El regreso de Pulp coincidió en el tiempo con el de Oasis, pero no vino acompañado por esa maquinaria mediática con la que reconstruir el mito del britpop a base de nostalgia y titulares que sirvieron para llenar estadios.
Pulp, aparte de no contar con una millonaria maquinaria promocional, no tuvieron años de reproches y las dos décadas fueron bien diferentes. En ese tiempo vivimos regresos intermitentes y un documental, proyectos en solitario y, finalmente, un nuevo disco que cambió el sentido toda la operación. Y es que More, publicado en 2025 24 años después de We Love Life, demostró que su regreso no buscaba reproducir una época ni tirar del pasado, sino reivindicar que son una banda con muchas cosas que decir.
Ahí está la diferencia que hace especialmente interesante esta vuelta. Volver a tocar «Common People», «Disco 2000» y demás, ya les habría bastado para llenar recintos, pero Pulp decidió asumir el riesgo de escribir canciones nuevas. Y como sabéis, More estuvo a la altura. Jarvis Cocker ha vuelto a cautivarnos hablando del paso del tiempo, el deseo y los problemas de la gente común. De todo ello y esa extraña experiencia de hacerse mayor sin renunciar a la ironía, nacen «Spike Island», «Farmers Market», «Grows Up» o «Got To Have Love», que no son una copia de sus clásicos y tienen suficiente personalidad para convivir con ellos y acompañarlos.
Live! demuestra hasta qué punto esa decisión ha sido acertada y refleja el presente de un grupo que ha vuelto para quedarse. Grabado durante sus conciertos en el O2 Arena de Londres del pasado año, estamos ante un muy disfrutable directo en el que conviven todas sus épocas con total naturalidad. Donde sus nuevas canciones acompañan a joyas como «Sorted for E’s & Wizz», «Something Changed», «Help the Aged», «Do You Remember the First Time?» o «Common People» y nos contagian esa energía tan peculiar y necesaria.
El disco funciona como algo más que un reflejo de lo que ha sido su última gira y aparte de mucho de lo esperado, nos regala esa teatral y expandida versión de «This Is Hardcore», una «Sunrise» que termina en un festín de desarrollos psicodélicos o una «O.U.» rescatada del olvido que demuestra el grandísimo fondo de armario de una formación con todavía mucho que contar.
















