Cuando Dinosaur Jr. editaron su anterior y excelente disco Sweep It Into Space (2021), el crítico musical y escritor ya fallecido Neil Kulkarni firmó unas frases que son el perfecto reflejo de lo que se busca de la música de la banda de J. Mascis: “¿Quieres que en un álbum de Dinosaur Jr. suene algo nuevo? Joder, no: quieres que suene a Dinosaur Jr., justo en el límite entre el desaliño y la cohesión. Quieres unas cuantas canciones de Lou Barlow, quieres que la batería de Murph sea al mismo tiempo contundente y difusa, y quieres que la voz de J Mascis le confiera a todo un aire de resignación a punto de extinguirse”. Pues eso, estos colosos del rock ya tienen una impronta propia, y saben cómo administrarla para sus fans en cada disco. Y con eso nos conformamos porque suena estupendo.
En la hoja de promo, Byron Coley nos da más pistas para seguir queriéndolos hagan lo que hagan: “Tratar de definir la esencia del sonido de Dino nunca es fácil. Es una mezcla inmediatamente reconocible de voces desgarbadas, guitarras afiladas y una sección rítmica animal, pero estos elementos se combinan para formar un todo mucho más mágico y excitante que la suma de sus partes. En los estrictos términos de la crítica rock, podría calificarse el enfoque como “baladeo de power pop postcore”, pero ¿de qué sirve semejante etiqueta? Dinosaur Jr. inventó su fórmula para juguetear con el ruido y el pop más o menos al mismo tiempo que Hüsker Dü experimentaba con ideas similares, que acabarían popularizando gracias a una banda a la que ellos mismos inspiraron: Nirvana. Pero esa es una historia vieja y contada hasta la saciedad”. En este There Near (Jagjaguwar, 2026) suena todo a la perfección, o lo que es lo mismo, suenan a lo que han venido haciendo desde que debutaran con Dinosaur (1985), un artilugio sonoro que nos trepanó los oídos, y que cambiaría muchas cosas en el rock de la época.
Los bombos de Murph, el siempre estupendo trabajo al bajo de Lou Barlow, y los latigazos sonoros de Mascis a la guitarra suenan engrasados, y hacen que este nuevo álbum tenga un sonido tan atemporal e idiosincrático, y además grabado con el amplificador Mesa Boogie MK I con el que grabaron su debut, y que aporta unas sonoridades sucias a la par que carnales. Canciones espléndidas como “No Friends”, la metralla que se instala en el corazón con “Take Me With You”, los riffs de Mascis que no se agotan en “Gone Off”, o el balanceo blues de “No One’s Baby”, uno de los temas firmados por Barlow junto a “Blowin’ Up”. Ahora a esperar que se suban a los escenarios a darnos lo que nos merecemos.


















