Ondas que lo inundan todo (OQLIT) es un dúo de Albacete formado por Darío Garrido y Bea de la Cruz. Garrido es un músico ecléctico y multiinstrumentista vinculado a formaciones como Chucho y colaborador habitual de Serafín Zubiri. Aquí se encarga de la composición, producción y arreglos, además de tocar instrumentos eléctricos y electrónicos, batería, voz y cuerda pulsada. Por su parte Bea de la Cruz tiene formación en flauta travesera y experiencia en proyectos de música clásica, flamenca y celta. En OQLIT aporta teclados y voz.
Desde 2024 Ondas que lo inundan todo han ido presentando sus primeras canciones. Finalmente, a principios de este año anunciaron el lanzamiento de su disco de debut, alguno de cuyos adelantos pasó por Muzikalia. Un disco que ha salido recientemente cuya producción y masterización han estado a cargo de Javi Milla (Chucho, Todomal), que también participa instrumentalmente junto a un equipo de colaboradores a los coros, violín e imagen.
El primer álbum de OQLIT se titula Crisis Mundial de los 40. Un título ocurrente que fusiona las preocupaciones más personales de la gente que se acerca a la madurez en estos días inciertos, con las globales que nos afectan a todos. Las canciones reflejan estados de ánimo oscilantes que reflejan exactamente la realidad casi distópica de nuestros tiempos. También en lo musical se notan esas variaciones anímicas, moviéndose entre pasajes más relajados, otros ruidosos, sonidos crudos junto a canciones eufóricas. Todo un carrusel de sensaciones que plasma perfectamente la idea creativa tras el disco.

La mayoría de las canciones son cortas, urgentes. El arranque de «Estoy listo» parece prometer otra cosa, pero poco a poco se acelera y va incorporando capas de instrumentos hasta ese final donde la frustración estalla. «Cuarta persona», por el contrario, muestra sus cartas desde el principio, con una agresividad sonora y lírica que se repetirá en otros momentos del disco. La misma agresividad, matizada por la voz femenina, aparece en «A otra dimensión», una oda al escapismo tan pernicioso como inevitable ante el ambiente que nos rodea. En «El obsolescente» aparece ese mismo escapismo en forma de robot, de desconexión vital con el sistema. «40» es la canción más amable y que desprende más sensibilidad junto con la más ambiental «Serendipia». Los contrastes, no solo los musicales, están plenamente integrados en el espíritu del disco.
La segunda mitad del disco es un reflejo de la primera. Sigue ese post punk contundente pero también contenido, resaltando mensajes en los que siguen abundando la rabia, la frustración, el descontento y la perplejidad ante un presente desquiciado y un futuro que todavía da más miedo. «Crisis mundial de los 40», la canción que da título al disco, es casi totalmente instrumental. Quizás ya se ha dicho todo lo que había que decir al respecto, aunque por si a alguien no le ha quedado claro ahí queda el cierre con «¿Te habías dado cuenta ya?».
Aquí tienes Crisis Mundial de los 40, el primer álbum de Ondas que lo Inundan Todo, para que disfrutes, te enfades, llores, rías, te sientas estafado, confundido y motivado, todo a la vez, mientras lo escuchas.













