, atractiva y del todo característica. La finca El Portón se encarga de poner la mística sobre un paisaje único que motiva a las bandas y artistas que participan cada año de una fiesta singular y memorable.
Este año asistimos a dos noches cargadas de ritmos actuales y trepidantes. Comenzando con la electrónica oscura y visceral de VVV [Trippin’you], en algún punto entre Germán Coppini, Depresión Sonora y Crystal Castles, desparramando beats punzantes entre fraseos devastadores sobre pasiones y desgracias de la condición humana.
Los de Móstoles se las apañaron para levantar del asiento a una audiencia que entendió que, aunque aún fuera de día, el ambiente respiraba tenebrosa nocturnidad con el calambre bien encendido de “Invierno Nuclear” o “Ya No Tienes Miedo”, redondeando un set que dejó con ganas de verlos en sala bien pronto. No faltaron gemas de su reciente MECHARADIO (Helsinkipro, 2025), probablemente su mejor álbum, como la excelente “Dos Gusanos”, o su más reciente single, firmado a pachas con Erik Urano, “Espadas En Guadañas”. Adrián Bremner ejerció de líder carismático y entregado, deambulando de lado a lado del escenario e incitando a un baile desenfrenado que se fue haciendo fuerte en las primeras filas. Siempre reivindicables.
Javi Ferrara puede ser fácilmente uno de los activos más omnipresentes del indie establishment patrio. Uno imagina su cabeza hirviendo constantemente. Y de ahí surgen flashes e ideas en constante ebullición, que acaban plasmadas en las rocambolescas letras de su proyecto musical, Parquesvr. Ironía, azote social, cinismo y mucha acidez como elementos característicos.

Sus recitados resultan hilarantes y disparan sin piedad, arropados por una banda solvente con activos tan valiosos como Lucas Bolaño de Estrella Fugaz a la guitarra. El repaso a su cada vez más sólido repertorio incluyó paradas en las infalibles “Tonto”, “Esto Que Vivimos”, “Rizo de Gitana”, “Juancarlista”, “Arde, Quema Duele” o “Tu Nombre Es Una Puerta Por Cerrar”, interpretadas con pegada y convencimiento. Clásicos de serie-b del calibre de “Alfredo’s”, “Almodóvor Amenábor” o esa “Pero” en compañía únicamente de su batería Santiago Núñez, caldearon el ambiente a niveles considerables evitando los altibajos y dejando contentos a propios y extraños.
El sábado deparó lo que para más de uno debió ser todo un descubrimiento: la puesta al día del folclore castellanoleonés con visión vanguardista y sorprendente de Cristina Len, no en vano, Alhautor siempre ha apostado por jóvenes talentos que muchas veces han acabado convirtiéndose en firmes realidades.

El testigo lo recogieron unos Él Mató A Un Policía Motorizado que no se prodigan demasiado por tierras malagueñas, convirtiendo la noche del domingo en un reencuentro con aquellos que tanto disfrutamos de sus canciones por estos lares. Con un sonido sobresaliente y esa actitud ensimismada tan característica presente desde los primeros acordes de “Navidad En Los Santos”, Santiago Motorizado y los suyos arrancaron un tour de forcé emocionante y triunfal a través de su amplio inventario de melodías tarareables, ritmos lánguidos y letras que invitaban al karaoke masivo (con amplia presencia de paisanos entre las gradas del anfiteatro).
Puede que su último lanzamiento, el algo tibio Súper Terror (Laptra/Primavera Labels, 2023), generara alguna mueca de duda, pero es arrancar el punteo evocador de “La Noche Eterna” y se disipan todas las dudas. Durante algo más de hora y media, el combo de La Plata desparramó intensidad y brillantez sobre las tablas, en uno de esos conciertos a guardar en la memoria de un ciclo tan especial como Alhautor, capaz de recrear sensaciones únicas por lo especial de su contexto.

“El Mundo Extraño” se hizo más pertinente que nunca” y “El Tesoro” erizó la piel como la primera vez. Y es que pocos peros se pueden poner a un grupo que atesora grandes composiciones y las defiende con precisión y autenticidad. Atmósferas contenidas y desarrollos que tanto han bebido de grandes del indie americano como Pavement, Built To Spill o Pixies, convirtiéndose a su vez en influencia para tantas y tantas bandas jóvenes.
Ellos saben que el público español los valora con especial mimo y eso se percibe en la mística que se genera en sus conciertos. Seguramente sean el grupo más valorado de Argentina en este momento y se les ve en un gran estado de forma, sabedores de la popularidad que atesoran. Las caras de felicidad que delataban a los allí presentes cuando llegó el momento de la despedida, constataron lo acertado de la apuesta por ellos como perfecto epílogo para una nueva y triunfal edición de un ciclo que respira buen ambiente, en equilibrio con una propuesta musical ecléctica y valiente.
Fotos Alhautor 2026: Jose Megía





















