Pulp – We Love Life (Island Records)

Llevábamos una eternidad oyendo hablar de lo que iba a ser el nuevo trabajo de Pulp y estábamos expectantes ante todo de la producción de Scott Walker (mito crooner por excelencia). Parecía claro que con la presencia de Walker el grupo iba a seguir la estela dejada por canciones recientes como “This is Hardcore” o “Seductive Barry” pero escuchando el nuevo trabajo de Jarvis Cocker y compañía no nos hemos encontrado eso, simplemente nos hemos quedado boquiabiertos. Tres años después de “This is Hardcore”(98) nos llega este disco que en un principio iba a llamarse “We Love life” luego “Pulp love life” y finalmente tras los sucesos del 11 de septiembre ha vuelto a su título original: “We Love life”.

Este disco es ante todo ecléctico y a la primera escucha desconcierta. Bien es cierto que el single de adelanto “The Trees”, auténtica delicia plagada de cuerdas, no resume lo que vamos a encontrarnos en las otras diez canciones: “Weeds” es una auténtica patada en el estómago de pop frenético (la mejor manera de abrir un disco), le sigue la densa y desconcertante “Weeds II (The Origin of The Species)” para recuperar el pop con guitarras en la excelente y pegadiza “The Night Minnie Timperley Died”.

La inquietante “Wickerman” (más de ocho minutos de hipnotismo) da paso a la portentosa “I Love Life” con un Jarvis Cocker desatado y sorprendente (¡¡qué final de canción!!) para volver a sosegarse en la descafeinada “Birds In Your Garden” que aunque mantiene el tipo quizá sea la canción más previsible del disco ya que está facturada a partir de los tópicos del grupo (melódicamente muy en la estela de “Help The Aged”).

El verdadero bombazo pop es “Bob Lind” una canción a la altura de los mejores momentos de “Different Class” (95). Con “Bad Cover Version” (su letra es gloriosa) por fin nos encontrarnos con las magnánimas orquestaciones acompañadas de una excelente melodía con tintes épicos, justo lo que suponíamos iba a aportar Scott Walker, quien ha realizado una producción exquisita sabiendo llevar con maestría el disco a todos los registros imaginables.

“Roadkill”es el tema más intimista, una auténtica gozada que nos prepara para la apoteosis final de “Sunrise”, (¿la canción del año?) un comienzo reposado que desencadena en un crescendo de guitarras de los que quitan el hipo y nos deja al terminar, con ganas de poner el disco desde el principio una y otra vez.

Pulp han vuelto a sorprendernos. Cuando parecía que habían tocado techo, nos enseñan a tocar el cielo. We love Pulp.

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