Jackson Browne es un músico y compositor que, al igual que otros como Warren Zevon o Randy Newman, para el gran público (al menos de nuestro país) permanecen instalados en una cómoda clase media-alta por detrás de esas otras figuras que todos tenemos en mente. Podría mencionar muchos más nombres, y todos ellos tendrían en común que, en general, se habla poco de ellos. Me refiero a que cuesta encontrar bibliografía en castellano sobre este tipo de artistas. Supongo que una editorial ha de calibrar bien sus publicaciones en estos tiempos. Por suerte, finalmente Lenoir Ediciones ha apostado por este volumen dedicado al genial californiano (de adopción, nació en Alemania) publicado por Héctor Neira.
El libro, subtitulado El Camino Más Largo (inspirado por su canción “The long way around”, de 2014), tiene como casi todos los libros musicales sus luces y sus sombras. Empecemos por su estructura. Tras un prólogo de Julio Ruiz y una emotiva introducción, encontramos un primer capítulo destinado a poner al lector en contexto. Ya sabéis, los 60, la escena de Laurel Canyon, etc. A continuación el resto de capítulos, hasta quince, van dedicados a cada uno de los discos de Mr. Browne. Y aquí llega el momento de hablar de las luces (muchas) y las sombras (apreciación particular mía).
La parte buena es que gracias a este libro es posible descubrir que Jackson Browne es mucho más que una cara bonita entre muchas caras bonitas de la escena californiana. Por supuesto también es mucho más que el coautor de “Take it easy”. Que es un gran compositor más o menos ya lo sabemos todos, pero que su obra desde 1983 (el famoso Lawyers in Love) se ha seguido nutriendo de excelentes discos era seguramente algo reservado para los muy conocedores de su trayectoria. La ventaja del autor es que conoció a Jackson Browne con sus discos de los 90 y luego fue desenredando la madeja hasta su gloriosa discografía de los 70, de forma que su ímpetu de fan no decae cuando habla de esos trabajos más recientes. Un descubrimiento que se agradece.
Otro de los puntos positivos es que Héctor, mientras nos habla de los discos, las canciones y su contexto, nos va desvelando también otros aspectos de la vida de Browne. Así, personajes como el antes mencionado Warren Zevon o el imprescindible David Lindley tienen su merecido espacio. También se repasa su activismo político y su compromiso social, reflejado en sus canciones de una forma que a algunos tal vez les sorprenda.
Vamos con las pequeñas sombras. La principal, que Neira dedique apenas entre 6 y 8 páginas a sus míticos discos de los 70. Sorprende que ventile una obra maestra como Late For The Sky en seis páginas, que son las mismas que ocupan álbumes como Time The Conqueror (2008) o I’m Alive (1993) y menos que las que el autor destina a Standing In The Breach (2014). En este sentido, quizás la ventaja de la que antes hablaba juega un poco en contra de Neira a la hora de calibrar la importancia de cada disco. Si se trata de una exigencia editorial (ya sabemos que editar es caro) se hubiese solucionado fácilmente quitando las sesenta (!?) páginas dedicadas a las letras, en inglés y castellano, de quince canciones de Jackson Browne, una por disco. Para mí es una parte prescindible: dedicar sesenta páginas de un libro de 200 y pocas (¡más del 25%!) a algo que se encuentra fácilmente en Internet es un lujo que no sé hasta qué punto el libro se podía permitir. Una sección así, tan amplia, tenía más sentido en aquellos añorados volúmenes de Ediciones Júcar, cuando era mucho más complicado saber qué decían las canciones de nuestros ídolos anglosajones. Por cierto, creo recordar que hubo uno dedicado a Jackson Browne.
Para no acabar con mis sensaciones menos positivas diré también que el epílogo contiene algunas joyas, como una parte de curiosidades y sobre todo una emotiva entrevista con Álvaro Urquijo que nos recuerda que tanto él como su hermano Enrique eran grandes seguidores de Jackson Browne. De hecho llegaron a conocerle personalmente y a colaborar con él.
Al final, entre las luces y las sombras ganan las luces. Por mejorable que pueda parecer el libro, no hay duda de que era necesario. Para los seguidores de Jackson Browne y sobre todo para aquellos, me incluyo, que nos quedamos en sus cuatro o cinco enormes discos de los 70 y posteriormente no le hemos seguido con mucha atención. Un error que este libro sin duda ayudará a subsanar.
Puedes comprar el libro Libro: Jackson Browne. El camino más largo de Héctor Neira (Lenoir) en la web de su editorial.




















